Día 37 de verano del año 11; 12 del mediodía.
Tras lo sucedido en la mina, Gronn había dormido casi catorce horas seguidas. A pesar de no haber resultado herido, había acabado extenuado. Se levantó de su espartano catre y fue a la cocina, donde no había nadie, pero había pan tostado de la mañana, evidentemente, ya frío, y una jarra de café con leche y otra de zumo, que posiblemente ya hubiera perdido sus propiedades nutritivas, por la oxidación de las vitaminas. Se echó un vaso de cada y cogió un par de rebanadas que mojó con un chorrito de aceite y en los que restregó un diente de ajo, agarró todo y se fue a la cubierta a desayunar con la brisa del mar.
"Se nota que llevaba sin comer desde ayer por la mañana, me está sabiendo a gloria a pesar de estar frío ya"
Mientras comía rememoró su incursión en la mina, y cómo habían sido capaces de compenetrarse para detener a los tiranos de los capataces y liberar a aquellas personas. Lamentablemente, sabían que no podían permanecer mucho allí; la mayoría de ellos tenían cartel de recompensa, y, por lo que Sasha le había comentado, había también marines por allí, así que a no mucho tardar deberían partir, sin duda, lo más prudente sería irse en menos de una semana, aunque con sus compañeros, nunca se sabía. A Gronn le costaba un poco asimilar aquella anarquía que reinaba siempre en los Shogun Gari, pero también entendía que aunque el fuese una persona muy cuadriculada y que le gustaba estructurar todo, sus compañeros no eran así, y valoraban mucho su libertad a la hora de hacer las cosas.
"En fin, tendré que acostumbrarme y soltarme un poco, con estos loquillos es difícil ser más organizados"
Sonrió, no obstante al recordar que pese a su independencia y libertad, se habían sincronizado muy bien a la hora de derrotar a aquellos tipos. No le sorprendía estar en sintonía con Tobías, puesto que con él empezó todo en su encuentro a la puerta de la Universidad de Oyko en el North Blue. Parecía que habían pasado años de eso y, sin embargo, hacía poco más de 4 meses de aquel encuentro. Sin embargo, si le sorprendió lo buena conexión con Kuraku y Aurora que habían acabado con ellos hacía relativamente poco.
Terminó las viandas y se quedó contemplando el mar por la borda de estribor, mientras pensaba en como se había desarrollado todo. Pero su mente estaba muy turbulenta, necesitaba estirar los músculos y añoraba nadar en el océano. Así que sin pensárselo dos veces, se quitó la camisa quedando solo en pantalones y gritó:
-Si queda alguien en el barco, voy a darme un baño, volveré a la hora de comer.
Y dicho esto, se tiró de cabeza por la borda hacia el mar, donde, al romper la superficie tranquila de las aguas de la bahía, notó como su piel se recibía el frescor y la salinidad del agua con alegría. Se sumergió unos diez metros sin pensar en nada y se alejó del barco hasta salir de la bahía. Incluso allí notaba en el agua los tóxicos que provenían de la mina así que no quería estar mucho en ese agua. Fue un poco hacia el oeste pues la corriente en esa zona era de oeste a este, así que así evitaría los tóxicos procedentes del drenaje ácido de mina.
"Bueno, está claro que esta primera aventura en el Grand Line nos ha ido bastante bien"
Eso era cierto, realmente habían regresado muy cansados pero ilesos, salvo Aurora, que como fue en vanguardia si que recibió daños, pero, por fortuna ninguno de gravedad, aunque la pobre acabó agotada. Aún seguía alucinando con la determinación y el poder de sus compañeros. Conocía de sobra las habilidades de Tobías y lo bien que sabía usar su habilidad de Akuma no mi, que, si no recordaba mal, estaba relacionada con la atracción gravitatoria. De Aurora, sabía que podía transformarse en un ave, pero no la había visto en acción, y tenía que reconocer que la chica era un prodigio del combate cuerpo a cuerpo, y, aunque tenía que mejorar, como todos, vio que era una guerrera de pies a cabeza y que sabía aprovechar el entorno de manera magistral.
"Es cierto que combina muy bien su estilo de combate cuerpo a cuerpo con las habilidades de su fruta, quizá sea bueno que entrenemos en un futuro, aunque creo que es demasiado rápida para mi"
Por otro lado, lo que si que le dejó boquiabierto fue el poder de Kuraku. Al ver su llama en la espalda, que parecía ser un rasgo de su raza, puesto que Nekah también la tenía, Gronn intuía que podría tener cierto control sobre el fuego. Pero el control sobre el fuego no permite generar magma, las rocas son demasiado termo-resistentes para fundirse por simples llamas. Así que lo más lógico era pensar en algún tipo de Akuma no mi que le permitía generar y manipular el magma. De ser así, el hombre-pez con su conocimiento sobre geología adquirido en la mina, podría ayudarle al joven lunarian a aprovechar al máximo sus capacidades.
