El incansable [parte II] - (Evento Local) [Presente Absoluto]
#22
Nicholas caminaba con pasos rapidísimos y nerviosos para mantener la velocidad de un humano caminando normalmente, entrando en la estancia y siendo seguido por la división treinta y cuatro, quien, cada cual con sus cosas, iban tras su figura. Cuando el Comandante Joe se presentó, obtuvo por respuesta que Vangeance alzó la mano en señal de interrupción — Si, si... ya lo se-ton — dijo sin voltearse ni dejar de avanzar, cuando Karlglass comenzó a reír descontroladamente excusándose. Y como se solía decir, "excusatio non petita, accusatio manifesta", algo que evidentemente no sentó bien en el Vicealcaide, quien había pasado una carrera completa acostumbrado a que lo ninguneasen y se mofasen de su aspecto, pero tampoco se volteó a ver a la semioni, si no que suspiró pesadamente — Cuidado con las carcajadas, Teniente. No queremos que se muerda la lengua y tenga un accidente. En Impel Down puede pasar de todo — se limitó a avisar de una forma ligeramente camuflada con bastante elegancia. Y es que si alguien podía hacer o deshacer algo en Impel Down, era él, ya que el Alcaide... bueno, el Alcaide sería tema para otro momento. Vuestro presente eran las dos figuras que se desplazaban y batallaban a toda velocidad — Ellos... tienen la protección de alguien-ton — se limitó a contestar el Vicealcaide.

— ¡Voy a juntarte todas esas cicatrices pajarraco! ¡Butatatatata! — gritó una voz ronca y rasposa, riéndose de forma extraña — ¡Inténtalo puerco! ¡Te derribaré de un solo golpe! ¡Toririririri! — le contestó una voz más pomposa y algo más suave.
El Vicealcaide se detuvo en seco y alzó su mano izquierda bien alta para que todos detuvieseis la marcha, justo en el momento en el que esas dos figuras chocaron aceros frente a vosotros. Una vestía un pantalón corto de tonos azul grisáceos, y llevaba dos tirantes descolgados. Portaba dos grandes cuchillos, uno similar al cuchillo de un carnicero, pero del color rojizo del jaspe, y la otra era una mezcla de un kukri y una cimitarra corta, del color verdoso del jade. Su cuerpo estaba completamente cubierto de heridas y no llevaba zapatos. El segundo vestía un pantalón azul marino completo y holgado, un par de tallas más de la correspondiente. Unas sandalias bota abiertas que amarraban sus tobillos, también del mismo color, y un fajín de pelo de color castaño. Portaba dos largas katanas sin guardia y sin cuero ni vainas aparentes, cuyas empuñaduras había cubierto por unas vendas y se podía apreciar perfectamente cómo las hojas de dichas armas estaban terriblemente melladas y en mal estado, dando la sensación de que esas espadas más bien desgarraban antes que cortar.

— ¡Toririririri! — reía el de las cicatrices, cuya cabeza era la de un gran ave azul, con dos pequeños ojos rojos, y con un prominente y grueso pico amarillo — ¡Butatatatata! — contestó riendo el otro, quien tenía una cabeza de jabalí de un tono más claro que su fajín, y dos grandes ojos azules, con un morro de color rosado — Cuando pinte con tus tripas esta sala ¡yo seré el elegido, cerdo gilipollas! — dijo el ave — Cuando te saque los pulmones del pecho veremos quien es el elegido, ¡pájaro subnormal! — le contestó el otro y ambos cuerpos se separaron el uno del otro dándose un empujón con sus armas apoyadas en las del otro. Estaban a tres metros de Vangeance, y separados a seis metros entre ellos, estando el cerdo a la izquierda y el pájaro a la derecha según vuestra perspectiva. Ambos medían aproximadamente un metro con sesenta centímetros, aunque el cerdo estaba algo encorvado y daba la sensación de que el pájaro era un poco más alto.

