08-09-2026, 09:05 AM
A lo lejos los pequeños rayos del sol alumbraban al que primero había sido proyectado contra el muro, ese sujeto se retorcería con extraños impulsos momentáneos que moverían cómicamente sus huesos, que claramente parecerían rotos… la visión era como cuando uno pisa una cucaracha y, aun así, con alguna fuerza mas haya de lo conocido, esas patitas rotas aun así logran moverse con espasmos.
Los que cargaban llenarían de energía aquellos puños como que, si con ello clavaran toda su ira contra el grosero sujeto, ellos con una alevosía clavarían los puños al chico… pero el impacto seria como que, si con una vara de madera intentases romper un puro de piedra, el rostro de ambos reflejos el dolor de sus nudillos al pegar contra algo tan duro como el acero… la mirada de los que seguían atrás fue épica, era una tal que la boca se les habría caído y los ojos estarían abiertos como platos.
Que… que… ¿Quién demonios eres?
Dirían uno de los dos que se sobaba el puño mientras daban un paso atrás como que, si del puñetazo vibrases y debieran volver a intentarlo, pero… ¿se podría? Que anteriormente no lo hubieran logrado no significaba que lo mismo volvería a pasar ¿no?
La chica sentiría como las fuerzas en las piernas se le iban, de hecho, al dar pasos parecería caminar como un venado recién nacido, entendia que debía escapar y su mente se lo pedía… pero su cuerpo no le permitía responder a las peticiones… se arrastraría mientras se alejaba.
Aquellos sujetos volverían a mostrar sus puños, elevarían la guardia, pero… Kai se adelantaría con un gran abrazo de oso, el agarre era tan fuerte que empezarían a forcejear tratando de huir para luego tratar de tomar aire… Kai los había limitado, solo se vería desde lejos como esos iniciarían con mucha energía y al patear y luchar, de poco en poco, perderían energía y se volverían perezosos hasta que… solo un blanco y espuma en su boca aparecería…
Loa otros, ignorantes de su fuerza en contra del enemigo que parecía ser el último bastión antes de poder ser derrotados elevarían la guardia como profesionales que son y cargarían contra el pirata.
Eres estúpido si crees que vamos a dejarte huir con nuestro botín pirata estúpido
¡Perro mal agradecido!
Los pasos serian tan veloces como los otros, algo si tenía que envidiar aquel valeroso pirata rancio y era que el juego de pies de aquellos era simplemente magnifico.
De nuevo, un puño… dos puños alzados, una carrera y unos ganchos acomodados al rostro.
El sujeto del fondo… el principal enemigo… el líder… comenzaría a recomponerse…. De una manera curiosa.
Los que cargaban llenarían de energía aquellos puños como que, si con ello clavaran toda su ira contra el grosero sujeto, ellos con una alevosía clavarían los puños al chico… pero el impacto seria como que, si con una vara de madera intentases romper un puro de piedra, el rostro de ambos reflejos el dolor de sus nudillos al pegar contra algo tan duro como el acero… la mirada de los que seguían atrás fue épica, era una tal que la boca se les habría caído y los ojos estarían abiertos como platos.
Que… que… ¿Quién demonios eres?
Dirían uno de los dos que se sobaba el puño mientras daban un paso atrás como que, si del puñetazo vibrases y debieran volver a intentarlo, pero… ¿se podría? Que anteriormente no lo hubieran logrado no significaba que lo mismo volvería a pasar ¿no?
La chica sentiría como las fuerzas en las piernas se le iban, de hecho, al dar pasos parecería caminar como un venado recién nacido, entendia que debía escapar y su mente se lo pedía… pero su cuerpo no le permitía responder a las peticiones… se arrastraría mientras se alejaba.
Aquellos sujetos volverían a mostrar sus puños, elevarían la guardia, pero… Kai se adelantaría con un gran abrazo de oso, el agarre era tan fuerte que empezarían a forcejear tratando de huir para luego tratar de tomar aire… Kai los había limitado, solo se vería desde lejos como esos iniciarían con mucha energía y al patear y luchar, de poco en poco, perderían energía y se volverían perezosos hasta que… solo un blanco y espuma en su boca aparecería…
Loa otros, ignorantes de su fuerza en contra del enemigo que parecía ser el último bastión antes de poder ser derrotados elevarían la guardia como profesionales que son y cargarían contra el pirata.
Eres estúpido si crees que vamos a dejarte huir con nuestro botín pirata estúpido
¡Perro mal agradecido!
Los pasos serian tan veloces como los otros, algo si tenía que envidiar aquel valeroso pirata rancio y era que el juego de pies de aquellos era simplemente magnifico.
De nuevo, un puño… dos puños alzados, una carrera y unos ganchos acomodados al rostro.
El sujeto del fondo… el principal enemigo… el líder… comenzaría a recomponerse…. De una manera curiosa.
RESUMEN 4 DE 6
