17-12-2023, 10:42 PM
(Última modificación: 17-12-2023, 11:14 PM por Peteiro Gorgullo.)
No podía parar de mirar a ese diminuto ser, ¿cómo alguien podía ser tan pequeño? ¿es ético que alguien así beba alcohol?
Mientras pensaba todo esto hizo un gesto y señaló a Balban, el cual estaba bebiéndose su cerveza.
—Dile a esa imbécil que ni se le ocurra tocar mi cerveza
—Lo siento imbécil, aunque la respuesta a que si me la voy a beber es un no, se la está bebiendo mi amigo, no puedo dártela ¿me entiendes?
Hablar con este tipo de personas es como hablar con una pared, no me miraba mientras le respondía, entonces alguien entró y la persona pequeña le gritó algo sobre que la vida era aburrida, y que lo digas, monótona e insufrible.
La nueva ¿persona? se acercó a nosotros y empezó a hablar con la diminuta
—¿Pero y estas dos? Macho vaya imán tienes para los raritos, podrían saludar ni que sea - dijo Balban desde mi hombro de nuevo
La tipeja secapelos nos miró, sonrió y dijo que mis ojos eran interesantes.
—Lo dice por mi Peteiro, dile algo, esta es mi oportunidad, puede que el día de hoy no vaya a ser todo aburrimiento
—¿Es de las tuyas o que? Te saca varios metros, pero por lo demás...
—Tu dile algo ya verás.
—Oye fisgona cornuda, a mi amigo le has gustado ¿me entiendes? dice que salud también, por cierto ¿de que cojones os conocéis? ¿Vuestros nombres? - miré a la pequeña amiga cervecera.
—Pero como se lo dices así gilipollas, tienes suerte de que no pueda decírselo yo personalmente.
—Disculpa Balban, estas cosas no se me dan bien ¿me entiendes?
—Hay veces que no te entiendo, no
Y tras mi breve discusión con Balban me quedé analizando ahora a las dos sospechosas amigas, una diminuta sospechosa que esconde su rostro, de una aparente piel blanca, por otro lado una chavala cornuda que había intentado ligar con Balban, la situación me estaba perdiendo un poco, quizás hasta me pedía algo de beber para mi al final.
Mientras pensaba todo esto hizo un gesto y señaló a Balban, el cual estaba bebiéndose su cerveza.
—Dile a esa imbécil que ni se le ocurra tocar mi cerveza
—Lo siento imbécil, aunque la respuesta a que si me la voy a beber es un no, se la está bebiendo mi amigo, no puedo dártela ¿me entiendes?
Hablar con este tipo de personas es como hablar con una pared, no me miraba mientras le respondía, entonces alguien entró y la persona pequeña le gritó algo sobre que la vida era aburrida, y que lo digas, monótona e insufrible.
La nueva ¿persona? se acercó a nosotros y empezó a hablar con la diminuta
—¿Pero y estas dos? Macho vaya imán tienes para los raritos, podrían saludar ni que sea - dijo Balban desde mi hombro de nuevo
La tipeja secapelos nos miró, sonrió y dijo que mis ojos eran interesantes.
—Lo dice por mi Peteiro, dile algo, esta es mi oportunidad, puede que el día de hoy no vaya a ser todo aburrimiento
—¿Es de las tuyas o que? Te saca varios metros, pero por lo demás...
—Tu dile algo ya verás.
—Oye fisgona cornuda, a mi amigo le has gustado ¿me entiendes? dice que salud también, por cierto ¿de que cojones os conocéis? ¿Vuestros nombres? - miré a la pequeña amiga cervecera.
—Pero como se lo dices así gilipollas, tienes suerte de que no pueda decírselo yo personalmente.
—Disculpa Balban, estas cosas no se me dan bien ¿me entiendes?
—Hay veces que no te entiendo, no
Y tras mi breve discusión con Balban me quedé analizando ahora a las dos sospechosas amigas, una diminuta sospechosa que esconde su rostro, de una aparente piel blanca, por otro lado una chavala cornuda que había intentado ligar con Balban, la situación me estaba perdiendo un poco, quizás hasta me pedía algo de beber para mi al final.
Resumen
