10-01-2024, 03:28 AM
(Última modificación: 10-01-2024, 03:31 AM por Voz Seductora.)
Tras las amables palabras de Joe y su saludo - imitado por los más educados y entusiastas - el joven pelirrojo se disponía a contestar con una tímida sonrisa cuando de pronto, Sephiroth, echo un completo basilisco empezó a increparles a ellos tres lo que acababa de escuchar dentro de la tienda, recibiendo por respuesta en el interior de esta que toda la conversación cesase de golpe y uno de los presentes en dicha reunión se asomase para cerrar la cremallera de la tienda de campaña mientras el peliblanco de larga melena instaba a su viejo compañero Joe a hacer algo. Por suerte la tensión fue arrancada de raíz por la mordaz lengua de Karlglass, quien le recriminó a su compañero su actitud y sus formas, y permitió a los tres soldados poder retroceder un paso, tragar saliva y mirarse nerviosos entre si de nuevo. Tras unos pocos segundos, uno de los dos rubios, el más delgado de los dos, tomó la iniciativa.
— ¡Cadete Gio Rose a su servicio, señor! — dijo con energía cuadrando el saludo militar, siendo imitado por sus dos novatos compañeros un paso tras él cada uno a un flanco distinto — Tenemos órdenes de escoltar de inmediato ante la presencia de la Capitana Jenkins al Comandante Joe y su división al mando, la división treinta y tres — dijo manteniendo la postura, y uno de sus compañeros tosió levemente llevándose la mano a la boca — ¿Cómo que treinta y tres? — dijo el otro rubio en murmullo nervioso fingiendo la tos de forma bastante poco sutil pese a sus intentos — ¿Me repites ese numerito? — añadió el pelirrojo en un susurro, haciendo que su compañero redoblase la postura del saludo volviendo a chocar los pies y erguirse aun más — Treinta y cuatro señor, perdone mi error señor — y aguardó unos segundos tensos, apenas un par de ellos, tras lo cual bajó el brazo del saludo y les instó con un gesto a acompañarle — Síganme todos por favor, la Capitana los está esperando y no podemos perder ni un minuto — añadió comenzando a caminar mientras le seguíais. Al mismo tiempo que os encaminabais a la rampa de embarque un grupo al trote presididos por un hombre con un extraño bigote salían del barco: estaba compuesto por treinta soldados, entre los que destacaban tres hombres de tres metros de alto, un hombre manco y seis mujeres, además de los otros veinte soldados. Estos, que habían escuchado los gritos de Sephiroth, descendían a paso ligero y se cruzaron literalmente con la División 34 a la salida de su camino por la pasarela, a tiempo de que uno de los más rezagados de la formación, el hombre manco, mirase de reojo oculto por su gorra militar a Sephiroth y sonriese como un niño, mientras se alejaba con el resto de sus compañeros y se perdían rumbo al pueblo Kakutasu. Desde luego que perder las formas así para un Marine no era algo aceptable y menos aun en una misión oficial siendo citados por un superior y yendo a recibir le resto del informe por una persona del renombre de Jenkins... mala primera impresión para la división del bueno de Joe.
Cuando subisteis al barco, pudisteis ver que lo que al principio parecieran sólo cien hombres, era la cara visible de la moneda, pues otras tres tropas de treinta soldados cada una salieron tras la anterior, todas en la misma dirección, y pareciera haber más soldados preparándose en la galería y los camarotes, con una misión que os era desconocida.
— Síganme por favor, la Capitana les está esperando en su camarote — dijo Gio, el joven rubio que os conducía a bordo del barco cuyas dimensiones eran suficientes para albergar incluso a Daisen si este se inclinaba un poco, alcanzando los diez metros de alto con facilidad. Era un buque asombroso, enorme y digno de imponer el nombre y el respeto de la Marina sobre los mares que surcase. Una vez dentro de él y sus instalaciones, Gio os llevó hacia una puerta robusta de roble con remaches dorados, frente a la que se paró y os miró una última vez — Algún día seré un héroe como ustedes. Mucha suerte y gracias por ser una inspiración — dijo nervioso y algo sonrojado, agachando la mirada y mirándole el escote de paso a Ikirami, tras lo cual dio tres golpes a la enorme puerta y se apartó a un lado dejándoos vía libre — ¡Están aquí Capitana Jenkins! — dijo en un tono más elevado el muchacho, mirando al suelo permanentemente.
— ¡Adelante! — gritó una voz femenina desde dentro de las instalaciones, tras lo que el joven giró el pomo de la puerta abriéndola, obteniendo otro grito por parte de la mujer del interior — ¡Y vaya a informar y procedan, soldado! — sentenció, haciendo que el chiquillo se marchase raudo fuera, hacia la cubierta del barco para hablar con otros compañeros siguiendo con sus órdenes.
Al entrar en la habitación pudisteis observar el lujo y la ostentación de alguien con un verdadero cargo realmente importante dentro de la Marina, aunque fuese de los más bajos dentro de la jerarquía de lo que se consideraba importante. Varias estanterías, papeles, libros, cartas de navegación, una cama tras un biombo, un espejo, un armario y dos cofres grandes, todo ornamentado y elegante. Presidía una mesa amplia y una silla cómoda sobre la que estaba sentada la Capitana Jenkins, bajo la atenta mirada de una lámpara de cristal.
