15-10-2026, 05:19 PM
Medía entre cinco y seis metros, pesaría una puta barbaridad así a ojo, y era viejo como un bosque. Un tipo jugaba con aros y botellas con otros paisanos para ganarse un jamón, un pardillo más que tenía un cartel encima de la cabeza que gritaba ESTÁFAME con todas las letras en neón brillante, fueran como fuesen las letras realmente.
Y como no podía ser de otra forma, desaprovechar esa oportunidad sería impropio de mi. Si un patán era capaz de aceptar un juego así, y tras comprobar las botellas como acababa de hacer tampoco llegaba a la conclusión más evidente, significaba que podrías venderle un tarro de arena en un desierto si hiciese falta, y claro que hacía falta. Era mi especialidad, de hecho.
Me recoloqué el anillo de la mano mientras caminaba hacia él, con Grigori subido a mi hombro izquierdo y esgrimiendo mi mejor sonrisa — ¡Todo un jugador-hmm! — dije cuando me coloqué a su lado con amabilidad, mirando hacia arriba dado su enorme tamaño para mi, recordándome a Krave por un instante — Una buena oferta y una mejor disposición caballero, muy pocos necios se atreverían a ignorarle — de verdad que era enorme. Si me pusiera la mano en la espalda para sacarme a bailar seguro que me tapaba entero — Pero ¿por qué pedir un ayudante para compartir tan suculento premio si puede conseguirlo solo? Lo único que necesitas es motivación — me pregunté, pasando a mirar ahora al jamón, las botellas, la disposición de la estancia y de todos los útiles implicados en el juego que, claramente tenía que tener un truco. Y obviamente no iba a ser yo la rata chivata que desvelase eso para joderle el negocio a un hermano. Entonces volví a mirar al hombretón. De verdad que parecía enérgico y capaz, una fuente de músculos y aguante por excelencia, perfecto para librar combates sin cansarse rápido — Te lo haré más interesante. Si esto no te motiva, nada lo hará — y puse la cantidad en monedas para pagar una ronda extra — Te apuesto diez mil berries a que NO lo consigues ni con estos tres tiros extra — dije tendiéndole la mano sonriendo tratando de crear nuestro trato para que se atreviese a seguir jugando a esa partida extra que le estaba invitando.
Y como no podía ser de otra forma, desaprovechar esa oportunidad sería impropio de mi. Si un patán era capaz de aceptar un juego así, y tras comprobar las botellas como acababa de hacer tampoco llegaba a la conclusión más evidente, significaba que podrías venderle un tarro de arena en un desierto si hiciese falta, y claro que hacía falta. Era mi especialidad, de hecho.
Me recoloqué el anillo de la mano mientras caminaba hacia él, con Grigori subido a mi hombro izquierdo y esgrimiendo mi mejor sonrisa — ¡Todo un jugador-hmm! — dije cuando me coloqué a su lado con amabilidad, mirando hacia arriba dado su enorme tamaño para mi, recordándome a Krave por un instante — Una buena oferta y una mejor disposición caballero, muy pocos necios se atreverían a ignorarle — de verdad que era enorme. Si me pusiera la mano en la espalda para sacarme a bailar seguro que me tapaba entero — Pero ¿por qué pedir un ayudante para compartir tan suculento premio si puede conseguirlo solo? Lo único que necesitas es motivación — me pregunté, pasando a mirar ahora al jamón, las botellas, la disposición de la estancia y de todos los útiles implicados en el juego que, claramente tenía que tener un truco. Y obviamente no iba a ser yo la rata chivata que desvelase eso para joderle el negocio a un hermano. Entonces volví a mirar al hombretón. De verdad que parecía enérgico y capaz, una fuente de músculos y aguante por excelencia, perfecto para librar combates sin cansarse rápido — Te lo haré más interesante. Si esto no te motiva, nada lo hará — y puse la cantidad en monedas para pagar una ronda extra — Te apuesto diez mil berries a que NO lo consigues ni con estos tres tiros extra — dije tendiéndole la mano sonriendo tratando de crear nuestro trato para que se atreviese a seguir jugando a esa partida extra que le estaba invitando.
![[Imagen: ZO5XKaj.png]](https://imgur.com/ZO5XKaj.png)
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