17-01-2024, 07:06 PM
La adrenalina aumentaba con cada golpe y no me refiero solo a los que yo estoy dando, me propiciaron una buena hostia y eso solo hizo que tuviera más ganas de seguir luchando.
— ¿Eso es todo? El dolor es momentáneo, podéis hacerlo mejor, no me hagáis pedíroslo por favor ¿me entendéis? - les dije a los débiles piratas de la banda PUAJ.
— Qué penoso, si hasta tú les has pegado mejor - replicó Balban.
De alguna forma las hirientes palabras del mi amiguito endiablado me animaban a seguir, entonces mis compañeras hicieron una extraña acrobacia digna del circo de la lluvia, no he visto nunca el sol, en Tokoa no sale, no sé si existe.
— Tío, espabila gilipollas, que estamos en una situación de aquellas. - dijo con un raro acento Balban.
Entonces le hice caso, me puse en la situación de aquellas, no sé de qué aquellas, pero me puse. Vi como Maeve tiraba a unos cuantos imbéciles, porque no tienen otro adjetivo, bueno sí, débiles, quizás también prepotentes, bueno, este último adjetivo en realidad no tenía mucho sentido.
— Se acabó, me toca, no aguanto más tus desvaríos.
— ¡No! Aún no, ya me centro... ya me centro...
Me concentré y me dispuse a ayudar a mis ¿amigas?, aquellos piratas del vómito tenían la mirada clavada en el pescado mas fuerte de la isla, les fui soltado hostias uno a uno, desencajando una mandíbula, partiendo un par de columnas, intentando meter los dedos en los ojos de uno de los piratas, entonces uno de ellos cayó al suelo.
— ¿Vas a dejarlo ahí?
Por supuesto que no iba a hacerlo, me abalancé contra el y comencé a darle puñetazos en la cabeza, sin parar, ensañándome, pegándole puñetazos a lo que ahora era un suelo lleno de vísceras y sangre arrodillado sobre el cuerpo de aquel ex-pirata.
— ¡¿DE QUIÉN ES ESTA VOZ?! ¡¿DE QUIÉN ES ESTA VOZ?! Es mía chaval ¡ES MÍA! - dije hasta las cejitas de adrenalina y a puro grito pelao.
— ¿Eso es todo? El dolor es momentáneo, podéis hacerlo mejor, no me hagáis pedíroslo por favor ¿me entendéis? - les dije a los débiles piratas de la banda PUAJ.
— Qué penoso, si hasta tú les has pegado mejor - replicó Balban.
De alguna forma las hirientes palabras del mi amiguito endiablado me animaban a seguir, entonces mis compañeras hicieron una extraña acrobacia digna del circo de la lluvia, no he visto nunca el sol, en Tokoa no sale, no sé si existe.
— Tío, espabila gilipollas, que estamos en una situación de aquellas. - dijo con un raro acento Balban.
Entonces le hice caso, me puse en la situación de aquellas, no sé de qué aquellas, pero me puse. Vi como Maeve tiraba a unos cuantos imbéciles, porque no tienen otro adjetivo, bueno sí, débiles, quizás también prepotentes, bueno, este último adjetivo en realidad no tenía mucho sentido.
— Se acabó, me toca, no aguanto más tus desvaríos.
— ¡No! Aún no, ya me centro... ya me centro...
Me concentré y me dispuse a ayudar a mis ¿amigas?, aquellos piratas del vómito tenían la mirada clavada en el pescado mas fuerte de la isla, les fui soltado hostias uno a uno, desencajando una mandíbula, partiendo un par de columnas, intentando meter los dedos en los ojos de uno de los piratas, entonces uno de ellos cayó al suelo.
— ¿Vas a dejarlo ahí?
Por supuesto que no iba a hacerlo, me abalancé contra el y comencé a darle puñetazos en la cabeza, sin parar, ensañándome, pegándole puñetazos a lo que ahora era un suelo lleno de vísceras y sangre arrodillado sobre el cuerpo de aquel ex-pirata.
— ¡¿DE QUIÉN ES ESTA VOZ?! ¡¿DE QUIÉN ES ESTA VOZ?! Es mía chaval ¡ES MÍA! - dije hasta las cejitas de adrenalina y a puro grito pelao.
Resumen
Bélico
Resultados
