[Entrenamiento] [P.R] La maestra tiburón Parte 1
#6
Con atención, parece que su veredicto no era para nada concluyente. Eso no me dió tranquilidad alguna. No tenía idea de lo que debía sentir y ella no supo en el momento como saber lo que se debía sentir. Miré con atención a Mizuki, apretando los labios y llevándolos a un lado en una mueca que dejaba ver la inconformidad de mi persona. La miré y la escuché con total atención. 


Entonces ella es capaz de mostrarme cómo son esas vibraciones, vibraciones que eran la base de este estilo marcial. Mi expresión cambió de inmediato y entonces sus palabras comenzaron a llegar a mi cabeza e hicieron que me desconectara. Mi corazón comenzó a palpitar rápido y mi expresión cambió a una de sorpresa. Ella quería reducir la distancia, hacer proximidad, depender de nuestros instintos. Todo eso retumbó en mi cabeza y comencé a sentir un vaporon en mi cuerpo. Exhalaba algo acelerado ante la sola idea de tenerla tan cerca. 


Mis manos comenzaron a temblar inmediatamente, comenzaron a sentirse sudorosas. Estos nervios llegaron a mi y no los podía controlar, si ella estaba cerca, con esa piel llena de esas líneas como un tigre, ese cuerpo bien definido, esas curvas bien puestas. Comenzaba a sentir un calor dentro de mi y comenzaba a subir y bajar un aire caliente que se desespera. Comencé a sentir sudor en mi cuello, sentí que me estaba alocando. — Claro, me encantaría que me lo enseñes todo. — Hablé inmediatamente, sin pensar, sin medir, solo la idea de que ella pegara su cuerpo al mío me había comenzado a volver loco. 


Entonces el dolor inmediatamente llegó. Un dolor punzante, eléctrico, que vino desde mi punto más viril y más carnal. El dolor me ganó y me recordó que la cosa no iba para nada bien. Puse mis manos sobre los hombros de Mizuki. Apreté con firmeza, no para oprimir, pero sí para establecer una distancia. Con algo de vergüenza no quería explicarle que estaba teniendo problemas, una enfermedad con mi amigüito. Mizuki y yo habíamos pasado noches muy apasionadas y esos recuerdos estaban bien marcados en mi mente. Sabía lo candente que nos podíamos poner y si no me controlaba podría causarme un daño, yo sentía un fuerte dolor cada vez que sentía estímulos. 


—No ya va. No vayamos tan rapido.— No le permití, acercarse demasiado. Era una tentación latente y el dolor que me generaba estos impulsos primitivos por mi condición actual lo hacía mucho más doloroso que placentero. Acerqué mi frente a la suya con total cuidado. No había que explicar demasiado, el momento cuando

Acerqué mi frente a la suya al punto re contacto poniendo atención, con ee contacto directo entre nuestras miradas. Mi mirada marrón sobre su mirada azul y esclerótica negra. Esta cercanía, este contacto entre pieles. Mi verdadero talón de Aquiles. Ella me estaba matando por completo, ella me estaba arruinando. Ponía a prueba mi voluntad. 



Esto es un entrenamiento, no tienes que calentarte con esta situación, mantente profesional y todo va a estar bien.



Sus palabras se volvieron una experiencia que no pude para nada ignorar. Lo comprendí por completo, en este momento pude entenderlo. A que se refería. Ella que permanecía serena, esa sensación sentí que me transmita y de la misma manera las percibía. Solo buscábamos el camino más rápido, más práctico. Lo disfrute, no de la manera cachonda, realmente pude comprender como ella parecía estar vibrando y como todo eso llegaba a su frente y de la misma manera iba de su frente a la mía. 



Fue como encontrar un universo nuevo, encontrar una experiencia que no podía comparar. Cuando aprendí la patada con el maestro Dan entonces cuando comprendí a qué se refería. Esta sensación no era del todo ajena en mi cuerpo, pero solo había aprendido a canalizar por práctica. Una y otra vez, repitiendo aquella patada de peonza que era bien complicada de ejecutar. Hasta ahora la había mantenido. 


Esto no es un un mundo inexplorado pero ahora que podía apreciarlo sentía que ahora comprendía todo lo que me habían dicho en el pasado. Hay que sentir las vibraciones del mundo, era intenso, era hermoso, acelerado como ningún otro. Me estaba dejando llevar y en ese momento sin darme cuenta mi frente se separó y la de Mizuki y volvió entablar contacto. Fue tan leve, fue tan poco, pero el golpe que me llevé fue como un tren. Yo no es que fuera el más resistente de la vida pero este golpe me había dado una sacuidad de realidad. Como cuando te das cuenta y llevas una esquina de metal con la cabeza por que no la viste venir. 


Mis manos la soltaron y me alejé para retirarme y agacharme en el suelo. Como un deportista que finje, pero yo no fingia. Con mi cara cubierta sentía que me habían dado la de mi vida. — MIZUKI.— Rodé por el suelo por el impacto del cabezaso militar. — ME HUBIERAS ADVERTIDO QUE TENIAS LA CABEZA TAN DURA.— Mi instinto me decía que me apretara fuerte la cara, y ciertamente era lo unico que aliviaba el dolor. Privado por un momento. Necesité unos minutos hasta que sentí que el mismo dolor poco a poco se me iba pasando.

Quitar mis manos de la cara se pudo ver que tenía un chichón como la joroba de un dromedario. — Dios Mio, siento que me desfiguraste toda la cara, perdí toda mi belleza.— No lloraba, pero tenía las lagrimas al punto, me había tomado por sorpresa este golpe y la verdad es que no deseaba en absoluto tal castigo. — Esto no es lo que esperaba. Pero, creo que me mostraste algo interesante.— Dije cuando vi ligeramente apaciguado mi dolor. 



—Aun no estoy seguro de lo que sentí, pero tuve la impresión de que algo así llegó a mi antes de que me partieran la cara de actor que tengo. Eran como pequeños terremotos. Y los sentí llegar a tu frente. ¿tú lo haces a voluntad? ¿puedes hacerlo con otras partes del cuerpo?—


Consulté dejando salir un poco mi curiosidad felina, que soy un poco cotilla.
 
caja de peces que me robé
[Imagen: from-Pix-AI-2058552647297991195.png]
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RE: [Entrenamiento] [P.R] La maestra tiburón Parte 1 - por Heras - 29-08-2026, 11:44 PM

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