"Sería ideal tener una buena charla con Kuraku para ver si puedo ayudarle a mejorar. Con un poder así, puede ser imparable"
En ese momento, mientras caminaba por el fondo, a unos 25 metros de profundidad, cerca de los acantilados del sur-sudoeste de la isla, recordó que Kuraku era comerciante. Y eso le vino a la mente porque Gronn había llegado a una conclusión tras analizar la batalla del día anterior.
"Si la muchedumbre no se hubiese alzado, lo habríamos pasado muy mal, puesto que Aurora estaba al límite y aquella tipa era muy dura. No puedo seguir usando mis puños y piernas sin más; incluso Aurora lleva una especie de zapatos especiales. Quizá sería buena idea hacerme con unos guantes o algo para golpear."
Reflexionó recordando que pese a estar levantándose Naibe, sus golpes no la dejaron fuera de combate, y fue Aurora la que consiguió detener a aquella mala bestia. Si bien sus golpes con los puños si hicieron daño, el gyojin tenía la sensación de que no había sido suficiente. Necesitaba más, y desarrollar alguna técnica para sus puños, no podía depender siempre de su técnica del Capoeira Gyojin.
"Bueno, una cosa está clara; debo hablar con Kuraku y pedirle que me consiga unos buenos guantes para no ser un lastre para mis compañeros."
Dando media vuelta, se encaminó de nuevo en dirección al barco, que por cierto, se les estaba quedando pequeño, con las adiciones a la tripulación de Ariel, Aurora y Sage, así que tendrían que vender el barco esclavista y comprar un velero, para poder navegar en las mejores condiciones.
"También le diré a Kuraku sobre el barco, a ver si es posible que consiga un buen velero."
Adentrándose de nuevo en la bahía puso rumbo hacia el barco mientras tomaba una determinación.
"Debo desarrollar una nueva técnica, para aprovechar y dar más potencia a mis golpes con los puños"
Con esa idea en mente, Gronn subió de nuevo al barco y buscó a Tobías y a Kuraku para comentar lo del barco y lo de los guantes que necesitaba. Estaba seguro que Tobías había notado que le barco se les quedaba pequeño y que Kuraku no tendría ningún problema en hacer esas gestiones. Pronto estarían listos para irse de aquel lugar, seguramente para no volver.
"Se nota que llevaba sin comer desde ayer por la mañana, me está sabiendo a gloria a pesar de estar frío ya"
Mientras comía rememoró su incursión en la mina, y cómo habían sido capaces de compenetrarse para detener a los tiranos de los capataces y liberar a aquellas personas. Lamentablemente, sabían que no podían permanecer mucho allí; la mayoría de ellos tenían cartel de recompensa, y, por lo que Sasha le había comentado, había también marines por allí, así que a no mucho tardar deberían partir, sin duda, lo más prudente sería irse en menos de una semana, aunque con sus compañeros, nunca se sabía. A Gronn le costaba un poco asimilar aquella anarquía que reinaba siempre en los Shogun Gari, pero también entendía que aunque el fuese una persona muy cuadriculada y que le gustaba estructurar todo, sus compañeros no eran así, y valoraban mucho su libertad a la hora de hacer las cosas.
"En fin, tendré que acostumbrarme y soltarme un poco, con estos loquillos es difícil ser más organizados"
Sonrió, no obstante al recordar que pese a su independencia y libertad, se habían sincronizado muy bien a la hora de derrotar a aquellos tipos. No le sorprendía estar en sintonía con Tobías, puesto que con él empezó todo en su encuentro a la puerta de la Universidad de Oyko en el North Blue. Parecía que habían pasado años de eso y, sin embargo, hacía poco más de 4 meses de aquel encuentro. Sin embargo, si le sorprendió lo buena conexión con Kuraku y Aurora que habían acabado con ellos hacía relativamente poco.
Terminó las viandas y se quedó contemplando el mar por la borda de estribor, mientras pensaba en como se había desarrollado todo. Pero su mente estaba muy turbulenta, necesitaba estirar los músculos y añoraba nadar en el océano. Así que sin pensárselo dos veces, se quitó la camisa quedando solo en pantalones y gritó:
-Si queda alguien en el barco, voy a darme un baño, volveré a la hora de comer.
