17-08-2023, 06:51 AM
(Última modificación: 17-08-2023, 09:09 AM por Kovashi Shimatsu.)
Sorprendentemente, le lanzó el arma, Kovashi la agarró al vuelo. - No esperaba que me la diera tan fácil - Pensó. El paisaje era desolador, ambos arrinconados y los piratas llegando para cerrarles el paso hacia atrás, además a los costados se podían ver montículos especialmente elevados, lo que solo dejaba un camino. Eso era mejor que combatir solo contra el puto ejercito. El tipo comenzó a darle patadas a la basura liberando una ira que había estado impregnada en él desde el comienzo de esta pequeña aventura, tenía un genio que no parecía poder controlar con sencillez.
— Siempre hay una salida ... — Comentó Kovashi al tiempo que se daba la vuelta lentamente. Allí aparecieron la ola de personajes. Piratas, vagabundos, yonkis, mujeres que ejercían la prostitución, todos habían aceptado el llamado a la recompensa, una recompensa que o no era pública o no se mencionó, sin embargo, no parecía importar para la gente de allí. Algo les caería, cualquier miseria valía para una persona en situación de exclusión como aquella.
— Estoy contando unos veintiséis — Se remangó la camisa azul y negra que vestía hoy, llena de agujeros, cortes, de todo. También se lanzó el cabello hacia atrás. — Hay muchos ahí que no son piratas — Miró hacia Sohem. — Que no tienen culpa de lo que les pasa, no directamente, al menos — Colocó su katana mirando a los enemigos— No sé si estás aquí porque vives aquí o porque tienes una deuda con ellos, pero me suda los cojones, tenemos que matarlos a todos para salir — Era una afirmación un poco confusa, porque realmente lo que decía que era la única forma, no era cierto. Por un lado, parecía que iba a soltar un discurso proteccionista con las pobres almas que allí se habían visto envueltas en el conflicto y de repente suelta que solo podían salir de allí si los mataban a todos. Cosas de Kovashi y de un código moral que difería dependiendo del día, esta vez contemplaba una posible muerte, entonces ahora tocaba jugar con el "el fin justifica los medios". Esto tenía motivo, si uno se fijaba en los labios resecos de Kovashi … Era el indicativo de que le estaba empezado a apremiar su maldita sed.
Necesita alcohol.
Le sangraba el brazo, lo que empezó como un juego, estaba terminando en una lucha por la vida.
— Así que podrías darte la vuelta, dirigir toda esa rabia encapsulada en ese cuerpo tan pequeño — Bromeó. — Y hacer equipo conmigo— La verdadera batalla estaba por comenzar. — Prometo subirte el porcentaje si me ayudas.
— Siempre hay una salida ... — Comentó Kovashi al tiempo que se daba la vuelta lentamente. Allí aparecieron la ola de personajes. Piratas, vagabundos, yonkis, mujeres que ejercían la prostitución, todos habían aceptado el llamado a la recompensa, una recompensa que o no era pública o no se mencionó, sin embargo, no parecía importar para la gente de allí. Algo les caería, cualquier miseria valía para una persona en situación de exclusión como aquella.
— Estoy contando unos veintiséis — Se remangó la camisa azul y negra que vestía hoy, llena de agujeros, cortes, de todo. También se lanzó el cabello hacia atrás. — Hay muchos ahí que no son piratas — Miró hacia Sohem. — Que no tienen culpa de lo que les pasa, no directamente, al menos — Colocó su katana mirando a los enemigos— No sé si estás aquí porque vives aquí o porque tienes una deuda con ellos, pero me suda los cojones, tenemos que matarlos a todos para salir — Era una afirmación un poco confusa, porque realmente lo que decía que era la única forma, no era cierto. Por un lado, parecía que iba a soltar un discurso proteccionista con las pobres almas que allí se habían visto envueltas en el conflicto y de repente suelta que solo podían salir de allí si los mataban a todos. Cosas de Kovashi y de un código moral que difería dependiendo del día, esta vez contemplaba una posible muerte, entonces ahora tocaba jugar con el "el fin justifica los medios". Esto tenía motivo, si uno se fijaba en los labios resecos de Kovashi … Era el indicativo de que le estaba empezado a apremiar su maldita sed.
Necesita alcohol.
Le sangraba el brazo, lo que empezó como un juego, estaba terminando en una lucha por la vida.
— Así que podrías darte la vuelta, dirigir toda esa rabia encapsulada en ese cuerpo tan pequeño — Bromeó. — Y hacer equipo conmigo— La verdadera batalla estaba por comenzar. — Prometo subirte el porcentaje si me ayudas.
Cita:Karma negativo: vicio
