Hace 6 horas
A medida que la tasca karateca se iba dibujando en la lejanía el oni hablaba y hacía más preguntas, palabras que quedaron en un segundo plano de la mente del más joven, allí al lado de donde constantemente provenía un ritmo constante y diverso, en su cerebro. Ahora mismo solo se podía concentrar en ver el establecimiento con sus ojos, por un momento sintió que se arrepentía de haber hecho el trato con el gigante. No por la chapa que le estaba soltando, si no porque ahora debía comer. Seguramente todo lo que hiciese estuviese bueno, si no estaba envenenado, pero su estómago era como uno de esos raros especímenes que había que estudiar. No era delicado, pero si que procesaba rápido, en materia sólida, líquida o gaseosa, como fuere, pero tardaba poco en salir.
- Si, si, como *burp* quieras, stonehay que cocinar esa comidilla para darnos una merendilla - Aligeró el paso, aquella desganada caminata se convirtió en un rítmico paso sobre el adoquín hasta la puerta del establecimiento que abrió de par en par como si fuese un local más, y para el tiempo que llevaba allí más le valía. - He traído un pana a merendar - Gritó a viva voz desde la entrada y enseguida las miradas de dos pares de ojos, las únicas que había en el lugar, se posaron sobre él. - Tú. ¿Qué quieres? ¿Qué haces aquí? ¿Ganaste la pelea al menos? - Se echó el trapo con el que estaba limpiando la barra al hombro mientras le hablaba. - Joder que si gané, el otro salió volando. Como tú - Dijo incisivo. - Necesito tu cocina one moment - Levantó el índice. - Igual lo puedes convencer para ir a aquello - El camarero, chef, pinche y limpiador, porque en Karate todavía no sabían lo que era la explotación laboral, sabía quien era el peliblanco, todavía tenía la marca en la cara de aquello.
- Que haga lo que quiera, mientras no rompa nada, porque el que rompe, paga. De toda la vida de dios. Si no se las puede ver con el jefe si quiere - Como si aquella fuese la petición más normal, cogería el trapo de nuevo y volvería a repasar la barra una vez más.
El luchador se encogió de hombros, seguramente aquello existía más como punto de reclutamientos para el club que como un bar corriente y moliente, aquel de allí era un figurante más. Al otro lado de la sala, sin embargo, había alguien que no quería interactuar, callado, comía de un plato de sopa con un cucharón pequeño de madera. Sorbía como podía, de cara a la pared, ocultando su rostro, entre gimoteos suaves. - Que si, que puedes. Que el que rompe paga, figura - Sacó la cabeza por el marco de la puerta para informar al pelirrojo. - Cuando esté la comida, me preguntas lo que quieras - El local, pese a que estaba acostumbrado a recibir visitas de humanos mayormente, no era extraño ver a grandes gyojins pasearse por las inmediaciones, así que el gran oni no tendría tantos problemas para ocupar la cocina como quisiera.
Mientras, Kai, en una muestra más de cotilla, se sentó en la barra frente a el marco de la puerta que daba a la cocina, solo para mirar que es lo que hacía.
- Si, si, como *burp* quieras, stonehay que cocinar esa comidilla para darnos una merendilla - Aligeró el paso, aquella desganada caminata se convirtió en un rítmico paso sobre el adoquín hasta la puerta del establecimiento que abrió de par en par como si fuese un local más, y para el tiempo que llevaba allí más le valía. - He traído un pana a merendar - Gritó a viva voz desde la entrada y enseguida las miradas de dos pares de ojos, las únicas que había en el lugar, se posaron sobre él. - Tú. ¿Qué quieres? ¿Qué haces aquí? ¿Ganaste la pelea al menos? - Se echó el trapo con el que estaba limpiando la barra al hombro mientras le hablaba. - Joder que si gané, el otro salió volando. Como tú - Dijo incisivo. - Necesito tu cocina one moment - Levantó el índice. - Igual lo puedes convencer para ir a aquello - El camarero, chef, pinche y limpiador, porque en Karate todavía no sabían lo que era la explotación laboral, sabía quien era el peliblanco, todavía tenía la marca en la cara de aquello.
- Que haga lo que quiera, mientras no rompa nada, porque el que rompe, paga. De toda la vida de dios. Si no se las puede ver con el jefe si quiere - Como si aquella fuese la petición más normal, cogería el trapo de nuevo y volvería a repasar la barra una vez más.
El luchador se encogió de hombros, seguramente aquello existía más como punto de reclutamientos para el club que como un bar corriente y moliente, aquel de allí era un figurante más. Al otro lado de la sala, sin embargo, había alguien que no quería interactuar, callado, comía de un plato de sopa con un cucharón pequeño de madera. Sorbía como podía, de cara a la pared, ocultando su rostro, entre gimoteos suaves. - Que si, que puedes. Que el que rompe paga, figura - Sacó la cabeza por el marco de la puerta para informar al pelirrojo. - Cuando esté la comida, me preguntas lo que quieras - El local, pese a que estaba acostumbrado a recibir visitas de humanos mayormente, no era extraño ver a grandes gyojins pasearse por las inmediaciones, así que el gran oni no tendría tantos problemas para ocupar la cocina como quisiera.
Mientras, Kai, en una muestra más de cotilla, se sentó en la barra frente a el marco de la puerta que daba a la cocina, solo para mirar que es lo que hacía.
Leyenda de una Leyenda
- Pienso -
- *Burp* Eructo -
- *Fhiii* Pedo Ninja -
- *FWRA* Pedo Pesado -
- Narro -
- Hablo -
- *Burp* Eructo -
- *Fhiii* Pedo Ninja -
- *FWRA* Pedo Pesado -
![[Imagen: Chat-GPT-Image-2-ago-2026-17-55-55.png]](https://i.ibb.co/QFgm7LkF/Chat-GPT-Image-2-ago-2026-17-55-55.png)