En ese instante, todos - aunque Daisen no entraba por la puerta y tendría que observar todo desde el pasillo y con la cabeza asomaba por dentro del marco - estando dentro de la habitación pudisteis observar a aquella poderosa mujer — Bienvenidos ¿quién es Joe? — preguntó directamente.
— ¡Cadete Gio Rose a su servicio, señor! — dijo con energía cuadrando el saludo militar, siendo imitado por sus dos novatos compañeros un paso tras él cada uno a un flanco distinto — Tenemos órdenes de escoltar de inmediato ante la presencia de la Capitana Jenkins al Comandante Joe y su división al mando, la división treinta y tres — dijo manteniendo la postura, y uno de sus compañeros tosió levemente llevándose la mano a la boca — ¿Cómo que treinta y tres? — dijo el otro rubio en murmullo nervioso fingiendo la tos de forma bastante poco sutil pese a sus intentos — ¿Me repites ese numerito? — añadió el pelirrojo en un susurro, haciendo que su compañero redoblase la postura del saludo volviendo a chocar los pies y erguirse aun más — Treinta y cuatro señor, perdone mi error señor — y aguardó unos segundos tensos, apenas un par de ellos, tras lo cual bajó el brazo del saludo y les instó con un gesto a acompañarle — Síganme todos por favor, la Capitana los está esperando y no podemos perder ni un minuto — añadió comenzando a caminar mientras le seguíais. Al mismo tiempo que os encaminabais a la rampa de embarque un grupo al trote presididos por un hombre con un extraño bigote salían del barco: estaba compuesto por treinta soldados, entre los que destacaban tres hombres de tres metros de alto, un hombre manco y seis mujeres, además de los otros veinte soldados. Estos, que habían escuchado los gritos de Sephiroth, descendían a paso ligero y se cruzaron literalmente con la División 34 a la salida de su camino por la pasarela, a tiempo de que uno de los más rezagados de la formación, el hombre manco, mirase de reojo oculto por su gorra militar a Sephiroth y sonriese como un niño, mientras se alejaba con el resto de sus compañeros y se perdían rumbo al pueblo Kakutasu. Desde luego que perder las formas así para un Marine no era algo aceptable y menos aun en una misión oficial siendo citados por un superior y yendo a recibir le resto del informe por una persona del renombre de Jenkins... mala primera impresión para la división del bueno de Joe.
Cuando subisteis al barco, pudisteis ver que lo que al principio parecieran sólo cien hombres, era la cara visible de la moneda, pues otras tres tropas de treinta soldados cada una salieron tras la anterior, todas en la misma dirección, y pareciera haber más soldados preparándose en la galería y los camarotes, con una misión que os era desconocida.
— Síganme por favor, la Capitana les está esperando en su camarote — dijo Gio, el joven rubio que os conducía a bordo del barco cuyas dimensiones eran suficientes para albergar incluso a Daisen si este se inclinaba un poco, alcanzando los diez metros de alto con facilidad. Era un buque asombroso, enorme y digno de imponer el nombre y el respeto de la Marina sobre los mares que surcase. Una vez dentro de él y sus instalaciones, Gio os llevó hacia una puerta robusta de roble con remaches dorados, frente a la que se paró y os miró una última vez — Algún día seré un héroe como ustedes. Mucha suerte y gracias por ser una inspiración — dijo nervioso y algo sonrojado, agachando la mirada y mirándole el escote de paso a Ikirami, tras lo cual dio tres golpes a la enorme puerta y se apartó a un lado dejándoos vía libre — ¡Están aquí Capitana Jenkins! — dijo en un tono más elevado el muchacho, mirando al suelo permanentemente.
— ¡Adelante! — gritó una voz femenina desde dentro de las instalaciones, tras lo que el joven giró el pomo de la puerta abriéndola, obteniendo otro grito por parte de la mujer del interior — ¡Y vaya a informar y procedan, soldado! — sentenció, haciendo que el chiquillo se marchase raudo fuera, hacia la cubierta del barco para hablar con otros compañeros siguiendo con sus órdenes.
Al entrar en la habitación pudisteis observar el lujo y la ostentación de alguien con un verdadero cargo realmente importante dentro de la Marina, aunque fuese de los más bajos dentro de la jerarquía de lo que se consideraba importante. Varias estanterías, papeles, libros, cartas de navegación, una cama tras un biombo, un espejo, un armario y dos cofres grandes, todo ornamentado y elegante. Presidía una mesa amplia y una silla cómoda sobre la que estaba sentada la Capitana Jenkins, bajo la atenta mirada de una lámpara de cristal.
En ese instante, todos - aunque Daisen no entraba por la puerta y tendría que observar todo desde el pasillo y con la cabeza asomaba por dentro del marco - estando dentro de la habitación pudisteis observar a aquella poderosa mujer — Bienvenidos ¿quién es Joe? — preguntó directamente.
![[Imagen: satsuki_kill_la_kill.jpg?w=1920&ssl=1]](https://i0.wp.com/www.gamerfocus.co/wp-content/uploads/2018/12/satsuki_kill_la_kill.jpg?w=1920&ssl=1)
Contenido Oculto
Importante
Aclaraciones
Narración
