23-08-2026, 10:53 PM
¿Pasar desapercibidos? Si claro, como si eso fuera posible con este enano peliblanco a mi lado. Su tono de voz fue lo suficientemente alto como para que los pasajeros se dieran cuenta de nuestra presencia casi al instante, incluido mi padre, quien al ver que yo estaba allí parado en la barandilla, me tiro una de esas típicas miradas regañonas que sin decir nada sabes que significan “¿que coño estas haciendo aquí?”.
Evidentemente, si los pasajeros fueron capaces de notarnos, el secuestrador también lo haría casi al instante. Pero antes de yo hacer algun movimiento, el aborto de mono que me quería reclutar hizo su movimiento, era mucho más rapido que yo, pues incluso me costó seguirle el ritmo luego de su sprint. Y sin esfuerzo, ya había inutilizado a aquel hombre armado con una simple llave.
— No solo es fuerte, sino que es mucho más veloz que yo —pensé mientras observaba como caían al piso.
— ¡Ahh! — suspiré mientras me preguntaba en que esta situación se estaba robando minutos de mi vida y ya me estaba dando dolor de cabeza.
Pero tras suspirar, y aprovechando que el secuestrador estaba completamente neutralizado contra el suelo de madera de la cubierta. Hice lo mismo que mi “compañero”, corrí a la máxima velocidad que me permitían mis piernas en dirección a donde estaba mi padre. Quien sabe si en todo el barco había alguien capaz de ver mi movimiento.
— Papá... —dije en voz baja, deteniéndome justo frente a él y ayudándolo a incorporarse, y asegurándome de que estuviera ileso—. ¿Estás bien?
Sin esperar a que el secuestrador recuperara el aliento, eché un vistazo rápido de reojo al peliblanco, lanzándole una mirada que dejaba claro que a pesar de lo estúpido de su método el rescate había sido todo.
— Tsk. Vámonos de aquí —le dije a mi padre justo antes de echar a correr en dirección a donde estaba el bote amarrado.
Evidentemente, si los pasajeros fueron capaces de notarnos, el secuestrador también lo haría casi al instante. Pero antes de yo hacer algun movimiento, el aborto de mono que me quería reclutar hizo su movimiento, era mucho más rapido que yo, pues incluso me costó seguirle el ritmo luego de su sprint. Y sin esfuerzo, ya había inutilizado a aquel hombre armado con una simple llave.
— No solo es fuerte, sino que es mucho más veloz que yo —pensé mientras observaba como caían al piso.
— ¡Ahh! — suspiré mientras me preguntaba en que esta situación se estaba robando minutos de mi vida y ya me estaba dando dolor de cabeza.
Pero tras suspirar, y aprovechando que el secuestrador estaba completamente neutralizado contra el suelo de madera de la cubierta. Hice lo mismo que mi “compañero”, corrí a la máxima velocidad que me permitían mis piernas en dirección a donde estaba mi padre. Quien sabe si en todo el barco había alguien capaz de ver mi movimiento.
— Papá... —dije en voz baja, deteniéndome justo frente a él y ayudándolo a incorporarse, y asegurándome de que estuviera ileso—. ¿Estás bien?
Sin esperar a que el secuestrador recuperara el aliento, eché un vistazo rápido de reojo al peliblanco, lanzándole una mirada que dejaba claro que a pesar de lo estúpido de su método el rescate había sido todo.
— Tsk. Vámonos de aquí —le dije a mi padre justo antes de echar a correr en dirección a donde estaba el bote amarrado.
