19-08-2023, 11:03 AM
Por la reacción de Kovashi estaba claro que el viaje no le había resultado incómodo, de hecho le había gustado. Menos mal, parecía que el cuidado que Derya había puesto sirvió para algo. Ambas cabezas encontraron el aire, y lo primero que dijo él fue que deberían volver a repetirlo alguna vez. Derya no pudo evitar sonreír, imaginando un segundo encuentro. Y eso que aún no había terminado este. — Me encantaría. — Entonces su cabeza giró, mirando hacia el pueblo. Él mismo admitió encontrarse un poco desubicado, pero parecía saber la dirección, más o menos. — Vamos, tengo ganas de verla ya. — Y se rió un poco mientras empezaba a seguirle fuera del agua, empezando a hacer pie y luego ya caminando sobre la arena.
Se dio cuenta de que había empezado a atardecer sutilmente. El cielo comenzaba a teñirse de naranja poco a poco, pronto las farolas del pueblo empezarían a encenderse. Era una hora del día preciosa, "hora dorada", la llamaban algunos por el tono dorado que adquiría todo. Derya estaba algo perdida en esos pensamientos, así que cuando volvió su atención a Kovashi la sorpresa fue tremenda. De repente ahí le vio. Fuera completamente del agua y como su madre le había traído al mismo, desnudo como un bebé. Ella también había salido ya, le tenía justo enfrente. Instintívamente se llevó las manos a la cara, tapándose los ojos con los dedos. De nuevo, el nerviosismo, los colores, el tartamudeo. — S...Sí, cla-claro. Yo... también necesitaría algo... — Al fin y al cabo ella solo tenía un bikini.
Derya juraría ante Dios si fuese preciso que no quería mirarle, pero la curiosidad le jugaba malas pasadas, ¡ella no quería!, que conste. Pero sin querer, separó un poco los dedos que cubrían los ojos y en el hueco entre ellos pudo verle. Verla. Enseguida apartó la mirada, "¿¡pero qué estás mirando!?" se dijo a sí misma en su cabeza como una loca. Pero es que no pudo evitarlo. Era la primera vez que veía a un hombre... desnudo al completo. La primera vez que veía ESO, en persona y en carne y hueso. Una gotita de sudor le recorrió la sien y no dejaba de mover las piernas, nerviosa pero paralizada por la vergüenza. Menos mal que Kovashi empezó a andar, señaló la dirección y se puso en marcha, dándole ahora la espalda a la joven gyojin a punto de desmayarse.
Menos mal, ahora ya no tenía aquel armatoste apuntándole a la cara y diciéndole "¡mírame, obsérvame, soy hermoso!". Aprovechó ese momento para que las palabras salieran de su boca sin más tartamudeos. Vio por el rabillo del ojo el pantalón tirado sobre la arena. — Aunque igual deberías taparte un poco... Llamaremos la atención... — Estaba hablando bajito, igual él ni la había escuchado, pero claro, imagínate que de repente se presentan delante de tu tienda un tio desnudo y una gyojin en bikini, ¿les atenderías? Pues igual no, y era entendible. Ahora que estaba de espaldas, estaba un poco más tranquila... Siguiéndole el paso con solemne obediencia. Joder, si también tenía el culo bonito. "¡Derya, por dios!", apartó la mirada y vio a una niña desmayada sobre la arena, "te entiendo tanto".