Y dicho esto, se tiró de cabeza por la borda hacia el mar, donde, al romper la superficie tranquila de las aguas de la bahía, notó como su piel se recibía el frescor y la salinidad del agua con alegría. Se sumergió unos diez metros sin pensar en nada y se alejó del barco hasta salir de la bahía. Incluso allí notaba en el agua los tóxicos que provenían de la mina así que no quería estar mucho en ese agua. Fue un poco hacia el oeste pues la corriente en esa zona era de oeste a este, así que así evitaría los tóxicos procedentes del drenaje ácido de mina.
"Bueno, está claro que esta primera aventura en el Grand Line nos ha ido bastante bien"
Eso era cierto, realmente habían regresado muy cansados pero ilesos, salvo Aurora, que como fue en vanguardia si que recibió daños, pero, por fortuna ninguno de gravedad, aunque la pobre acabó agotada. Aún seguía alucinando con la determinación y el poder de sus compañeros. Conocía de sobra las habilidades de Tobías y lo bien que sabía usar su habilidad de Akuma no mi, que, si no recordaba mal, estaba relacionada con la atracción gravitatoria. De Aurora, sabía que podía transformarse en un ave, pero no la había visto en acción, y tenía que reconocer que la chica era un prodigio del combate cuerpo a cuerpo, y, aunque tenía que mejorar, como todos, vio que era una guerrera de pies a cabeza y que sabía aprovechar el entorno de manera magistral.
"Es cierto que combina muy bien su estilo de combate cuerpo a cuerpo con las habilidades de su fruta, quizá sea bueno que entrenemos en un futuro, aunque creo que es demasiado rápida para mi"
Por otro lado, lo que si que le dejó boquiabierto fue el poder de Kuraku. Al ver su llama en la espalda, que parecía ser un rasgo de su raza, puesto que Nekah también la tenía, Gronn intuía que podría tener cierto control sobre el fuego. Pero el control sobre el fuego no permite generar magma, las rocas son demasiado termo-resistentes para fundirse por simples llamas. Así que lo más lógico era pensar en algún tipo de Akuma no mi que le permitía generar y manipular el magma. De ser así, el hombre-pez con su conocimiento sobre geología adquirido en la mina, podría ayudarle al joven lunarian a aprovechar al máximo sus capacidades.
"Sería ideal tener una buena charla con Kuraku para ver si puedo ayudarle a mejorar. Con un poder así, puede ser imparable"
En ese momento, mientras caminaba por el fondo, a unos 25 metros de profundidad, cerca de los acantilados del sur-sudoeste de la isla, recordó que Kuraku era comerciante. Y eso le vino a la mente porque Gronn había llegado a una conclusión tras analizar la batalla del día anterior.
"Si la muchedumbre no se hubiese alzado, lo habríamos pasado muy mal, puesto que Aurora estaba al límite y aquella tipa era muy dura. No puedo seguir usando mis puños y piernas sin más; incluso Aurora lleva una especie de zapatos especiales. Quizá sería buena idea hacerme con unos guantes o algo para golpear."
Reflexionó recordando que pese a estar levantándose Naibe, sus golpes no la dejaron fuera de combate, y fue Aurora la que consiguió detener a aquella mala bestia. Si bien sus golpes con los puños si hicieron daño, el gyojin tenía la sensación de que no había sido suficiente. Necesitaba más, y desarrollar alguna técnica para sus puños, no podía depender siempre de su técnica del Capoeira Gyojin.
"Bueno, una cosa está clara; debo hablar con Kuraku y pedirle que me consiga unos buenos guantes para no ser un lastre para mis compañeros."
Dando media vuelta, se encaminó de nuevo en dirección al barco, que por cierto, se les estaba quedando pequeño, con las adiciones a la tripulación de Ariel, Aurora y Sage, así que tendrían que vender el barco esclavista y comprar un velero, para poder navegar en las mejores condiciones.
"También le diré a Kuraku sobre el barco, a ver si es posible que consiga un buen velero."
Adentrándose de nuevo en la bahía puso rumbo hacia el barco mientras tomaba una determinación.
"Debo desarrollar una nueva técnica, para aprovechar y dar más potencia a mis golpes con los puños"
Con esa idea en mente, Gronn subió de nuevo al barco y buscó a Tobías y a Kuraku para comentar lo del barco y lo de los guantes que necesitaba. Estaba seguro que Tobías había notado que le barco se les quedaba pequeño y que Kuraku no tendría ningún problema en hacer esas gestiones. Pronto estarían listos para irse de aquel lugar, seguramente para no volver.
