18-08-2026, 03:22 AM
(Última modificación: 18-08-2026, 03:28 AM por Conde Adam.
Razón: corrección
)
Mi haki de observación sintió como el Ailuropoda Communismus Melanoleuca ó Panda Comunista Gigante, abandonaba la escena, rumbo al sótano o mejor dicho mí despensa. Allí era donde estaba mi comida, estos malditos no solo venían por mí, sino que tambien por lo que me pertenecía, mi ojo frío seguía fijo en la puerta, cuando el marica de Dondindin entro por allí ensangrentado, claramente habia recibido un ataque y el muy MARICA, no habia sido capaz de pelear, lo mire con una mezcla de desprecio y asco, este cerro la puerta y me dijo.- Amo, amo mío, perdóneme, pero el tipo este, Kisuke es demasiado rapido, me rompió mi bastón, mi atizador, AMO, ¡HAY QUE MATARLO! .- En ese instante escuché la provocación que venia de abajo, sonreí con malicia y mis blancos dientes centellaron, pero mantuve la calma, ayudado en parte por la canción del tocadiscos, le iba a demostrar a este cabrón que era el miedo, el verdadero miedo.
Me di la vuelta y caminé hacia una de las estanterías de mi oficina, estaba reservando esto para la noche, pero bueno, me ayudará a matar al comunista. Tire de un libro de anatomía y un compartimiento especial se abrió, en este reposaba la muchacha que habia estado satisfaciendo mis deseos estos últimos dos días, estaba vestida con un largo traje amarillo de gala, la tome en brazos, yo mismo la habia puesto en este estado de coma, para evitar oírla gritar.
Una vez en mis brazos, le dije al marica de Dondindin. – Espérame aquí, luego de que acabe con los revolucionarios vendré a ajustar cuentas contigo roar. – Camine a la salida de la oficina y comencé a bailar por el pasillo que conducía a la escalera que bajaba al vestíbulo, una vez llegue al inicio de la escalera, me detuve y ajuste mi haki de observación, pasándolo al medio y reduciendo el rango de efecto de esto a solo 20 metros, allí parado, aun con mi juguete agarrado, comencé a bailar, mientras bajaba la escalera y dije. – Sea bienvenido comandante de los Ejércitos del Oeste, de la Armada de los Maricas, rarararararara, Kisuke Kageyama, a este MÍ baile de la muerte. . – Llegue al final de esta y lance a la muchacha que hasta hace poco me habia servido de pareja hacia mi lado izquierdo, su cuerpo inerte cayo sin oponer resistencia.
Mi ojo miro y mi nariz miraron a Kisuke, tambien el agujero que estaba cerca de este y le dije. – Acá estoy Kageyama o acaso vas a salir corriendo como él panda que te acompañaba. – Dije mientras adoptaba una pose de batalla, colando mi brazo izquierdo por delante con el puño y el derecho más atrás preparado para reaccionar y en ese instante comencé a sentir un cosquilleo que me empezaba a llenar todo el cuerpo, estaba preparado.
Camino al sótano.
Nuestro querido Bambú puso patas en polvorosa en búsqueda de, las o los supervivientes, que Adolf les habia comentando, bueno, más bien hizo uso de su poderosa akuma no mi para abrir un túnel, mientras desplegaba su temible poder “Trabajadores sin Sindicato”, uno que usaba para rastrear a cuanto laburante sin asociación existiera en un rango bastante amplio.
Su poder cubrió una gran parte del castillo, donde pudo notar auras inquietas, que parecían no saber que pasaba en realidad, pero lo más llamativo eran las 15 auras agrupadas casi una encima de la otra a solo 20 metros de su posición inicial, junto a estas, habia un aura mucho más fuerte que la suma de estas 15, esta a diferencia de todo el castillo y del Conde Adams, estaba expectante, como deseoso que el Panda llegara.
Resumen
Belico

![[Imagen: xnPrAoM.png]](https://i.imgur.com/xnPrAoM.png)