19-08-2023, 04:57 AM
Y aguantó. Se sumergieron los dos, volviendo a aquel mundo de fantasía bajo el océano. Al salir de la cueva, salieron al mar abierto y ahí si que sintió cierto recelo el Shimatsu, contemplando un oscuro azul negruzco que le perturbó durante segundos.
No tardaron en salir, esta vez fue más rápido que la última vez, Kovashi apenas tuvo que aguantar la respiración, no como antes. Salieron en la orilla de la playa, ella como si nada y el peli blanco buscando aire desesperadamente. — ¡Qué locura! — Lanzó su cabello hacia atrás con un simple movimiento de cabeza. — Tenemos que volver hacerlo en algún momento — Le encantaba el mar, le encantaba ella y odiaría eternamente no poder volver a pisar el gran azul durante el resto de su vida, pero esa historia aún estaba por contar. — Estoy un poco desorientado, pero juraría que ahí delante está la entrada al pueblo, no estará muy lejos la taberna que quiero que veas — Salió del agua chapoteando, sin camisa, tan solo con un pantalón que comenzó a pesarle debido al agua.
— Me molesta — Dijo para después quitarse los pantalones y quedarse en cueros. Su miembro coleteaba cuál apéndice independiente. Sí, era grande y no era fácil dominarla. — ¿Compramos algo de ropa antes? — Le preguntó a la mujer, mirándola fijamente. El desnudo para Kovashi no era un problema, obviamente su cuerpo le permitía lucir su físico, algo que no siempre fue así. Volvió a dar una vuelta para plantar sus ojos en el pueblo, nuevamente la cola rebotó contra los muslos. — ¡Vamos! — Señaló cuál héroe, un villano.
Par de pasos por la arena, algo escuchó. No vería nada hasta que bajara la vista. Una niña de unos dos años, con su cubito de arena, su pelo moreno, esos ojos almendrados ... Levantaría su tez, siendo golpeada por la imagen de semejante fuerza de la naturaleza, cayó desmayada al instante, fulminada. Kovashi alzó una ceja, no entendía nada, así que continuó su camino.
No tardaron en salir, esta vez fue más rápido que la última vez, Kovashi apenas tuvo que aguantar la respiración, no como antes. Salieron en la orilla de la playa, ella como si nada y el peli blanco buscando aire desesperadamente. — ¡Qué locura! — Lanzó su cabello hacia atrás con un simple movimiento de cabeza. — Tenemos que volver hacerlo en algún momento — Le encantaba el mar, le encantaba ella y odiaría eternamente no poder volver a pisar el gran azul durante el resto de su vida, pero esa historia aún estaba por contar. — Estoy un poco desorientado, pero juraría que ahí delante está la entrada al pueblo, no estará muy lejos la taberna que quiero que veas — Salió del agua chapoteando, sin camisa, tan solo con un pantalón que comenzó a pesarle debido al agua.
— Me molesta — Dijo para después quitarse los pantalones y quedarse en cueros. Su miembro coleteaba cuál apéndice independiente. Sí, era grande y no era fácil dominarla. — ¿Compramos algo de ropa antes? — Le preguntó a la mujer, mirándola fijamente. El desnudo para Kovashi no era un problema, obviamente su cuerpo le permitía lucir su físico, algo que no siempre fue así. Volvió a dar una vuelta para plantar sus ojos en el pueblo, nuevamente la cola rebotó contra los muslos. — ¡Vamos! — Señaló cuál héroe, un villano.
Par de pasos por la arena, algo escuchó. No vería nada hasta que bajara la vista. Una niña de unos dos años, con su cubito de arena, su pelo moreno, esos ojos almendrados ... Levantaría su tez, siendo golpeada por la imagen de semejante fuerza de la naturaleza, cayó desmayada al instante, fulminada. Kovashi alzó una ceja, no entendía nada, así que continuó su camino.
