Hace 6 horas
Aquel día estaba siendo muy tortuoso. No solo estaba rodeado de mucha gente, si no que el hecho de tanto gentío en el mismo sitio a Krave no le agradaba en absoluto. Miro al techo y evaluó la posibilidad de que este al igual que la pared que se había derrumbado, colapsará de aquella manera. Y más si cabe encima de algunos de los presentes. -No caerá esa Breva...- Pensaba el Wotan. Como era de costumbre Krave no quitaba ojo a las caras que iban pasando y estaba atento a las voces que se escuchaban a su alrededor. Sabía donde estaba Wheke, Vixen, Magnus, Centella y sobre todo Taito a quien no le quitaba ojo de encima por si las moscas. De vez en cuando se dirigían a Taito algunas personas humanas pero Krave no prestaba atención suficiente.
Krave también pensaba en que extraña forma de convocatoria era esa. Normalmente se elegiría un lugar menos recóndito o por lo menos al aire libre pues hasta donde sabía, los humanos no eran seres de vivir bajo tierra, en la montaña. Si sabía que usaban sus recursos y e
Ocasionalmente podían hacer excursiones pero hacer está "reunión" en aquel lugar a Krave le generaba dudas mientras pensaba en la bonita cueva que podría usar en un futuro para vivir.
-Aqui el gimnasio, la cocina al fondo, tiene bañeras para refrescar en verano y con salida al mar.... Es perfecto.- Pensaba Krave durante ese tiempo.
El grupo se movió y Krave lo hizo con el por señal de su capitan, detrás de el, a dos metros se dirigió hasta donde se volvieron a detener. Alzó el escudo y camino hasta la entrada para plantar de nuevo el escudo en el suelo, está vez sin hacer tanto ruido. Era momento de escuchar así que Krave miraba a todas las personas que se encontraban en el interior y evaluó la situacion. Dentro estaban los piratas que habían ido entrando antes que ellos y algunas personas que Krave no conocía. Un hombre de piel oscura que portaba un rifle y una mujer con una espada un poco más adelante al otro lado de la gruta. Al fondo un pequeño altar de madera sencillo a modo de púlpito con una tela negra al fondo se alzaba lo suficiente para que alguien desde allí arriba diera o un concierto o un discurso. No paso mucho tiempo hasta que aquello ocurrió.
— ¿Todo por este? —Me pregunto Taito, a lo que yo le respondí con un simple -Aham-mientras asentía levemente con la cabeza.Depues de contestar Krave se rió - JIJIJIJIJI-
Aquel hombre parecía ya un tanto entrado en años, llevaba una espada en el cinto y una botella de ron en la mano. En resumen aquel señor hablaba de sus 7 anteriores intentos en la vida fallidos de cruzar el Grand Line y a Krave le recordaba a los viejos borrachos que hablaban de que los viejos tiempos fueron mejores. A esos viejos que les ves la tristeza en el brillo de los ojos porque la juventud se les escapó de las manos y no supieron o no pudieron aprovechar el tiempo o las oportunidades.
Aquello conmovió un mínimo a Krave pues había oído y mucho historias sobre la navegación en el Grand Line. También hizo mención a la marina y su ambición de acabar con la piratareia por lo que propuso una alianza equitativa entre los piratas para sobre ponerse a todo aquello.
Taito entonces, después de el hablo con una potencia de voz innegable."— ¿Y POR QUÉ ME ALIARÍA PARA CRUZAR EL GRAND LINE CON UN INÚTIL QUE FALLÓ SIETE VECES EN INTENTAR CRUZARLO? — sonó muy convincente a su modo de verlo. Después continuo su discurso en aquel lugar diciendo que ellos no se unirían y que lo cruzarían por ellos mismos a la primera, lo que a Krave le hizo sentirse muy orgulloso, pues era el navegante de esa banda de tarados y cuando el pelirrojo dejó de hablar los chatarreros y el mismo Krave que se puso a dar golpes con el escudo comenzaron a jalearle, con gritos de aprobación, y mucho ruido y entusiasmo.
Krave también pensaba en que extraña forma de convocatoria era esa. Normalmente se elegiría un lugar menos recóndito o por lo menos al aire libre pues hasta donde sabía, los humanos no eran seres de vivir bajo tierra, en la montaña. Si sabía que usaban sus recursos y e
Ocasionalmente podían hacer excursiones pero hacer está "reunión" en aquel lugar a Krave le generaba dudas mientras pensaba en la bonita cueva que podría usar en un futuro para vivir.
-Aqui el gimnasio, la cocina al fondo, tiene bañeras para refrescar en verano y con salida al mar.... Es perfecto.- Pensaba Krave durante ese tiempo.
El grupo se movió y Krave lo hizo con el por señal de su capitan, detrás de el, a dos metros se dirigió hasta donde se volvieron a detener. Alzó el escudo y camino hasta la entrada para plantar de nuevo el escudo en el suelo, está vez sin hacer tanto ruido. Era momento de escuchar así que Krave miraba a todas las personas que se encontraban en el interior y evaluó la situacion. Dentro estaban los piratas que habían ido entrando antes que ellos y algunas personas que Krave no conocía. Un hombre de piel oscura que portaba un rifle y una mujer con una espada un poco más adelante al otro lado de la gruta. Al fondo un pequeño altar de madera sencillo a modo de púlpito con una tela negra al fondo se alzaba lo suficiente para que alguien desde allí arriba diera o un concierto o un discurso. No paso mucho tiempo hasta que aquello ocurrió.
— ¿Todo por este? —Me pregunto Taito, a lo que yo le respondí con un simple -Aham-mientras asentía levemente con la cabeza.Depues de contestar Krave se rió - JIJIJIJIJI-
Aquel hombre parecía ya un tanto entrado en años, llevaba una espada en el cinto y una botella de ron en la mano. En resumen aquel señor hablaba de sus 7 anteriores intentos en la vida fallidos de cruzar el Grand Line y a Krave le recordaba a los viejos borrachos que hablaban de que los viejos tiempos fueron mejores. A esos viejos que les ves la tristeza en el brillo de los ojos porque la juventud se les escapó de las manos y no supieron o no pudieron aprovechar el tiempo o las oportunidades.
Aquello conmovió un mínimo a Krave pues había oído y mucho historias sobre la navegación en el Grand Line. También hizo mención a la marina y su ambición de acabar con la piratareia por lo que propuso una alianza equitativa entre los piratas para sobre ponerse a todo aquello.
Taito entonces, después de el hablo con una potencia de voz innegable."— ¿Y POR QUÉ ME ALIARÍA PARA CRUZAR EL GRAND LINE CON UN INÚTIL QUE FALLÓ SIETE VECES EN INTENTAR CRUZARLO? — sonó muy convincente a su modo de verlo. Después continuo su discurso en aquel lugar diciendo que ellos no se unirían y que lo cruzarían por ellos mismos a la primera, lo que a Krave le hizo sentirse muy orgulloso, pues era el navegante de esa banda de tarados y cuando el pelirrojo dejó de hablar los chatarreros y el mismo Krave que se puso a dar golpes con el escudo comenzaron a jalearle, con gritos de aprobación, y mucho ruido y entusiasmo.
TRAS EL ESCUDO
