02-01-2024, 06:54 PM
Unos chorros de agua caliente recorrían la desnuda piel de Garnet. El músico podía dar una sensación completamente equivocada, por lo caótico que era, pero era una persona a la que le importaba extremadamente la higiene y la limpieza de su cuerpo.-No hay nada como una ducha... ¿Es o no es?- Hablaba para sí mismo mientras salía , desnudo, de la mampara de la ducha y se colocaba una toalla en la cintura, tapando sus partes nobles. Poco importaba realmente cuando todos los miembros de la tripulación le habían visto ya el salchichonio, pero eso es otro tema. Se miró al espejo, con una actitud un tanto narcisista, dándose cuenta que debía maquillarse de nuevo, pues la pintura se había corrido con el agua.
Como Pedro por su casa, agarrándose fuertemente la toalla con su diestra, prestando especial atención a que no se cayera bajo ningún concepto, se dirigió hacia el camarote de los chicos, donde se pondría algo de ropa y se maquillaría. Al entrar en la habitación, fue directo, primero, a vestirse, agarrando una de sus mallas y un top color rosa con las mangas arrancadas de su armario. Parecía mentira que una habitación que compartían cinco maromos pudiera estar tan bien ordenada. Desde luego, Tobías había hecho un excelente trabajo reprimiéndolos para que se pusieran las pilas en ordenar sus cosas. Fue entonces a coger su kit de maquillaje que, para su sorpresa, no estaba, había desaparecido.- ¿Qué cojones María Dolores?- Fruncía el ceño, extrañado, mientras se rascaba la cabeza con el índice de su siniestra, ¿quién le había cogido su maquillaje..?
Garnet se llevó la diestra a su barbilla y comenzó a pensar, uno por uno, quién podía ser el culpable. Para empezar, no veía ni a Tobías ni a Gronn maquillándose, y conociendo a su capitán y a su sentido del orden, este le habría pedido permiso segurísimo, así que ellos dos estaban descartados. Sage y Kuraku no parecían ser del estilo de personas que quisieran llamar la atención, por lo que no tendría ningún sentido que se pusieran a maquillarse... Eso sólo le dejaba tres opciones, Aurora, Ariel y Sasha. Si bien es cierto que la rubia si que se maquilla y le gusta decorar su cuerpo, ella misma contaba ya con sus propias pinturas y kits, así que no tenía sentido que se lo cogiera prestado. A no ser que se tratara de un tipo de juego sexual de la chica por hacer que busque eso para luego hacer eso otro... Garnet se puso nervioso de sólo pensarlo, quita, quita. ¿Y qué hay de Ariel? Sinceramente, Garnet dudaba que incluso supiera que era el maquillaje. Sólo le quedaba una sospechosa, la persona que más papeletas tenía desde un principio de haberle quitado sus pinturas, ¡Sasha! Al fin y al cabo, no dejaba de ser una adolescente que querría experimentar con toda clase de cosméticos para ver que le favorece y que no. De sólo pensar que Sasha estaba creciendo, una tímida lágrima descendió la mejilla derecha de Garnet.
Pero no había tiempo de sentimentalismos, debía ir a comprobar que su hipótesis era certera, así que se dirigió hacia el camarote de Sasha. La puerta estaba cerrada, así que decidió llamar primero antes de entrar, esas edades eran muy tontas, y Garnet sabía que la intimidad apremiaba.- ¡Colegui! ¡Soy yo! ¿Puedo colarme?- Hizo una breve pausa, en la que decidió ir al grano.- Has mangoneado mis pinturas, ¿es o no es?-
Como Pedro por su casa, agarrándose fuertemente la toalla con su diestra, prestando especial atención a que no se cayera bajo ningún concepto, se dirigió hacia el camarote de los chicos, donde se pondría algo de ropa y se maquillaría. Al entrar en la habitación, fue directo, primero, a vestirse, agarrando una de sus mallas y un top color rosa con las mangas arrancadas de su armario. Parecía mentira que una habitación que compartían cinco maromos pudiera estar tan bien ordenada. Desde luego, Tobías había hecho un excelente trabajo reprimiéndolos para que se pusieran las pilas en ordenar sus cosas. Fue entonces a coger su kit de maquillaje que, para su sorpresa, no estaba, había desaparecido.- ¿Qué cojones María Dolores?- Fruncía el ceño, extrañado, mientras se rascaba la cabeza con el índice de su siniestra, ¿quién le había cogido su maquillaje..?
Garnet se llevó la diestra a su barbilla y comenzó a pensar, uno por uno, quién podía ser el culpable. Para empezar, no veía ni a Tobías ni a Gronn maquillándose, y conociendo a su capitán y a su sentido del orden, este le habría pedido permiso segurísimo, así que ellos dos estaban descartados. Sage y Kuraku no parecían ser del estilo de personas que quisieran llamar la atención, por lo que no tendría ningún sentido que se pusieran a maquillarse... Eso sólo le dejaba tres opciones, Aurora, Ariel y Sasha. Si bien es cierto que la rubia si que se maquilla y le gusta decorar su cuerpo, ella misma contaba ya con sus propias pinturas y kits, así que no tenía sentido que se lo cogiera prestado. A no ser que se tratara de un tipo de juego sexual de la chica por hacer que busque eso para luego hacer eso otro... Garnet se puso nervioso de sólo pensarlo, quita, quita. ¿Y qué hay de Ariel? Sinceramente, Garnet dudaba que incluso supiera que era el maquillaje. Sólo le quedaba una sospechosa, la persona que más papeletas tenía desde un principio de haberle quitado sus pinturas, ¡Sasha! Al fin y al cabo, no dejaba de ser una adolescente que querría experimentar con toda clase de cosméticos para ver que le favorece y que no. De sólo pensar que Sasha estaba creciendo, una tímida lágrima descendió la mejilla derecha de Garnet.
Pero no había tiempo de sentimentalismos, debía ir a comprobar que su hipótesis era certera, así que se dirigió hacia el camarote de Sasha. La puerta estaba cerrada, así que decidió llamar primero antes de entrar, esas edades eran muy tontas, y Garnet sabía que la intimidad apremiaba.- ¡Colegui! ¡Soy yo! ¿Puedo colarme?- Hizo una breve pausa, en la que decidió ir al grano.- Has mangoneado mis pinturas, ¿es o no es?-
![[Imagen: Tb4Z3O3.png]](https://imgur.com/Tb4Z3O3.png)
