16-08-2023, 03:30 AM
Aquello era una mision de incognito. Su primera mision, para ser mas exactos. Minato no cabia en si de la emocion, y estaba deseoso de empezar a dr justicia. Reunieron a los reclutas en el campo de entrenamiento, y los dispusieron en una fila alargada para explicarles de que iba la mision. -Señoras y señores, espero que esten preparados. Hoy vamos a tratar de desmantelar una casa de apuestas ilegal. Somos pocos efectivos, pero tendremos que valernos por nosotros mismos. Dijeron informandole de la situacion. A medida que daba mas y mas explicaciones, el de cabellos violaceos dejaba de escuchar. Estaba tan emocionado, que hasta que no le dieron un codazo en el brazo derecho, no volvio a levantar la cabeza para atender. -... Y tu, novato, te encargaras de entrar por la puerta principal junto a Julius, no tienes que decir nada, solo acompañarle. Y recuerda, debes ir vestido mal.- Minato fruncio el ceño y asintio con conviccion.
Lo siguiente que recuerda fue mucho ajetreo, mucho movimiento por parte de sus compañeros, y por supuesto, unos nervios y ganas que no cabian en su pecho. Mientras se vestia con unos pantalones oscuros cortos y desgastados, una camisa que antes era blanca pero que habia cogido un color amarillento, y unas sandalias; Julius le hablaba dandole instrucciones, que por supuesto, el chico apenas oia. Le hacia hasta gracia. Era una mision de infiltracion, de incognito, secreta... Llamalo como quieras, pero el iba a estar en el ojo de la accion.
Poco tardaron en llegar en aquel lugar. Aparentemente era una casa normal y corriente, algo desgastada por el paso del tiempo, pero igualmente normal. Minato llamo a la puerta, y una enorme mole de peso le abrio, mirandole de arriba a abajo y con cara de muy pocos amigos. Fue entonces cuando Julius se adelanto y comenzo a hablar. -Ya era hora, joder. Llevamos como media hora esperando a que nos abrieras.- Dijo mientras entraba, apartando con una mano a aquella bestia. Y sin parar, añadio. -Tranquilo, joder. El chico viene conmigo. Tiene que ir aprendiendo como ganar dinero fuera de la labranza del campo.- Y tras decir aquello, entraron de lleno en aquella casa, que por dentro era otra cosa.
Bajaron como a un sotano, lleno de gente e iluminado con antorchas. El ambiente era algo tetrico y oscuro, pero a Minato se le podia ver una pequeña sonrisa en sus labios, causa de su nerviosismo y ganas. En el centro de la sala, habia como una especie de plataforma improvisada, pero el joven marine apenas le presto atencion hasta que alguien subio y comenzo a anunciar un combate. Tras aquel anuncio, los dos tipos comenzaron a pegarse tortazos, con bastante fuerza, hasta que uno de ellos cayo definitivamente KO. Cuando retiraron el cuerpo, el tipo que habia presentado, comenzo a pedir voluntarios para una segunda pelea. Minato, por un segundo se olvido de todo, y alzo la mano. -¡AQUI UNO SIN MIEDO! ¡COJAME A MI, SEÑOR!- Grito con todas sus fuerzas, mientras que Julius, le agarraba de la camisa. Pero aparentemente a era tarde, pues Minato se iba direccion a la plataforma para pegarse contra quien fuera.
Lo siguiente que recuerda fue mucho ajetreo, mucho movimiento por parte de sus compañeros, y por supuesto, unos nervios y ganas que no cabian en su pecho. Mientras se vestia con unos pantalones oscuros cortos y desgastados, una camisa que antes era blanca pero que habia cogido un color amarillento, y unas sandalias; Julius le hablaba dandole instrucciones, que por supuesto, el chico apenas oia. Le hacia hasta gracia. Era una mision de infiltracion, de incognito, secreta... Llamalo como quieras, pero el iba a estar en el ojo de la accion.
Poco tardaron en llegar en aquel lugar. Aparentemente era una casa normal y corriente, algo desgastada por el paso del tiempo, pero igualmente normal. Minato llamo a la puerta, y una enorme mole de peso le abrio, mirandole de arriba a abajo y con cara de muy pocos amigos. Fue entonces cuando Julius se adelanto y comenzo a hablar. -Ya era hora, joder. Llevamos como media hora esperando a que nos abrieras.- Dijo mientras entraba, apartando con una mano a aquella bestia. Y sin parar, añadio. -Tranquilo, joder. El chico viene conmigo. Tiene que ir aprendiendo como ganar dinero fuera de la labranza del campo.- Y tras decir aquello, entraron de lleno en aquella casa, que por dentro era otra cosa.
Bajaron como a un sotano, lleno de gente e iluminado con antorchas. El ambiente era algo tetrico y oscuro, pero a Minato se le podia ver una pequeña sonrisa en sus labios, causa de su nerviosismo y ganas. En el centro de la sala, habia como una especie de plataforma improvisada, pero el joven marine apenas le presto atencion hasta que alguien subio y comenzo a anunciar un combate. Tras aquel anuncio, los dos tipos comenzaron a pegarse tortazos, con bastante fuerza, hasta que uno de ellos cayo definitivamente KO. Cuando retiraron el cuerpo, el tipo que habia presentado, comenzo a pedir voluntarios para una segunda pelea. Minato, por un segundo se olvido de todo, y alzo la mano. -¡AQUI UNO SIN MIEDO! ¡COJAME A MI, SEÑOR!- Grito con todas sus fuerzas, mientras que Julius, le agarraba de la camisa. Pero aparentemente a era tarde, pues Minato se iba direccion a la plataforma para pegarse contra quien fuera.
