21-12-2023, 09:27 PM
Enma era un chico curioso, siempre hablaba con el mismo tono de voz y siempre parecía estar desanimado con esa cara tan larga. Sin embargo, también tenía un sentido del humor muy especial, muy único. Mencionó algo de un truco de magia, así que Nadja giró su rostro para mirarle, con cierta curiosidad. Con un estornudo, consiguió desvanecer todo su cuerpo durante unos instantes, convirtiéndose en hollín. — ¡Aaah! — La rubia no se lo esperaba así que gritó un poco de la sorpresa, luego comenzó a reír por su estúpida reacción. La verdad es que era un buen avance, al menos había conseguido encontrar una manera de transformar todo su cuerpo a la vez, de forma voluntaria. Aunque él, con ese tono desanimado, volvió a hacerse de menos. — ¡Es culpa de las putas avispas, no tuya! — Comentó de forma que parecía estar enfadada, aunque no era así para nada. — Tienes un poderr incrreíble, ya verrrás cuando dejemos esta isla de mierrrda. Tienes que mirrarrrlo con positividad, ahorra estás trrabajando a un... veinte porrsiento de tus posibilidades, pues si aún así erres capas de contrrolarrlo, imagínate todo lo que mejorrarrrás cuando puedas usarr tu poderr al sien por sien. — Era curioso, porque Nadja no es que fuera una mujer especialmente positiva, pero si se juntaba con alguien que estaba de bajón o que parecía ser más negativo, ella enseguida ocupada el rol contrario, para equiparar esa balanza imaginaria. Además, le apetecía animar a su camarada, no le gustaba que las personas de su alrededor se infravalorasen.
Pero un estruendo que parecía cada vez más cercano les paralizó por un momento. Enma intentó hablar, Nadja le hizo un gesto para que se callase, colocándose el índice sobre los labios. Sí, era bastante probable que se tratase de un gigante... se quedaron quietos, expectantes, hasta que un animal apareció cerca de ambos, había sido lanzado con una fuerza tremenda hacia ellos, derribando todo lo que encontraba a su paso. ¿Por qué nadie haría algo así? La sorpresa la dejó un poco aturdida, reaccionó al ver las indicaciones de Enma para que se separase del camino, para comenzar a caminar por debajo de la arboleda. — Un gigante, segurrro... ¿perro porrqué jugarr con la comida así? — Susurró, respondiendo a su compañero. — Es igual, vamos a porr el agua rrápido. — Tras caminar unos pocos metros más, finalmente llegaron su objetivo. Era una gran cascada, con una altura de unos diez metros y chocaba contra un rebosante lago, también de buenas dimensiones. — Aprrovecha y date un baño, nos limpiamos toda esta puta rroña, yo voy a llenarr las botellas. — Empezó a meterse en el agua, procurando ser lo más sigilosa posible. El gran ruido que provocaba la cascada jugaba a su favor, pues enmascaraba su presencia aún más. En su cinturón llevaba un par de cantimploras, no eran muy grandes pero aprovechándolas bien les duraban unos pocos días. El lago era profundo, a pesar de su aumento de estatura al encontrarse en forma híbrida, no hacía pie, así que tuvo que nadar para acercarse a la caída del agua. Se apoyó en unas cuantas rocas y comenzó a llenar una de ellas, con el brazo en alto para que entrase más fácilmente. "Menos mal que es agua dulse", pensó, si hubiese sido agua de mar enseguida habría caído del cansancio.
A pesar del idílico paisaje, no dejaban de escucharse grandes ruidos de fondo que la inquietaban. Al final no podrían relajarse tanto como ella esperaba y ansiaba... aunque una parte de su ser también deseaba algo de acción, después de tantos días de mantener un perfil bajo, tenía ganas de pelear un poco, de sudar no solo por el calor asqueroso, sino por la adrenalina. Nadja empezó a moderse la lengua, el nerviosismo y la expectación causaba era reacción en ella.
Pero un estruendo que parecía cada vez más cercano les paralizó por un momento. Enma intentó hablar, Nadja le hizo un gesto para que se callase, colocándose el índice sobre los labios. Sí, era bastante probable que se tratase de un gigante... se quedaron quietos, expectantes, hasta que un animal apareció cerca de ambos, había sido lanzado con una fuerza tremenda hacia ellos, derribando todo lo que encontraba a su paso. ¿Por qué nadie haría algo así? La sorpresa la dejó un poco aturdida, reaccionó al ver las indicaciones de Enma para que se separase del camino, para comenzar a caminar por debajo de la arboleda. — Un gigante, segurrro... ¿perro porrqué jugarr con la comida así? — Susurró, respondiendo a su compañero. — Es igual, vamos a porr el agua rrápido. — Tras caminar unos pocos metros más, finalmente llegaron su objetivo. Era una gran cascada, con una altura de unos diez metros y chocaba contra un rebosante lago, también de buenas dimensiones. — Aprrovecha y date un baño, nos limpiamos toda esta puta rroña, yo voy a llenarr las botellas. — Empezó a meterse en el agua, procurando ser lo más sigilosa posible. El gran ruido que provocaba la cascada jugaba a su favor, pues enmascaraba su presencia aún más. En su cinturón llevaba un par de cantimploras, no eran muy grandes pero aprovechándolas bien les duraban unos pocos días. El lago era profundo, a pesar de su aumento de estatura al encontrarse en forma híbrida, no hacía pie, así que tuvo que nadar para acercarse a la caída del agua. Se apoyó en unas cuantas rocas y comenzó a llenar una de ellas, con el brazo en alto para que entrase más fácilmente. "Menos mal que es agua dulse", pensó, si hubiese sido agua de mar enseguida habría caído del cansancio.
A pesar del idílico paisaje, no dejaban de escucharse grandes ruidos de fondo que la inquietaban. Al final no podrían relajarse tanto como ella esperaba y ansiaba... aunque una parte de su ser también deseaba algo de acción, después de tantos días de mantener un perfil bajo, tenía ganas de pelear un poco, de sudar no solo por el calor asqueroso, sino por la adrenalina. Nadja empezó a moderse la lengua, el nerviosismo y la expectación causaba era reacción en ella.
Info
