27-12-2023, 01:06 PM
Tras un tiempo charlando y camelándonos a los pringados Jolyne dio el paso e hizo la propuesta de matrimonio. Era arriesgado, pero no nos quedaba otra, no teníamos tanto tiempo como para pasar días intentando seducirles. Afortunadamente, la propuesta de mi compañera fue bien recibida. La suerte estaba de nuestro lado, no sabía que casarse era tan sencillo. Si lo llegaba a saber lo habría hecho varias veces y ahora sería millonaria. Nos pusimos en pie y pronunciaron unas palabras a las que apenas presté atención. No me importaba lo más mínimo. Nos pusieron un anillo, eso ya me interesaba más, y mi marido intentó sellar la ceremonia con un beso, ante lo cual aparté la cara y le di un par de palmadas en la cabeza para compensar. En otras circunstancias le habría dado un cabezazo para ver si con suerte se mordía la lengua, pero era nuestra boda, tenía que comportarme y ceder. Quería asegurarme de que aquello tenía alguna validez, así que pedí que me firmasen un papel y lo guardé cuidadosamente en uno de mis bolsillos. Ahora sí que les habíamos pillado.
Tras la ceremonia, Jolyne hizo la pregunta clave. Ahora todo lo que alcanzábamos a ver era también de nuestra propiedad. Sin embargo, los presentes comenzaron a reír cuando verbalizó su duda. Tenía razón, algo se nos escapaba. Tras pensar uno segundos caí en la cuenta, habíamos sido engañadas. Queríamos quedarnos con sus propiedades, pero ellos pensaban hacer lo mismo con las nuestras. Seguramente querían la mitad de nuestro barco y de nuestros botines, aunque todavía no teníamos ninguno. Ahora también medio Yamamura y Aspros eran suyos. Incluso tendría que compartir mis revistas y mis puros. Eso sí que no.
—Jolyne, son estafadores. Quieren quedarse con la mitad de nuestras cosas —susurré para que nadie más nos escuchase, aunque tampoco parecían muy interesados en nuestra conversación—. Pero no lo van a conseguir, porque yo soy ¡Triana Tempesta, segunda al mando de los Alas negras! —grité eufórica alzando el puño derecho a modo reivindicativo y mirando hacia el cielo estrellado. Algunos de ellos me miraron de reojo, pero no se tomaron muy en serio mis palabras y siguieron chalando, bebiendo y riendo entre ellos. Estarían muy seguros de que se habían salido con la suya, pero no pensaba permitírselo.
—¡Jolyne, coge todo lo que puedas! —dije agarrando una de las botellas de whiskey a medio beber y saliendo corriendo hacia la nada esperando que Jolyne me siguiera.
Tras la ceremonia, Jolyne hizo la pregunta clave. Ahora todo lo que alcanzábamos a ver era también de nuestra propiedad. Sin embargo, los presentes comenzaron a reír cuando verbalizó su duda. Tenía razón, algo se nos escapaba. Tras pensar uno segundos caí en la cuenta, habíamos sido engañadas. Queríamos quedarnos con sus propiedades, pero ellos pensaban hacer lo mismo con las nuestras. Seguramente querían la mitad de nuestro barco y de nuestros botines, aunque todavía no teníamos ninguno. Ahora también medio Yamamura y Aspros eran suyos. Incluso tendría que compartir mis revistas y mis puros. Eso sí que no.
—Jolyne, son estafadores. Quieren quedarse con la mitad de nuestras cosas —susurré para que nadie más nos escuchase, aunque tampoco parecían muy interesados en nuestra conversación—. Pero no lo van a conseguir, porque yo soy ¡Triana Tempesta, segunda al mando de los Alas negras! —grité eufórica alzando el puño derecho a modo reivindicativo y mirando hacia el cielo estrellado. Algunos de ellos me miraron de reojo, pero no se tomaron muy en serio mis palabras y siguieron chalando, bebiendo y riendo entre ellos. Estarían muy seguros de que se habían salido con la suya, pero no pensaba permitírselo.
—¡Jolyne, coge todo lo que puedas! —dije agarrando una de las botellas de whiskey a medio beber y saliendo corriendo hacia la nada esperando que Jolyne me siguiera.
![[Imagen: 8Rsjucn.png]](https://imgur.com/8Rsjucn.png)
