No dudar puede ser una virtud, pero también una desventaja. Mika, ingenua, soñadora, novata, solo va hacia adelante. Cuando ve el nuevo espacio custodiado por dos individuos que se encuentran cada uno en un costado, toma de las manos, agachándose por supuesto, a Eele y Pucca, comenzando a apurar el paso y obligándolos a ellos a seguir junto a ella. — ¡Vamos, bobis, a primera fila! — Pues aunque son de los primeros en llegar, muy pronto comienza a ingresar mucha gente. Se detiene recién cuando logra reunirse tanto con Hanma y Vesper. No se preocupa por Road y Puchero, pues gracias a su ventaja de moverse en las alturas, de seguro los tienen vigilados. — De acuerdo, Hanma, estaré atenta. — Su voz ya no suena tan alegre, sino que intenta adoptar un tono de seriedad que, francamente, no le pega. Con el Oni está pasando algo similar que con Pucca. Los considera más astutos, por lo que toma sus comentarios en serio e intenta aprender para ser una buena capitana. Muy juguetona puede ser, pero, en el fondo, se toma muy en serio su posición dentro de la tripulación.
Se pone un poco nerviosa ante tanta gente reunida. No es que a una artista como ella le incomoden las multitudes, lo que pasa es que desearía estar ella frente a todos y no ser solo una más. ¿Qué tantos problemas daría si toma el sitio del tipo de los anillos y comienza a cantar? Por ahora, decide controlarse, adoptando una postura erguida y claramente forzada, como si fuese un soldado o algo así. No está del todo suelta, como siempre.
Comienza el discurso de Berachiah y podemos aceptar que, para Mika, sabe hablar, pues ha cautivado su atención. Es como que, con cada palabra que transmite, en ella emerge un sentimiento de querer lanzarse a la aventura que le propone. Eso sí, hay una frase en particular que la descoloca.
— ¿Acaso está mal temer abandonar nuestros sueños? Yo no quiero abandonar el mío. Tampoco quiero que mis amigos abandonen los suyos. Mmm… Quizás yo estoy entendiendo mal… Pero si le pregunto a Pucca, todos estos piratas creerán que soy una bobi y se reirán. Mejor fingiré que estoy de acuerdo con todo. Sí, eso es lo mejor. — Es largo el diálogo mental que tiene consigo misma, pero, en la realidad, solo transcurren un par de segundos. Eso sí, este plan la ha hecho animarse, por lo que vuelve a sonreír con naturalidad y pone los brazos en jarra.
Tanto Hanma como Vesper hablan luego de escuchar al hombre que comanda la reunión. Y hay cierto diálogo del Oni que Mika, en primera fila, no puede obviar. Es una pregunta que le hace a Berachiah, pero, curiosonamente, es la buccaneer quien contesta. — ¡Será diferente porque los Hijos de la Libertad estamos aquí, Hanma! — Al mismo tiempo que sus palabras, toma a Furia Carmesí desde su espalda y la apoya en el piso, movimiento similar al que hizo el moreno con su espada. Es la punta del mango la que se apoya en tierra, permitiendo que el filo quede arriba, acompañado de la bandera de su tripulación que yace ahí, elevándose frente al pirata que los convoca. Es una declaración de intenciones. Aclaremos también que, el arma es más alta que Mika, por lo que la bandera llega incluso por encima de su cabeza, y debido a su altura, puede ser visible para gran parte de los presentes.
Quiere que todos la vean.
Y que no la olviden.
Luego, le regala una sonrisa a Vesper, quien la interpela directamente. — ¡Por supuesto, bobi! ¡Toda persona que quiera ser libre en este mar y disfrutar de aventuras será nuestro amigo! — Está bien parada, saca pecho, tiene la espalda recta, se muestra muy orgullosa de sí misma, tanto en físico como en personalidad. Ya no duda como antes, sino que es ella misma, la de siempre. — ¡Vamos al Grand Line, bobis!
Se pone un poco nerviosa ante tanta gente reunida. No es que a una artista como ella le incomoden las multitudes, lo que pasa es que desearía estar ella frente a todos y no ser solo una más. ¿Qué tantos problemas daría si toma el sitio del tipo de los anillos y comienza a cantar? Por ahora, decide controlarse, adoptando una postura erguida y claramente forzada, como si fuese un soldado o algo así. No está del todo suelta, como siempre.
Comienza el discurso de Berachiah y podemos aceptar que, para Mika, sabe hablar, pues ha cautivado su atención. Es como que, con cada palabra que transmite, en ella emerge un sentimiento de querer lanzarse a la aventura que le propone. Eso sí, hay una frase en particular que la descoloca.
— ¿Acaso está mal temer abandonar nuestros sueños? Yo no quiero abandonar el mío. Tampoco quiero que mis amigos abandonen los suyos. Mmm… Quizás yo estoy entendiendo mal… Pero si le pregunto a Pucca, todos estos piratas creerán que soy una bobi y se reirán. Mejor fingiré que estoy de acuerdo con todo. Sí, eso es lo mejor. — Es largo el diálogo mental que tiene consigo misma, pero, en la realidad, solo transcurren un par de segundos. Eso sí, este plan la ha hecho animarse, por lo que vuelve a sonreír con naturalidad y pone los brazos en jarra.
Tanto Hanma como Vesper hablan luego de escuchar al hombre que comanda la reunión. Y hay cierto diálogo del Oni que Mika, en primera fila, no puede obviar. Es una pregunta que le hace a Berachiah, pero, curiosonamente, es la buccaneer quien contesta. — ¡Será diferente porque los Hijos de la Libertad estamos aquí, Hanma! — Al mismo tiempo que sus palabras, toma a Furia Carmesí desde su espalda y la apoya en el piso, movimiento similar al que hizo el moreno con su espada. Es la punta del mango la que se apoya en tierra, permitiendo que el filo quede arriba, acompañado de la bandera de su tripulación que yace ahí, elevándose frente al pirata que los convoca. Es una declaración de intenciones. Aclaremos también que, el arma es más alta que Mika, por lo que la bandera llega incluso por encima de su cabeza, y debido a su altura, puede ser visible para gran parte de los presentes.
Quiere que todos la vean.
Y que no la olviden.
Luego, le regala una sonrisa a Vesper, quien la interpela directamente. — ¡Por supuesto, bobi! ¡Toda persona que quiera ser libre en este mar y disfrutar de aventuras será nuestro amigo! — Está bien parada, saca pecho, tiene la espalda recta, se muestra muy orgullosa de sí misma, tanto en físico como en personalidad. Ya no duda como antes, sino que es ella misma, la de siempre. — ¡Vamos al Grand Line, bobis!
El que abre este spoiler es bobi
