En aquellos tiempos me consideraba una chica totalmente humilde, tranquila, muy sincera y, sobre todo, inocente. —¿QUIÉN ERES TÚ?— Bueno, soñar no cuesta nada, cuando la realidad me cayó de golpe, me di cuenta de que me había quedado dormida sobre el pecho desnudo de un hombre desconocido, quien hasta ahora me ha tratado con mucho cuidado y sobre todo con una jerga…¿desconocida?....Bueno a mis dieciséis años (ojalá tuviera esa edad de nuevo…), ese acontecimiento me parecía todo un escándalo por no decir…que rico, en fin, en ese preciso momento rápidamente rodeé el cuerpo hacia el costado derecho de aquel hombre de chocolate, intentando apartarme con cuidado mientras trataba de procesar la situación en la cual me encontraba en aquel instante. Por unos segundos permanecí completamente quieta como un ratón que ve a su depredador a punto de lanzar el primer zarpazo, recuerdo que lo observe con cierta confusión, intentando recordar cómo había terminado allí, recuerdo que estaba entre las copas de los árboles…recuerdo nubbes…recuerdo un sin fin de pendejadas….pero ninguno me daria la respuesta que necesitaba.
Cuando aquel hombre comenzó a reír con una carcajada que me hacía erizar la piel (por no decir que me hizo sentir mujer), no pude evitar que mi niña censurada (por ahora)...murmurara en voz baja --Parece risa de hombre ricachón…— realmente esa fue mi primera impresión ante esa risa tan maravillosa, cuando poco a poco comenzó a reincorporarse haciendo que mi cabeza se alzara a medida que se sentaba, desde mi punto podia apreciar su enorme figura, su altura no habia duda que me intimidaba, su mirada a pesar de que permanecía oculta detrás de aquellos lentes oscuros estaba segura que me estaba analizando, mis bellos y carecidos atributos de mujer… pero lo que mas llamaba mi atención era aquella dentadura tan blanca parecía ser capaz de reflejar mi propio rostro, ¿era esto a lo que llamaban…adonis?, quien sabe…Sin embargo, mi mirada terminaría descendiendo lentamente hasta detenerse en sus firmes pectorales, que, curiosamente… CURIOSAMENTE DIJE, despertaron en mí unas sensaciones bastante particulares —Chocolate Tetón…— mencioné con total descaro sin medir la lengua, pues nunca fui alguien que supiera guardarse lo que pensaba, ese fue mi primer encuentro con un hombre así de bárbaro… así de grande… así de… bebito fiu fiu.
Tan pronto escuché sus palabras, me puse de pie. aquel hombre me parecía enorme en todos los sentidos…todavía no lograba comprender con exactitud qué clase de persona tenía frente a mí pero estaba segura que debía de obtener respuesta, recuerdo que comencé a moverme de un lado a otro como si fuera una abeja, observando detenidamente su anatomía como queriendo analizar a este hombre, entre mas lo observaba, mas me asombraba por cada músculo grueso y firme que encontraba en el camino,Incluso llegué a comparar el tamaño de mis manos con las suyas, lo que solo consiguió aumentar mi desconcierto y ¿miedo? —De un *** me deja quieta…— terminé murmurando casi en voz altga, estaba completamente impresionada por aquella diferencia de tamaño, llegando a una conclusión bastante peculiar…este hombre era exactamente el tipo de sujeto que muchas mujeres describirían como un macho alfa de pelo plateado, alguien cuya presencia imponía respeto y con quien por su descomunal tamaño y apariencia intimidante probablemente debía tener mucho cuidado.
¿Su pecho?...Si…parecia nubbe de algodon…–Mientras respondia a sus inquietantes palabras, mis manos estaban manoseando los pectorales enormes sin descaro alguno, sin sentir verguenza, los mire en el proceso, ¿Porque hacia eso?...--Su pecho es curiosamente bonito…firme…alcochado..-- al momento que apartaba ambas manos, mi mirada se cruzo con la de él mientras sutilmente me daba una manotada en las palmas…como si estuviera autoregañandome…pues ese gesto era demasiado atrevido de mi parte. ¡SI ERA ATREVIDO!
