16-12-2023, 09:04 PM
Le costó horrores salir del túnel, pero lo consiguió. El panorama era bastante desolador y la actitud de Enma no ayudaba demasiado, pero en situaciones como la que se encontraban era poco lo que podían hacer. Aunque sus extremidades consiguieron reorganizarse y recomponerse por completo, algunos puntos de su cuerpo todavía se deshacían en hollín a pesar de que no hiciese nada. Por ejemplo, sus cabellos, cuyas puntas no dejaban de expulsar hollín como si de caspa se tratase. Debido a la situación en la que se encontraba consigo mismo, le resultaba bastante difícil centrarse en lo que estaba sucediendo y en lo que sus compañeros estaban hablando, aunque algo había escuchado. Kovashi estaba dando una serie de indicaciones para conseguir obtener más recursos, como comida o plantas medicinales (él les llamaba "mejunjes", por algún motivo que el pelirrojo desconocía, y lo único que fue capaz de escuchar era que tenían que separarse. ¿Pero era eso buena idea? Las matemáticas no estaban de su lado. Eran cuatro personas... pero una de ellas era incapaz de mantenerse en pie y su cuerpo se deshacía en pedazos cada segundo que pasaba. Así que separarse no le parecía una buena opción a Enma. Sin embargo, en las condiciones en las que estaba era difícil que se opusiese a algo, ya que tampoco tenía la cabeza para centrarse en opciones alternativas y proponer algo. Aunque el mayor problema sería que Kovashi no estaría de acuerdo, discutirían... y tampoco tenía fuerzas para ello. Aunque hay que destacar que últimamente se estaban llevando mejor de lo esperado, seguramente como consecuencia del veneno. ¿Se mantendría esto en el tiempo? - V-vale... - Pensó. Asintió, pero sin pronunciar ninguna palabra y miró a su alrededor esperando que alguien le dijese qué hacer. En ese momento se sintió como cuando, de pequeños, las personas hacen grupos para jugar a determinados deportes y siempre hay alguna que queda de última. Que nadie quiere elegir. En esta ocasión esa persona era él.
Tan pronto Kovashi y Panda se fueron, Enma y Nadja quedaron encargadas de buscar 'ese mejunje'. De hecho, ella le hablaba con bastante delicadeza. Era consciente de las dificultades que el pelirrojo tenía para siquiera existir y era de agradecer, aunque eso sólo le hacía recordar lo inútil que era en estos momentos. Pero no podía seguir martirizándose por algo ajeno a él. Una vez más, asintió con la cabeza, sin pronunciar ninguna palabra. Estaba de acuerdo con cualquier cosa que hiciesen, pues, como hemos dicho, no tenía fuerzas para nada más. Así que juntó todas las fuerzas que podía tener y siguió los pasos de Nadja, que tomó la delantera y mostró indicios de usar su poder. No lo había visto en muchas ocasiones, pero le gustaba. Era llamativo y ciertamente bonito. En cierta manera, enganchaba. La miró fijamente y esperó al cambio y justo ahí, sí pronunció algunas palabras. - Si viene... algún gigante... - Tosió. Se había atragantado con su saliva. - Puedes lanzarme a él... - Volvió a toser. - Aunque no me... mantenga... sigo siendo intangible... - Suspiró. Era cierto. Y para algo tenía que valer.
Tan pronto Kovashi y Panda se fueron, Enma y Nadja quedaron encargadas de buscar 'ese mejunje'. De hecho, ella le hablaba con bastante delicadeza. Era consciente de las dificultades que el pelirrojo tenía para siquiera existir y era de agradecer, aunque eso sólo le hacía recordar lo inútil que era en estos momentos. Pero no podía seguir martirizándose por algo ajeno a él. Una vez más, asintió con la cabeza, sin pronunciar ninguna palabra. Estaba de acuerdo con cualquier cosa que hiciesen, pues, como hemos dicho, no tenía fuerzas para nada más. Así que juntó todas las fuerzas que podía tener y siguió los pasos de Nadja, que tomó la delantera y mostró indicios de usar su poder. No lo había visto en muchas ocasiones, pero le gustaba. Era llamativo y ciertamente bonito. En cierta manera, enganchaba. La miró fijamente y esperó al cambio y justo ahí, sí pronunció algunas palabras. - Si viene... algún gigante... - Tosió. Se había atragantado con su saliva. - Puedes lanzarme a él... - Volvió a toser. - Aunque no me... mantenga... sigo siendo intangible... - Suspiró. Era cierto. Y para algo tenía que valer.
Resumen
