12-01-2024, 09:07 PM
(Última modificación: 14-01-2024, 01:36 PM por Voz Seductora.)
Las interacciones de cada uno de vosotros para con quien las tuvieseis sucedieron con naturalidad y normalidad. La conversación de Joe con Jenkins y las interacciones de todos para con la Capitana, la lectura de la carta de Joe y la búsqueda de Gio para localizar vuestros camarotes. Una vez salisteis del camarote de la Capitana Jenkins, en camino para ir a buscar a Gio, una pequeña tropa de Marines pasó corriendo hacia una habitación que os pillaba de paso: la sección de comunicaciones. Los Marines allí destinados, tres frente a nueve Den Den Mushis atendián llamadas, tomaban notas y entregaban informes de forma frenética y con ligero revuelo acústico. Aquellos con una buena capacidad auditiva podrían distinguir una llamada de entre todas las demás debido a su tono nervioso y alterado, a nada que prestaseis la más mínima atención. Su mensaje era corto, claro y directo: "Confirmado, Taberna Kakutasu, Refuerzos". Y de igual modo la respuesta del interlocutor del puesto de comunicaciones fue igualmente identificable para quienes gozasen de buenas capacidades de oído. Dijo: "Localizados Piratas Shogun Gari en Kakutasu, Isla de Toko. Proceden a su arresto". Y el barullo interno de dicho departamento continuó con sus llamadas entrantes y salientes.
La interacción de Daisen con Gio trajo durante las horas venideras ocio y trabajo para el semigigante, pues le indicó donde estaba la sala de informes y le dejó obrar a sus anchas. Karlglass se hundió en su desesperación al igual que Sephiroth, Joe e Ikirami deambularon por las instalaciones llamando ambos la atención por diversos motivos, al igual que Tenma, que invirtió su tiempo en si mismo.
Dos días después de aquello, toda la división 34 estaba reunida en la habitación de Daisen alrededor de una mesa sobre la cual tenían la comida correspondiente para cada uno, pues era el lugar más espacioso en el que podían reunirse y tener intimidad - algo concedido por la propia Capitana Jenkins, y propuesto por ella misma - mientras que el resto de la tropa comía por turnos en el comedor bajo la galería. La habitación no tenía nada de especial: tenía el tamaño perfecto para que Daisen pudiera dormir tumbado en el suelo dos veces y pudiera permanecer sentado sin tener que doblar el cuello o la espalda. Apiladas en las paredes había sendas literas múltiples que la tropa había apartado para darles espacio y al fondo de la habitación, varios colchones componían improvisadamente la cama del semigigante. Ante él, una mesa circular con el suficiente espacio como para que hubiera un par de metros entre cada miembro de los comensales, que estaban sentados alrededor de la mesa en esta disposición, siguiendo la dirección de las agujas del reloj: Daisen a las 12, Tenma a las 2, Karlglass a las 4, Joe a las 6, Sephiroth a las 8 e Ikirami a las 10. En el centro de la mesa una gran fuente con arroz, pollo, rodajas de manzanas y cebolla picada. Todos los comensales contaban con un plato y un vaso para su bebida, a excepción de Daisen que tenía en uno de sus laterales un barril de tamaño promedio que usaría como vaso. La iluminación dependía de una única lámpara colgante sobre sus cabezas que otorgaba luz a toda la habitación sin problemas, y la única forma de entrar o salir de la estancia era la puerta que estaba justo a espaldas del Comandante Joe.
Era su momento de hablar, pues el viaje hacia su nuevo destino, estaba a apenas una hora de terminar.
La interacción de Daisen con Gio trajo durante las horas venideras ocio y trabajo para el semigigante, pues le indicó donde estaba la sala de informes y le dejó obrar a sus anchas. Karlglass se hundió en su desesperación al igual que Sephiroth, Joe e Ikirami deambularon por las instalaciones llamando ambos la atención por diversos motivos, al igual que Tenma, que invirtió su tiempo en si mismo.
Día 27 de Otoño del año 11.
Grand Line - Mar Abierto
13:20 a.m.
Grand Line - Mar Abierto
13:20 a.m.
Dos días después de aquello, toda la división 34 estaba reunida en la habitación de Daisen alrededor de una mesa sobre la cual tenían la comida correspondiente para cada uno, pues era el lugar más espacioso en el que podían reunirse y tener intimidad - algo concedido por la propia Capitana Jenkins, y propuesto por ella misma - mientras que el resto de la tropa comía por turnos en el comedor bajo la galería. La habitación no tenía nada de especial: tenía el tamaño perfecto para que Daisen pudiera dormir tumbado en el suelo dos veces y pudiera permanecer sentado sin tener que doblar el cuello o la espalda. Apiladas en las paredes había sendas literas múltiples que la tropa había apartado para darles espacio y al fondo de la habitación, varios colchones componían improvisadamente la cama del semigigante. Ante él, una mesa circular con el suficiente espacio como para que hubiera un par de metros entre cada miembro de los comensales, que estaban sentados alrededor de la mesa en esta disposición, siguiendo la dirección de las agujas del reloj: Daisen a las 12, Tenma a las 2, Karlglass a las 4, Joe a las 6, Sephiroth a las 8 e Ikirami a las 10. En el centro de la mesa una gran fuente con arroz, pollo, rodajas de manzanas y cebolla picada. Todos los comensales contaban con un plato y un vaso para su bebida, a excepción de Daisen que tenía en uno de sus laterales un barril de tamaño promedio que usaría como vaso. La iluminación dependía de una única lámpara colgante sobre sus cabezas que otorgaba luz a toda la habitación sin problemas, y la única forma de entrar o salir de la estancia era la puerta que estaba justo a espaldas del Comandante Joe.
Era su momento de hablar, pues el viaje hacia su nuevo destino, estaba a apenas una hora de terminar.
Aclaraciones
Narración
