23 de Primavera
Isla Karate, Dojo.
10:50AM
Al final ese tipejo ha sido arrestado por Jesse, pero Seraphim no estaba conforme ni con el resultado de todo ni con la pelea que había dado ese chico. Por lo que le contó antes de partir hacia Karate, él solía ser más vivaz y energético hasta el punto de asegurar ser muy fuerte. Pero ahora solo parece una sombra de lo que fue. Por eso mismo la chica de pelo azul se levanta del suelo, sacude su ropa de forma lenta, mientras mira como el pelirrojo hace su acción de arrestarlo —las esposas seguramente las tendría en el cinturón que llevan todos los marines con sus herramientas para el arresto— de forma tan… sosa.
— Buuuh… —Abuchea en voz baja. Se pone al lado del chico y, de brazos cruzados mientras miraba de reojo malamente al tipejo que la empujó dos veces, le dice a su compañero lo que pensaba:— Podrías habertelo cargado. Y ahora hasta te vacila y todo. Jesse, eres un cobarde.
A Sera no le importa estar metiendo mierda sobre sus pensamientos de cómo es que ha llevado esa batalla y sus acciones de ahora hacia Jesse. Tampoco ella debería de hablar porque no ha hecho ABSOLUTAMENTE NADA, pero a sus ojos ella ha sido la más necesaria de todos porque… Bueno, gracias a ella… gracias a ella… ¡Es que llegaron a ese dojo, en primer lugar! ¡Y si no hubieran llegado, no habrían arrestado a ese tipejo que andaba fuera del dojo como si nada! ¿O no?
Aun asi, sin hacer nada, estaba con las manos tras la espalda mientras observa como Jesse le exige que deben llevar a ese hombre. Ahora sí podrán ir de una vez a la ciudad, y otra vez le vuelve a dar ese hambre voraz que hace que le rujan las tripas. Sigue a Jesse sin moverse de esa posición inocente, pero le tira una mirada atrás al hombre del dojo mientras le saca la lengua y le hace burla con su ojo diestro arrastrando su parpado con su indice de la mano.
— Bleeegh, te quedas sin ayuda por débil. Kukuku~ —Tras reirse de él en su cara con esa actitud prepotente de niña a la que le perdonan todo incluso un insulto, se marcha con Jesse unos pasos más atrás levantando sus pies.
Aunque estaba sucia y herida, ella utilizó eso de excusa a su favor para quedar como la damisela en apuros durante todo ese día. Ah, pero cuando contaron esa anécdota, Seraphim fue parte de esa aventura para atrapar al malhechor; y la realidad es que no hizo nada más que recibir empujones y malos tratos. Pero eso no se volverá a repetir, al menos para la siguiente pelea.
Leeme~

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