Por cierto ¿Teton?...-- No sabía su nombre…debía llamarlo de alguna forma que recordara su nombre –¿Quién es usted? y…¿Que hacía dormido aqui?....-- de pronto me dejé caer sobre la arena, quedando de frente a ese hombre esperando escuchar su respuesta, parecía ser una persona mayor…¿Tendría unos cuarenta años de edad?....quien sabe…yo estaba en la plena flor de la juventud.
Ahhh...¡Soy Kagura! -- Mencione tras sonreir de manera amplia dejando ver mi detandura blanca, dejando que el viento agitara sutilmente mi cabello siendo parte del paisaje.
Cuando aquel hombre comenzó a reír con una carcajada que me hacía erizar la piel (por no decir que me hizo sentir mujer), no pude evitar que mi niña censurada (por ahora)...murmurara en voz baja --Parece risa de hombre ricachón…— realmente esa fue mi primera impresión ante esa risa tan maravillosa, cuando poco a poco comenzó a reincorporarse haciendo que mi cabeza se alzara a medida que se sentaba, desde mi punto podia apreciar su enorme figura, su altura no habia duda que me intimidaba, su mirada a pesar de que permanecía oculta detrás de aquellos lentes oscuros estaba segura que me estaba analizando, mis bellos y carecidos atributos de mujer… pero lo que mas llamaba mi atención era aquella dentadura tan blanca parecía ser capaz de reflejar mi propio rostro, ¿era esto a lo que llamaban…adonis?, quien sabe…Sin embargo, mi mirada terminaría descendiendo lentamente hasta detenerse en sus firmes pectorales, que, curiosamente… CURIOSAMENTE DIJE, despertaron en mí unas sensaciones bastante particulares —Chocolate Tetón…— mencioné con total descaro sin medir la lengua, pues nunca fui alguien que supiera guardarse lo que pensaba, ese fue mi primer encuentro con un hombre así de bárbaro… así de grande… así de… bebito fiu fiu.
Tan pronto escuché sus palabras, me puse de pie. aquel hombre me parecía enorme en todos los sentidos…todavía no lograba comprender con exactitud qué clase de persona tenía frente a mí pero estaba segura que debía de obtener respuesta, recuerdo que comencé a moverme de un lado a otro como si fuera una abeja, observando detenidamente su anatomía como queriendo analizar a este hombre, entre mas lo observaba, mas me asombraba por cada músculo grueso y firme que encontraba en el camino,Incluso llegué a comparar el tamaño de mis manos con las suyas, lo que solo consiguió aumentar mi desconcierto y ¿miedo? —De un *** me deja quieta…— terminé murmurando casi en voz altga, estaba completamente impresionada por aquella diferencia de tamaño, llegando a una conclusión bastante peculiar…este hombre era exactamente el tipo de sujeto que muchas mujeres describirían como un macho alfa de pelo plateado, alguien cuya presencia imponía respeto y con quien por su descomunal tamaño y apariencia intimidante probablemente debía tener mucho cuidado.
¿Su pecho?...Si…parecia nubbe de algodon…–Mientras respondia a sus inquietantes palabras, mis manos estaban manoseando los pectorales enormes sin descaro alguno, sin sentir verguenza, los mire en el proceso, ¿Porque hacia eso?...--Su pecho es curiosamente bonito…firme…alcochado..-- al momento que apartaba ambas manos, mi mirada se cruzo con la de él mientras sutilmente me daba una manotada en las palmas…como si estuviera autoregañandome…pues ese gesto era demasiado atrevido de mi parte. ¡SI ERA ATREVIDO!
Por cierto ¿Teton?...-- No sabía su nombre…debía llamarlo de alguna forma que recordara su nombre –¿Quién es usted? y…¿Que hacía dormido aqui?....-- de pronto me dejé caer sobre la arena, quedando de frente a ese hombre esperando escuchar su respuesta, parecía ser una persona mayor…¿Tendría unos cuarenta años de edad?....quien sabe…yo estaba en la plena flor de la juventud.
Ahhh...¡Soy Kagura! -- Mencione tras sonreir de manera amplia dejando ver mi detandura blanca, dejando que el viento agitara sutilmente mi cabello siendo parte del paisaje.

![[Imagen: firmakagura.gif]](https://i.ibb.co/RpjVZL6m/firmakagura.gif)