Las palabras de mi padre, como siempre, llamaban a la calma y al razonamiento incluso cuando el resto de emociones podían anteponerse a la lógica con el peso de la verdad en sus labios. Era un buen hombre, había mantenido a su familia a salvo y siempre había estado para los suyos cuando estos lo habían necesitado y se había hecho a si mismo... pero yo no quería convertirme el la proyección de su sombra. Pero no podía decepcionarle. Por eso tenía que acabar lo que me dijeran, aunque vinieran treinta pruebas más, para tener la conciencia tranquila y mantener el honor de mi padre y mi familia intactos, y después romper con esto y acabar con el ciclo interminable en espiral que mantendría nuestro linaje atrapado dando vueltas en la misma isla para siempre.
Cuando mi padre se alzó, me recomendó ir a hablar con las personas encargadas de las cocinas y la salud, cosa que si bien parecía obvia tenía que hacer. Con el estómago lleno se pensaba mejor y se aguantaba más, y si conseguía rascar un par de vendas por si las moscas, nunca me iba a venir de más — Hmm — dije colocándome el anillo mirando en dirección hacia donde él me indicaba — Pues vete a dormir y pilla fuerzas para celebrar mañana por la mañana que tu hijo ha completado su Aramenté — miré a mi padre y asentí una vez, sonriendo mientras Grigori se rebuscaba en una de sus alas — Como dice el primo Perodan, cuando uno es todoterreno lo que sobran son los caminos — y con esa despedida me giré para encaminarme hacia los toldos donde preparaban los suministros médicos.
— ¡Eh primo! — dije alzando la mano llamando la atención de los presentes, pues todos eran mis primos al fin y al cabo — El viejo me manda a buscarle un paquete a la ciudad ¿podéis echarme un cable? — pregunté, parándome junto a ellos con los brazos abiertos hacia los lados de mis caderas, mostrando el torso — Ya me veis, potencia de tanque y cuerpo de podenco ¡wajajajaja! — reí y sonreí con mi característico carisma mientras Grigori graznaba dos veces estirando el cuello hacia delante, como si se riese también de mi broma y sin esperar por una respuesta mirando hacia la dirección de la que venía el olor de la cena, silbé como quien llama a un lebrel y alcé la voz un poco — ¡Llevo cinco años esperando por esta cena prima! ¡Guardadme un poco que tengo un hambre que da calambre! — entrecerré los ojos con la sonrisa y volví a prestar atención a mis primos con los botiquines, esperando por una respuesta de su parte relajando la postura de los brazos y metiendo mis manos en mis bolsillos.
Cuando mi padre se alzó, me recomendó ir a hablar con las personas encargadas de las cocinas y la salud, cosa que si bien parecía obvia tenía que hacer. Con el estómago lleno se pensaba mejor y se aguantaba más, y si conseguía rascar un par de vendas por si las moscas, nunca me iba a venir de más — Hmm — dije colocándome el anillo mirando en dirección hacia donde él me indicaba — Pues vete a dormir y pilla fuerzas para celebrar mañana por la mañana que tu hijo ha completado su Aramenté — miré a mi padre y asentí una vez, sonriendo mientras Grigori se rebuscaba en una de sus alas — Como dice el primo Perodan, cuando uno es todoterreno lo que sobran son los caminos — y con esa despedida me giré para encaminarme hacia los toldos donde preparaban los suministros médicos.
— ¡Eh primo! — dije alzando la mano llamando la atención de los presentes, pues todos eran mis primos al fin y al cabo — El viejo me manda a buscarle un paquete a la ciudad ¿podéis echarme un cable? — pregunté, parándome junto a ellos con los brazos abiertos hacia los lados de mis caderas, mostrando el torso — Ya me veis, potencia de tanque y cuerpo de podenco ¡wajajajaja! — reí y sonreí con mi característico carisma mientras Grigori graznaba dos veces estirando el cuello hacia delante, como si se riese también de mi broma y sin esperar por una respuesta mirando hacia la dirección de la que venía el olor de la cena, silbé como quien llama a un lebrel y alcé la voz un poco — ¡Llevo cinco años esperando por esta cena prima! ¡Guardadme un poco que tengo un hambre que da calambre! — entrecerré los ojos con la sonrisa y volví a prestar atención a mis primos con los botiquines, esperando por una respuesta de su parte relajando la postura de los brazos y metiendo mis manos en mis bolsillos.
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![[Imagen: siCzVIk.png]](https://imgur.com/siCzVIk.png)
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