22-08-2026, 02:25 PM
¡Mi transformación será útil! ¡Vivaaa! De todas formas, lo de la caza se vería más adelante. En cuanto a las preguntas que me hizo, por lo visto son cosas que los minks pueden hacer. Cuando me habla de poderes de electricidad, recuerdo aquel brillo azulado en su mirada. Observo mi garra mientras lo sigo escuchando, abriendo y cerrando un poco los dedos intentando concentrarme…, pero no ocurre nada. Ni siquiera una chispita.
Mis pupilas vuelven a él cuando menciona la luna llena. ¿Complicado…?
Me sorprendo cuando me descubre que los minks se pueden transformar en una versión más bestial. ¿Algo así como la transformación zoan completa…? No estoy segura, porque parece algo general que siempre son más rápidos, fuertes y resistentes… «Sulong…». Por lo visto, suele ser peligroso y hace falta entrenarlo… Seguramente habría gente que podría haber salido herida… ¿Se puede uno morir por usarlo sin saber controlarlo al menos un poco…? O quizás se refiera a que me podrían haber matado para protegerse…
Por suerte, nunca fue el caso…, pero ser mink debe de ser muy, muy duro…
Sonrío un poquito con el cambio de tema, aunque agacho ligeramente las orejas hacia atrás.
―Fue un accidente ―explico al tiempo que recupero mi forma normal, antes de volver hacia la silla y sentarme igual que antes―. Fue en Baterilla, hace no tanto tiempo. Me acababan de presentar a mi división hacía una semana o así. La noche antes de zarpar no podía descansar bien por los nervios y me fui temprano por el bosque para hacer una excursión. Cuando hacía poco tiempo que había amanecido y quise parar para desayunar, escuché unas voces. Al fijarme en esa dirección, ¡vi que se trataba de dos bandas piratas que se estaban peleando! ―exclamo gesticulando el encuentro con las dos manos separadas hasta juntarlas enlazando los dedos―. Por supuesto, no intervine. ¡No podría haber hecho nada contra dos tripulaciones yo sola! Pero decidí quedarme a observar y así poder informar bien de todo cuando regresara. Mientras estaba concentrada en lo que veía y escuchaba, me llevé la manzana a al boca…, ¡pero ya no era una manzana! ―Mis brazos se alzaron al techo con esas últimas palabras―. Entré en pánico. ¡No sabía qué hacer! Yo estaba segura de que era una manzana, la había tenido en la mochila, la había cogido con la mano y de repente ya era otra cosa que además estaba malísima. Por supuesto, pensé en las historias y me imaginé lo que era… y no sabía si era buena idea terminar de comerla. ¡Pero ya la había mordido! ¿Y si dejándola a medias tenía todos los inconvenientes pero ninguna ventaja de esa fruta? ¿Y si otra persona o animal se comía la otra mitad? ¿Y si la fruta se pudría en unos días? Alarmada y sin saber qué otra cosa hacer, al final me la terminé comiendo… ¡Estaba asquerosa! ―recuerdo casi con nauseas―. ¿La tuya también estaba tan mala? ¿Cómo es que te la comiste tú?
Mis pupilas vuelven a él cuando menciona la luna llena. ¿Complicado…?
Me sorprendo cuando me descubre que los minks se pueden transformar en una versión más bestial. ¿Algo así como la transformación zoan completa…? No estoy segura, porque parece algo general que siempre son más rápidos, fuertes y resistentes… «Sulong…». Por lo visto, suele ser peligroso y hace falta entrenarlo… Seguramente habría gente que podría haber salido herida… ¿Se puede uno morir por usarlo sin saber controlarlo al menos un poco…? O quizás se refiera a que me podrían haber matado para protegerse…
Por suerte, nunca fue el caso…, pero ser mink debe de ser muy, muy duro…
Sonrío un poquito con el cambio de tema, aunque agacho ligeramente las orejas hacia atrás.
―Fue un accidente ―explico al tiempo que recupero mi forma normal, antes de volver hacia la silla y sentarme igual que antes―. Fue en Baterilla, hace no tanto tiempo. Me acababan de presentar a mi división hacía una semana o así. La noche antes de zarpar no podía descansar bien por los nervios y me fui temprano por el bosque para hacer una excursión. Cuando hacía poco tiempo que había amanecido y quise parar para desayunar, escuché unas voces. Al fijarme en esa dirección, ¡vi que se trataba de dos bandas piratas que se estaban peleando! ―exclamo gesticulando el encuentro con las dos manos separadas hasta juntarlas enlazando los dedos―. Por supuesto, no intervine. ¡No podría haber hecho nada contra dos tripulaciones yo sola! Pero decidí quedarme a observar y así poder informar bien de todo cuando regresara. Mientras estaba concentrada en lo que veía y escuchaba, me llevé la manzana a al boca…, ¡pero ya no era una manzana! ―Mis brazos se alzaron al techo con esas últimas palabras―. Entré en pánico. ¡No sabía qué hacer! Yo estaba segura de que era una manzana, la había tenido en la mochila, la había cogido con la mano y de repente ya era otra cosa que además estaba malísima. Por supuesto, pensé en las historias y me imaginé lo que era… y no sabía si era buena idea terminar de comerla. ¡Pero ya la había mordido! ¿Y si dejándola a medias tenía todos los inconvenientes pero ninguna ventaja de esa fruta? ¿Y si otra persona o animal se comía la otra mitad? ¿Y si la fruta se pudría en unos días? Alarmada y sin saber qué otra cosa hacer, al final me la terminé comiendo… ¡Estaba asquerosa! ―recuerdo casi con nauseas―. ¿La tuya también estaba tan mala? ¿Cómo es que te la comiste tú?
Ayudante de enfermería
