18-08-2023, 01:53 PM
El joven Minato seguía mirando a aquel señor, Joe, esperando una respuesta por su parte. Se había mantenido en silencio durante unos instantes, aunque eso no incomodaba al chico de cabellos morados. Finalmente, el barbudo comenzó a hablar, para acto seguido ponerle la mano en el hombro. -Eres negativo, pero seguro que es porque eres viejecito y has vivido muchas cosas. Tranquilo, yo te apoyo y te entiendo.- Dijo el joven marine, posando su mano derecha sobre la de Joe mientras le daba leves palmaditas, que la tenía en su hombro.
Luego, le limpió la mano, y le indicó que debía mejorar los modales. Minato sonrió ampliamente, y aunque por un lado no le gustó que le trataran como un niño, se dejó limpiar. El joven marine sabía que lo que estaba haciendo el señor era un gesto de amabilidad, y fue por ello que no dijo nada. -Muchas gracias por limpiarme, Joe. Pero la próxima vez me limpiaré yo, que para eso tengo manos. ¡Shajajajajajajajaja!- Soltó esa carcajada para evitar sonar antipático.
-Y dime Joe, ¿De donde vienes?- Dijo, cambiando de tema. -Yo soy de aquí, de Shells Town. Mi padre era marine, y yo también. ¡Hay que seguir el legado familiar! ¡Shajajajajajaja!- Dio un par de pasos para atrás y se apoyó en la cornisa de la azotea, sin dejar de mirar a su compañero. A pesar de todo, Minato estaba disfrutando de aquel momento. Nunca era mala idea conocer a la gente que te iba a proteger la espalda en un campo de batalla, en una misión o en cualquier lugar.
Luego, le limpió la mano, y le indicó que debía mejorar los modales. Minato sonrió ampliamente, y aunque por un lado no le gustó que le trataran como un niño, se dejó limpiar. El joven marine sabía que lo que estaba haciendo el señor era un gesto de amabilidad, y fue por ello que no dijo nada. -Muchas gracias por limpiarme, Joe. Pero la próxima vez me limpiaré yo, que para eso tengo manos. ¡Shajajajajajajajaja!- Soltó esa carcajada para evitar sonar antipático.
-Y dime Joe, ¿De donde vienes?- Dijo, cambiando de tema. -Yo soy de aquí, de Shells Town. Mi padre era marine, y yo también. ¡Hay que seguir el legado familiar! ¡Shajajajajajaja!- Dio un par de pasos para atrás y se apoyó en la cornisa de la azotea, sin dejar de mirar a su compañero. A pesar de todo, Minato estaba disfrutando de aquel momento. Nunca era mala idea conocer a la gente que te iba a proteger la espalda en un campo de batalla, en una misión o en cualquier lugar.
