[Aventura T3 - Presente Absoluto] - Rebelión en la mina: Sindicalistas
#47
Mitad Norte del Hoyo

Mientras se dirigía hacia la que parecía la mandamás de esa área, Gronn intentaba alentar el alma de los esclavos, recordándoles que ellos eran los verdaderos dueños de su libertad y su ventaja numérica frente a aquellos que los tenían apresados. El discurso era muy motivador, sin embargo, parecía que no había conseguido calar y encender la chispa en los corazones del proletariado. Muchos trabajadores miraban hacia sus pies, reafirmando la existencia de aquellas cadenas que confirmaban su estado de escoria inferior. Otros, en cambio, miraban a la gran mole de Naibe, otro hecho que confirmaba que su rebelión no funcionaba. Ellos mismos en el pasado intentaron instaurarse frente a los capataces y sus esbirros, pero a veces, la ventaja numérica no es determinante, cuando te estás enfrentando a verdaderos monstruos. Ver como la chica rubia recibía golpes y golpes dejaba claro su posición, Naibe era la más fuerte del lugar, y nadie podía contra ella. Los 100 trabajadores de la mitad norte y los 100 trabajadores de la mitad sur eran completamente conscientes de ellos.- ¡LO SIENTO SEÑOR PEZ! MIENTRAS ELLA SIGA AQUÍ NO TENEMOS NADA QUE HACER... - Gritaba una mujer, de tez morena y pelo rubio, que se ubicaba cerca del Den Den Visual de la subzona, a unos 50 metros del gyojin. Era la única que había soltado el pico y dejado de trabajar. Parecía que el discurso de Gronn si que había funcionado, al menos con una persona.-POR FAVOR, ¡DESHACÉOS DE ELLA! ¡LIBERÁDNOS!- Seguía gritando mientras se le quebraba la voz, como si estuviera a punto de echarse a llorar.

A pesar de esos dos torrentes de voz, la capataz estaba demasiado concentrada en su combate que no estaba prestando especial atención a lo que ocurría a sus espaldas ¿Cuánto hacía Naibe que no disfrutaba del fragor de la batalla? Quizás cuando se hizo, hará cosa de un año, con el puesto de capataz por pura demostración de fuerza hercúlea junto a Wesley y Falafel. Aquella mujer le estaba haciendo recordar un sentimiento que la fortachona pensaba que ya había dejado de existir tiempo ha. Había recibido dos puñetazos suyos, incluyendo el "Security Punch" y ahí seguía, en pie. Y por si fuera poco, se estaba transformando de nuevo en una arpía.- Lo mismo digo pájara...- Le contestó mientras en su cara se reflejaba una amplia sonrisa.

Enfocando toda su atención en los movimientos de la rubia, pudo ver claramente como le iba a lanzar una patada en la boca de su estómago. Si recibía su ofensiva, podía pasarlo verdaderamente mal, sí. Reaccionando a tiempo, se desplazó a una velocidad, imperceptible para su contrincante, a su flanco derecho, quedándose a dos metros de ella.- Te aseguro que esto te va a doler.- Presionó fuertemente sus pies contra el suelo, llegando a resquebrajar la tierra por la presión que ejercía, y cruzó ambos brazos, en forma de equis endureciendo y fortaleciendo cada fibra muscular de su hercúleo cuerpo.- LAST AID...- Con la fuerza que había almacenado en sus piernas, se impulsó, como si una bala de cañón de carne fuera, hacia Aurora, manteniendo la postura de sus brazos hasta el momento que chocó contra la misma en su costado derecho.-...IMPACT.- Con los brazos ya separados, se paró frente a ella, quién había sido completamente derribada por el vasto poder de su oponente. Pese a todo y aunque a duras penas, la rubia seguía de una pieza.- Nada mal pájara, nada mal....- Admiraba en cierto modo a la arpía que yacía a un metro de ella, pero tenía que dejarla rápidamente inconsciente antes de que llegara su compañero, quien estaba a 10 metros de ella, o se volvería una situación desfavorable para la capataz.



Mitad Sur del Hoyo

La explosión ocasionada por Falafel bañaba un volumen esférico de 10 metros de diámetro, arrasando todo a su paso. Con tal poder devastador, era imposible que su adversario hubiera salido con vida.- WISHISHISHISHISHSIHI.- Reía, maquiavélicamente, mientras empezaba a dirigirse hacia el otro intruso y cargaba, con más balas explosivas, su trabuco.- Es houra de que muerdas el polvo tú también WIHSIHSIHSISHI.- Le daba otro trago a su petaca, tras el cuál empezaba a dar más tumbos de seguido, o al menos así fue durante un par de segundos.

El gran alcoholismo del capataz, le había llevado a adquirir una tolerancia sobrenatural al estado de embriaguez, hasta tal punto que le perjudicaba en su batallar, sino lo contrario. Aumentaba considerablemente todas sus facultades atléticas, como si el alcohol consiguiera sacar su lado más primitivo de él.- WISHISHIHSI ¡ESTÁS PERDIDO!, ¿ME ENTIENDES?- Pero el que no entendía nada era aquel pobre ignorante. Pues el lunarian, gracias a la capacidades sobrehumanas que su fruta le brindaba, había sido capaz de salir ileso de la explosión, aproximándose a Falafel mientras gritaba por la libertad de los trabajadores y liberaba otra explosión de magma que lo envolvió. No tuvo tiempo a reaccionar, casi que no tuvo tiempo ni de gritar. Las extremas temperaturas de la roca fundida hacía que cada célula de su cuerpo se comenzará a fundir, haciéndose uno con la lava que emanaba de aquel individuo. Era irónico que, lo que había acabado con el pistolero fue, justamente, una explosión, como a las que tanto le gustaba recurrir para maltratar a sus secuaces y empleados.

Una vez cesó la emisión de magma por parte del alado oscuro, dónde estaba Falafel tan sólo quedaba un charco de una sustancia viscosa, fruto de la mezcla de la carne, órganos, ropa y armas que solían ser o pertenecer al capataz. La subzona sur de la mina, tras ser testigos de lo que acababa de suceder, se unificó en un solo grito de alegría y celebración, coreando las palabras "mesías" y "salvadores". Aún con las cadenas a sus pies, los trabajadores, eufóricos, soltaron sus picos y palas, y se aproximaron los unos a los otros a abrazarse los unos a los otros, con múltiples lágrimas recorriendo sus desgastadas caras de tanto trabajo. Pero esto aún no había terminado, no era tiempo de celebrar todavía.

El capitán de los Shogun Gari, aprovechó un agujero que se había ocasionado en el entramado de madera, debido a la explosión magmática de Kuraku, para avisar a su compañero y cruzar, con sumo cuidado de no quemarse, al otro lado para reunirse tanto con Aurora con Gronn para derrotar a la mujer que tanto quebradero de cabeza estaba causando en la zona norte, que se ubicaba a 40 metros desde el provisional agujero por el que se accedía a la otra mitad.

INFO
[Imagen: Tb4Z3O3.png]
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RE: [Aventura T3 - Presente Absoluto] - Rebelión en la mina: Sindicalistas - por Garnet D. Matlock - 03-01-2024, 10:20 PM

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