[Entrenamiento] [P.R] La maestra tiburón Parte 1
#10
Ella lo sabe decir, ella lo entiende. Sus palabras me incentivan, me dicen cosas que empujan mi creatividad. Me gusta que suelde decir palabras gratificantes que de una o de otra forma ella me hace entender que lo puedo lograr. Se siente como un ligero calor en el pecho. Los maestros anteriores que tuve no me trataron del todo mal, pero la tiburona lo hace para empujar que yo esté lo mejor posible y eso me gusta mucho. 

Detalles no menores sobre la técnica, fueron añadidos conforme conversamos. Me salió una mueca juntando los labios hacia un lado. Lo pensé una y otra vez. Las técnicas del arte marcial del Hassoken es muy de ir hacia adelante sin contemplar la posibilidad de estás embestidas pueden salir mal. 

Vi a Mizuki, pensativo, me recuerda un poco a la maestra en la isla Karate. Sonriente, alegre y al mismo tiempo con un carácter. Supongo que son rasgos que hacen de las técnicas que se puedan ejecutar. Hay que ser más arrojado y particularmente considero que no soy el más arrojado. 

Me senté en el suelo, sobretodo por su propuesta de descansar el moretón que cargó encima de la frente. —Es una apuesta muy arriesgada caer sobre tu oponentes de esta forma. Parece más una entrada demasiado agresiva. — Comente como quien piensa en voz alta. No estaba del todo convencido si movimientos así pueden funcionar. 

— ¿Tu has llegado a usar técnicas como estás en una situación en la que tú vida esté en riesgo? Sabes, yo esa vez que escapamos del Joy Park me enfrente a una mujer muy fuerte. No me mató por qué habían otras personas y se distrajo. Hasta el cansancio luchó, pero fue un momento horrible porque estoy seguro de que no le podría haber ganado estando solo. Me genera miedo volver a enfrentar a alguien así de fuerte. Más por la impotencia de no poder hacer nada y ser la única víctima de sus verdaderos ataques. Ahí conseguí un techo que no podré superar. —

No es que yo destaque por ser negativo, era un evento que había dejado en mi un miedo de repetirse. De hecho por lo mismo no quería volver a cruzarme puntualmente con nadie. No me gustaba eso y luchaba por cambiarlo, ahora mismo, aprendiendo técnicas, no querría volver a sentirme débil al enfrentar a nadie. Quería volver a descubrir la fortaleza o redefinirla. 

Claramente esa búsqueda era con la única intención de sobrevivir, pero era más que claro que no iba a sobrevivir de esta forma. No si hacía las cosas con miedo. Sigo siendo consciente de ello, pero por mucho que te digas que no sientas miedo cuando estás en tus cinco sentidos, es imposible no sentirlo cuando te enfrentas al peligro. Cómo a las arañas, no puedes esperar a que yo sea valiente y quiera enfrentarlas, son horribles con sus patas y sus dientes. 

No es como pegar un simple golpe. Contemple mi frente e hice unos masajes suaves para que la inflamación circulara un poco. Me tomaría un poco de tiempo que el moretón bajará. Ciertamente molestaba al tacto pero no era algo insufrible. Ciertamente que alguien pudiera hacerme tanto daño con un pequeño toque era algo impresionante de una técnica. 

— Disculpa si me mostré demasiado frágil, es un momento que simplemente no puedo dejar ir todavía. Aún no me he probado a mi mismo que he superado ese techo. Olvida que dije eso y mas te vale no se lo cuentes a nadie o iré a darte cabezazos donde estés.— Lo dije en una clara broma acompañada de una sonrisa entrenada. Alguien que busca redención propia tiene que practicar la tranquilidad y restarle importancia a la sensibilidad, o fingirlo. No quería que la cosa se fuera más a lo personal. Me castigaría de gran manera que eso cambiara.  

— x — 

Entre nuestro descanso fue más que claro que me hice con la confianza de mi nueva maestra y no pude evitar darme un momento para pensar y mientras descansamos le daba unos pequeños pero sencillos para el cuidado del cabello. Se lo peinaba con un cepillo que ella misma cargaba en su mochila y lo notaba un poco maltratado, como si hubiera pasado por una terapia complicada. 

—Sabes deberías cuidarlo un poco más, unas antiguas compañeras me enseñaron que hay aceites que le dan vida al cabello, uno lo hacen con leche de coco y otro lo hacen con aguacate. Eso te ayudará con la resequedad, pero algo inventaste, te alocaste después de nuestras citas en el desierto. Espero que no pasaras por una fase estrambótica de pintarte el cabello porque no pudimos seguir saliendo. —

Cepillé su cabello bastante rato, ese cabello rubio bien cuidado había sufrido recien y bueno son cosas que ocurren, yo también he tenido etapas complicadas y no siempre las islas tienen los recursos para conseguir productos de calidad. — Recuerdame mientras estamos en Shandora de buscarte aceites de aquí, así despues de que te bañes te haré un cuidado. — Ella seguro lo puede intuir, pero siempre voy a meterla en mis planes o meterme en los suyos, ya que su presencia para mi fue un sostén, una persona que me acompañó en un duelo y que no dejaba ir. No la amarraba a mi, pero me gustaba tenerla cerca tanto como quisiera.

—Sabes, ahora que te reviso el cabello me recuerdo que vi a otro Gyojin que me recordó a ti, no era tan bonito como tu. Pero la verdad te iba a preguntar. ¿Tienes hermanos o primos? Digo, no quiero que un hermano que tengas me venga a pegar si nos peleamos a veces. — Me recordé de aquella vez en la que estábamos juntos con el vendedor en el desierto, me puse cabeza dura y ella me ayudó.

Cuando vi que de tanto cepillarlo estaba un poco mejor le ayudé amarrando su cabello en una cola bien ajustada y alta, exponía su cuello por la nuca y al estar sentado tras ella todo el tiempo atendiendo su cabello para mi fue un gesto sencillo y de confianza besarlo. Un beso peligroso que podía desatar una pasión pero acompañado de un abrazo solo mostraba lo mucho que le hizo falta su compañía. Sin palabras, sin tener que ponerse con discurso. 

—Sabes, pienso de esa vez, en la que tuvimos que separar caminos. Si se repitiera la oportunidad de que viajaremos juntos. ¿Querrías ser mi compañera de navegación de nuevo? — Una pregunta sencilla, sin saber si ella respondería con afirmación o negación, si diría lo mismo de aquella vez, solo tocaba la puerta a la oportunidad, no sabía si abriría.


La pausa fue entretenida pero era necesario volver a entrenar, claro, la solté tras la pregunta y la respuesta para darme la vuelta yo soltando mi cabello y revisando minuciosamente su cabello. Quitando cualquier rastro, no quería llegar con un cabello rubio donde Bai y obviamente ni donde Zhang ni donde Mahou, además de que la piel quien fue mi amante del desierto era distinta de la mía así que tenía que ser minucioso de que ella no me pasara nada y viceversa.
— x —

caja de peces que me robé
[Imagen: from-Pix-AI-2058552647297991195.png]
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RE: [Entrenamiento] [P.R] La maestra tiburón Parte 1 - por Heras - 18-09-2026, 06:49 AM

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