Sus posiciones de batalla eran peculiares. El cerdo tenía los pies separados a la altura de sus caderas, las rodillas flexionadas y el torso encorvado hacia delante. Sus dos brazos estaban extendidos a sus laterales paralelos al suelo y tenía las katanas apuntando hacia delante. El pájaro tenía adelantada la pierna izquierda, estirada por completo en diagonal, y la derecha semiflexionada. Sostenía el arma roja con la diestra, que tenía pegada a las costillas apuntando hacia delante, con el codo doblado, y el arma verde con la zurda, cuyo brazo tenía extendido hacia delante en paralelo al suelo, con un agarre invertido y la punta de la hoja apuntando hacia él — Caballeros por favor, mantengan la calma y sus posiciones-ton — dijo Nicholas con calma y con un suspiro mirando a ambos contendientes, que le ignoraron.

— ¡Vas a sufrir mi estilo de cuatro colmillos! — dijo el cerdo — ¡¡Este es tu final Sheil, imbécil!! — añadió, resoplando y expulsando dos grandes chorros de vapor por los orificios de su nariz — ¡Te mataré limpiamente con mi estilo del pico tornado! — dijo el pájaro en respuesta — ¡Hasta nunca Uki, idiota! — añadió reafirmando su postura, y entonces ambos contendientes se lanzaron uno a por el otro a la vez, a la misma velocidad, dispuestos a asestar sus técnicas el uno en el otro en una contienda que parecía venir de mucho tiempo atrás. Pero entonces acompañado de un pesado suspiro, Vangeance desapareció. Y cuando los dos contendientes estaban a punto de asestar sus ataques, una doble estocada en curva ascendente del cerdo, y una doble punzada descendente del pájaro... cuando sus caras estaban prácticamente juntas la una con la otra y sus filos estaban a punto de tocarse, ambos se estrellaron contra el suelo de golpe provocando un gran estruendo y creando un pequeño cráter al impacto con la cabeza, que fue lo primero en caer de ambos.

Tras terminar el temblor y disiparse una ligera humareda, Vangeance apareció entre ambos contendientes, tocando con cada una de sus manos a uno de ellos, quienes parecían tener encima de sus cráneos el peso de una montaña — Si van a usar potencial como para comprometer la estructura del edificio me veo obligado a intervenir — dijo el Vicealcaide con seriedad y mucha calma, obteniendo el silencio como una respuesta absoluta, soltando sus cabezas y sacudiéndose las manos y la ropa para quitarse el poco polvo que se había levantado antes — Por favor, vuelvan a sus posiciones o me veré obligado a presentar un informe-ton — sentenció finalmente mirándolos a ambos, que se incorporaron lenta y pesadamente frotándose las cabezas.
— ¡Vamos Van-van! ¡Te has pasado! — dijo el pájaro con un tono infantil — ¡Si! ¡Además el jefe no pone problemas, Nicky! — añadió el cerdo, quedando ambos sentados frente al Tontatta frotándose las cabezas doloridos— Vuestro jefe puede decir lo que quiera. Por más importante que sea o se crea, esta prisión está bajo mi supervisión y la del Alcaide, y no vamos a permitir destrozos en las instalaciones — dijo Nicholas y ladeó su cuerpo ligeramente para señalaros con la mano — Además, tenemos invitados-ton — añadió, y entonces la puerta frente a vosotros se abrió de golpe y por completo, chocando contra las paredes de los lados  y dejando entrar en la estancia una luz brillante, tan brillante que nadie podía ver nada excepto una silueta de tres metros con los brazos en sus caderas, en jarras.


El sonido de unos tambores y otros instrumentos de percusión invadieron la sala con la irrupción de esta persona en ella abriendo sus puertas. Tanto el cerdo como el pájaro alzaron sus puños cerrados junto a sus caras en un gesto de emoción, y pareciera que unas estrellas diminutas saliesen de sus ojos, fascinados por la entrada de aquel nuevo individuo. Vangeance por su parte, se limitó a suspirar de nuevo, negando con la cabeza y llevándose la mano derecha al rostro para inclinar este en señal de desaprobación, diciendo algo ininteligible para los presentes. Y entonces sonaron unas palabras, gritadas a todo pulmón y con cierto ritmo.

— ¡Ya llegó! ¡Ya está aquí! ¡Listen everybody, que ha llegado el king! —




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RE: El incansable [parte II] - (Evento Local) [Presente Absoluto] - por Voz Seductora - 20-01-2024, 05:54 PM

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