Hace 1 hora
Día 48 de Otoño, Año 18
Outfit ---- Sigurd de Chisi
Me despierto con el graznido de un pato. Es Patroclo, que se ha tomado muy a pecho la idea de despertar a los Hijos del Ragnarok con los primeros rayos de sol. -Condenada criatura, en mal momento te subí a este barco...- maldigo mientras me froto los ojos, desperezándome. Apenas he podido descansar, dándole vueltas a la idea de no haber encontrado nada tras aquel naufragio. ¿Realmente no sobrevivió nadie? Había huellas en la costa y rastros de sangre. Es imposible no haber dado con lo que fuera que se adentró en la isla. O eso, o algo los devoró antes de que les diéramos caza... Tal vez hay algo oculto... Un gran depredador entre las sombras...
Me levanto de un gran brinco que hace temblar cada uno de los muebles de la habitación. La idea me ha revitalizado el espíritu. Miro con determinación al frente y la bandera de los Soles Púrpura me devuelve la mirada, junto al quebradizo huevo de dinosaurio de Little Garden y el cráneo del capitán Marine de Drum. Las aventuras no cesan aquí, no. Todavía queda mucho para hacerme un hueco entre los muertos. Vamos a darle a esta isla una última oportunidad.
Salgo a cubierta como alma que lleva el diablo, cargado de armamento hasta los dientes. Yggdrasil reposa sobre mi hombro izquierdo, tan solemne y autoritaria como siempre. En el cinturón descansan cuatro martillos de guerra, idénticos entre sí como hermanos paridos por el mismo herrero. En la muñeca, el Log Pose; y, en un pequeño saco que llevo colgando, un Den Den Mushi, por si la cosa llegara a complicarse. Empiezo a caminar en dirección a la proa y se van rompiendo los cuellos de aquellos con los que me encuentro, que se preguntan por qué su líder va tan preparado para una guerra en una isla desierta. Cuando alcanzo el trinquete, alzo la voz para dirigir a mis hombres. -¡Hijos del Ragnarok, escuchadme!- Mis palabras se extienden por toda la nave. -¡Partiremos una vez más! ¡Una última expedición para hacernos con materiales y provisiones!- Con gesto diestro, descargo a Yggdrasil hacia el frente con una sola mano, apuntando sus hojas hacia el bosque, dispuesto a liderar la marcha. -¡Afilad vuestras armas y preparaos para recolectar un jugoso botín! ¡Con suerte, nos encontraremos con las malas bestias que nos han estado evitando!- Y avanzo hasta bajar del barco.
Voy al frente del grueso del ejército del Ragnarok. Hombres dispuestos a matar por reconocimiento y por el placer del acto. A llenar sus bolsillos de acero, madera, cuero y oro. Tras de mí dejo un campamento prácticamente desierto, vigilado por Dharma y Ubbe. Confío en que sabrán mantenerlo intacto hasta nuestro regreso. Cuando volvamos, apareceremos con varios cadáveres o una pila de recursos por trabajar. Sea cual sea el resultado, saldremos de aquí tan pronto como podamos. Y, en nombre de todo el metal manchado de sangre, destruiremos cualquier rastro de vida con el que nos crucemos al surcar el mar. Hora de activar el Hakki de observación para que nada se escape ni se oculte. Y a Patroclo para que nadie se quede dormido.
Off

![[Imagen: rF7kTBr.jpeg]](https://i.imgur.com/rF7kTBr.jpeg)