08-10-2026, 05:22 PM
Los tiempos cambian, y donde unos ya dejan de tener la misma suerte y necesitar poseer el mismo sentido, otros avanzan por un camino distinto. Tras ocho años en la marina, el cuerpo decidió mantener al joven de cabello azabache, planificador completo, y gestor de todo en la división, pero el gobierno en cambio, tuvo otros planes para mí. Desde hacía apenas una estación mi trabajo se había visto aumentado. No era nada que no estuviera dispuesto ni capacitado para realizar, pues a fin de cuentas, lo más importante para ellos no era mi capacidad como "arma" destructiva, sino...
que tan bien se me daba el resto de cosas.
Por supuesto, eso no quitaba lo que mi corazón, ahora azul con el color de la marina, mantenía expuesto en sus emociones. Los sentimientos no cambian de la noche a la mañana, y aunque mi alma ahora se encuentre en otro punto, mi corazón es y será siempre...de la honorable Marina.
Adoptar una máscara de personalidad como la de Juan no parecía demasiado efectiva, pero su comportamiento simplista me había permitido adoptar una imagen mental que, poco a poco, estaba terminando de entender y adoptar. Un héroe, una persona que proteja los sueños de los niños. En general, una buena persona, tal y cómo este mundo merece.
El único problema, es que parece más simple que el mecanismo de un botijo.
—Si seguimos entrenando y sigues haciendo las cosas como buen marine debería hacer...lo serás, Juan, serás el héroe que buscas ser. Ya lo verás.
Un aliciente para que siguiera por ese camino de rectitud. No parecía de los que creen que pueden cambiar el sistema, que buscan dar un golpe en el mundo y creer que ellos son el medio por el que llegará el fin de todo lo que está construido. Él busca ser uno más, pero eligiendo quién ser dentro de ese mundo.
Y lo que él deseaba ser, era especialmente sencillo.
—¿Tú crees?—Entre pase y pase, Kael había perdido la noción del motivo real por el que estaban haciendo ese entrenamiento, y por un instante, se había dado cuenta de que quizás, dejarse llevar por la simpleza era, en realidad, la mejor herramienta para completar su entrenamiento.—Puede que tengas razón. Vamos a probar.
Quizás no tendría la fuerza que puede alcanzar un gyojin, pero sin duda...sí, podía lograrlo, podía conseguir lanzar aquella gota de agua con la potencia que necesitaba.
La gota se concentró sobre mi mano poco a poco, recorriendo el camino hacia llegar hasta la punta de mis dedos, manteniéndose perfectamente conforme hasta que, con la concentración de las olas, y la dinámica de los pases, apenas un parpadeo y...
Lo había, ¿logrado?
Sólo el propio Juan podría decirlo, según cómo hubiera sentido el impacto en su cuerpo.
que tan bien se me daba el resto de cosas.
Por supuesto, eso no quitaba lo que mi corazón, ahora azul con el color de la marina, mantenía expuesto en sus emociones. Los sentimientos no cambian de la noche a la mañana, y aunque mi alma ahora se encuentre en otro punto, mi corazón es y será siempre...de la honorable Marina.
Adoptar una máscara de personalidad como la de Juan no parecía demasiado efectiva, pero su comportamiento simplista me había permitido adoptar una imagen mental que, poco a poco, estaba terminando de entender y adoptar. Un héroe, una persona que proteja los sueños de los niños. En general, una buena persona, tal y cómo este mundo merece.
El único problema, es que parece más simple que el mecanismo de un botijo.
—Si seguimos entrenando y sigues haciendo las cosas como buen marine debería hacer...lo serás, Juan, serás el héroe que buscas ser. Ya lo verás.
Un aliciente para que siguiera por ese camino de rectitud. No parecía de los que creen que pueden cambiar el sistema, que buscan dar un golpe en el mundo y creer que ellos son el medio por el que llegará el fin de todo lo que está construido. Él busca ser uno más, pero eligiendo quién ser dentro de ese mundo.
Y lo que él deseaba ser, era especialmente sencillo.
—¿Tú crees?—Entre pase y pase, Kael había perdido la noción del motivo real por el que estaban haciendo ese entrenamiento, y por un instante, se había dado cuenta de que quizás, dejarse llevar por la simpleza era, en realidad, la mejor herramienta para completar su entrenamiento.—Puede que tengas razón. Vamos a probar.
Quizás no tendría la fuerza que puede alcanzar un gyojin, pero sin duda...sí, podía lograrlo, podía conseguir lanzar aquella gota de agua con la potencia que necesitaba.
La gota se concentró sobre mi mano poco a poco, recorriendo el camino hacia llegar hasta la punta de mis dedos, manteniéndose perfectamente conforme hasta que, con la concentración de las olas, y la dinámica de los pases, apenas un parpadeo y...
Lo había, ¿logrado?
Sólo el propio Juan podría decirlo, según cómo hubiera sentido el impacto en su cuerpo.
![[Imagen: dF2OaZv.png]](https://i.imgur.com/dF2OaZv.png)
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