23-12-2023, 04:33 AM
Mi acercamiento fue más una necesidad mia que del resto. En el fondo sentía que debía dejar de lado mi aspecto menos sociable y hacer un esfuerzo extra para generar una buena química en las nuevas relaciones que se me abrían por ser aceptado en la división. Al fin y al cabo, con esta gente pasaría gran parte de mi vida, sino todo lo que me restaba de la misma. Si teníamos que guarecernos juntos en el campo de batalla, era imprescindible sentir que si los perdía a ellos, perdía una parte de mi.
No obstante, tampoco era mi intención sobresaturar a los demás con sentimientos demasiado eufóricos o que crecieran que estaba forzado la situación. Así que intenté callar más y restringir a abrir la boca lo justo, dando énfasis más a la reacción agradable que a la sobre exposición de mis verdaderos pensamientos.
Así fue como me limité a escuchar al resto y a usar frases cortas. Primero vino Karl, que tras una reacción colectiva para ayudar a Ikirami con su abultado equipaje, me ordenó que me hiciera cargo de este mismo y lo recogiera.
-Ahora mismo- me adelanté con presteza. Sin embargo, el resto del escuadrón ya se habían ocupado de ello. -Mierda Tenma, más deprisa. Adelantate a sus acciones... Se que te da toda la pereza, pero no puedes fallar ahora.-
Mientras meditaba mis capacidades, Daisen, ahora sí, se presentaba oficialmente. Sin duda se mostraba con el más amable y amistoso de todos. Sin tanta seriedad no formalidades como el resto. Algo me decía que iba a tener una buena relación con él. Yo me limité a sonreír con amabilidad y algo de vergüenza, agachando la cabeza y rascándome la nuca.
Sin mucha demora, Joe se puso al frente, liderando la conversación. No sé cómo lo hacía, pero demostraba un porte digno de respeto cada vez que tomaba la palabra. Sólo lo había visto dos veces y sentía que estaba frente la alegoría de la Justicia. Sus palabras fueron sencillas. Se limitó a comentar que esperábamos órdenes de la Marina, tanto rumbo como transporte. Nos aconsejó que cerráramos todos los asuntos que teníamos por la isla y que cogiéramos lo imprescindible para partir en un par de días.
-Que emoción...- pensaba mientras miraba al infinito, haciéndome fantasías mentales de La División 34 y yo, formando equipo, capturando criminales y viviendo aventuras.- Va a ser un gran viaje...-
Cuando terminó, Sephi se ofreció para ayudar con temas de equipajes y cargas de la compañera. Yo, sin embargo, aprovechando que estábamos todos juntos, me permití abusar de confianza y hacer piña. Al menos un mínimo.
-Una cosita chicos...jeje...- agaché la cabeza, completamente sonrojado. -Me he estado alojando solo en la otra punta de la ciudad y... Bueno...- levanté cabeza para mirarlos a todos. -Queria saber dónde estabais vosotros hospedados... Para estar todos juntos y demás... A ver, que puedo dormir solo, jajajaja.- empecé a reír para liberar tensión. -Pero mejor acompañado que solo en una cama, ¿No?-
Mi tono temblaba. En parte me sentía muy avergonzado, pues no era típico de mi estar frente a mis héroes y jefes y decirles de dormir todos juntitos. Pero por otra parte estaba aliviado y feliz, pues este era el camino de formar un lazo real y genuino con mi nueva familia.
No obstante, tampoco era mi intención sobresaturar a los demás con sentimientos demasiado eufóricos o que crecieran que estaba forzado la situación. Así que intenté callar más y restringir a abrir la boca lo justo, dando énfasis más a la reacción agradable que a la sobre exposición de mis verdaderos pensamientos.
Así fue como me limité a escuchar al resto y a usar frases cortas. Primero vino Karl, que tras una reacción colectiva para ayudar a Ikirami con su abultado equipaje, me ordenó que me hiciera cargo de este mismo y lo recogiera.
-Ahora mismo- me adelanté con presteza. Sin embargo, el resto del escuadrón ya se habían ocupado de ello. -Mierda Tenma, más deprisa. Adelantate a sus acciones... Se que te da toda la pereza, pero no puedes fallar ahora.-
Mientras meditaba mis capacidades, Daisen, ahora sí, se presentaba oficialmente. Sin duda se mostraba con el más amable y amistoso de todos. Sin tanta seriedad no formalidades como el resto. Algo me decía que iba a tener una buena relación con él. Yo me limité a sonreír con amabilidad y algo de vergüenza, agachando la cabeza y rascándome la nuca.
Sin mucha demora, Joe se puso al frente, liderando la conversación. No sé cómo lo hacía, pero demostraba un porte digno de respeto cada vez que tomaba la palabra. Sólo lo había visto dos veces y sentía que estaba frente la alegoría de la Justicia. Sus palabras fueron sencillas. Se limitó a comentar que esperábamos órdenes de la Marina, tanto rumbo como transporte. Nos aconsejó que cerráramos todos los asuntos que teníamos por la isla y que cogiéramos lo imprescindible para partir en un par de días.
-Que emoción...- pensaba mientras miraba al infinito, haciéndome fantasías mentales de La División 34 y yo, formando equipo, capturando criminales y viviendo aventuras.- Va a ser un gran viaje...-
Cuando terminó, Sephi se ofreció para ayudar con temas de equipajes y cargas de la compañera. Yo, sin embargo, aprovechando que estábamos todos juntos, me permití abusar de confianza y hacer piña. Al menos un mínimo.
-Una cosita chicos...jeje...- agaché la cabeza, completamente sonrojado. -Me he estado alojando solo en la otra punta de la ciudad y... Bueno...- levanté cabeza para mirarlos a todos. -Queria saber dónde estabais vosotros hospedados... Para estar todos juntos y demás... A ver, que puedo dormir solo, jajajaja.- empecé a reír para liberar tensión. -Pero mejor acompañado que solo en una cama, ¿No?-
Mi tono temblaba. En parte me sentía muy avergonzado, pues no era típico de mi estar frente a mis héroes y jefes y decirles de dormir todos juntitos. Pero por otra parte estaba aliviado y feliz, pues este era el camino de formar un lazo real y genuino con mi nueva familia.
