19-08-2023, 04:18 PM
El tipo de traje desaparecía entre la multitud, cosa que me alivió bastante. Solo deseaba no tener ningún tipo de problema más allí, ya había tenido suficiente casi con ponerme a pelear contra una gyojin, todavía me sentía mentalmente agotado del esfuerzo que había hecho para no ponerme a pelear allí mismo, de hecho me dio una punzaba de dolor en la sien. Me llevé la mano un momento a la cabeza y entonces pude observar que el marine hablaba con otro tipo, también con un cabello bastante llamativo, este más largo todavía, gente fácil de reconocer, ambos debían pertenecer a la marina, probablemente el segundo era uno de sus hombre, o alguien que vigilaba en las cercanías para salir en su ayuda. Lo cierto es que ni siquiera me importaban esos dos, que trataban de ahuyentar a la muchedumbre. Realmente parece tener gustos muy raros este Blackmore.
Legan dijo que nos marchásemos de allí, lo cual me parecía la mejor de las ideas, a ver si de una buena vez nos íbamos a un lugar menos concurrido, estaba harto de cruzarme con tanta gente, desgraciadamente debería de tratar de acostumbrarme que, mientras no estemos en el mar, siempre habrá tumultos, Legan parece buscarlos desesperadamente, no lo entiendo.
Emprendimos el camino en dirección hacia donde se había marchado Terence, me parecía extraño que no se hubiera dado cuenta de que estábamos por la zona, digo yo que una persona que sobresale dos metros o más por encima de cualquier cabeza resulta bastante llamativo, aunque puede ser que estuviera ya de espaldas cuando Legan y yo nos aproximamos allí, veremos a ver que dice cuando nos encontremos. Las calles iban despejándose un poco, bien es cierto que había mucho gentío, pero comparado con el tumulto que había formado en aquella plaza donde estaba el marine, todo esto de las calles no era nada. Aun así solo quería marcharme de allí.
De pronto, Legan se detuvo al poco tiempo y se quedó mirándome, me detuve y de primeras le miré de reojo, pero al momento comenzó a hablar y cruzamos las miradas, me comentó su duda acerca de si hablar sobre lo que hemos visto, el romance de Terence con ese hombre, me parecía una pregunta un tanto extraña, no creo que fuese nada de que hablar, no obstante se justificó, había tenido algún altercado con la marina, Legan quiere convertirse en un gran pirata, lo cual nos arrastra indirectamente a su misma senda de piratería, con lo cual no estoy conforme del todo, no me resulta muy llamativa la idea de que mi cara acabe en un cartel de recompensa y todo el mundo sepa de mí, pero le di mi palabra a Legan, y tal vez eso haga que me arrepienta el resto de mi vida. Quién sabe.
-No veo razón para decir nada, son sus gustos, y si ese marine da problemas, solo demostrará usar su poder para hacer mal a los demás. En ese caso no sería un marine, sino un deshecho a eliminar. -Comprendí que, con mi forma de ser, pudieran resultar extrañas esas palabras para Legan, de modo que decidí tratar de justificarme. Tampoco quería que pensara que quería proteger a Terence. Lo cierto es que me da igual.- Si alguien solo va a dar problemas, es mejor que desaparezca, y tener un desacuerdo amoroso no es razón para imprimir tu cara en un cartel.
Me quedé mirando a Legan, tratando de intentar comprender lo que su rostro pudiera decirme. Creo que era la primera vez que decía tantas palabras seguidas, hasta yo lo había notado, y seguramente sería una de las cosas en las que pensaría Legan, pero no le di mayor importancia a eso, volví la vista al frente con decisión a continuar hacia adelante.
-Igualmente eso ahora no importa, Legan. Si él no saca el tema, yo no diría nada.
Emprendí de nuevo la marcha hacia adelante, cuanto antes nos encontrásemos, probablemente antes nos largaríamos de aquella isla, de una forma u otra, quería descansar de una vez, no estaba acostumbrado a tener días tan intensos, y aunque comenzaban a ser frecuentes todavía necesitaba acostumbrar mucho más si quería seguir navegando con ellos. Algo que, nuevamente, jamás me había pensado que llegaría a plantearme.
Ya en la entrada de la taberna, en la cual habíamos quedado con Terence, Legan se detuvo y se quedó mirándome fijamente, como asegurándose de que estaba dispuesto a entrar, en mi interior me alegré un poco por ese gesto, ya me iba conociendo y sabía que no me gustaba esos sitios que estaban especialmente abarrotados. Resignándome a lo inevitable, pues estaba claro que íbamos a entrar tarde o temprano, le asentí, dándole a entender que todo estaba bien, aunque realmente no estaba completamente seguro del todo, pero estaba claro que más gente que en la plaza no iba a haber.
Cruzamos el umbral de la puerta, para no variar, Legan llamó la atención de algunas personas con su altura, pude ver un pequeño grupillo variopinto que al poco de estar mirando giraron la cabeza, como intimidados, otro, un lobo solitario en una mesa, parecía mirar a Legan con un deje de soberbia y, tras realizar un gesto de aprobación para si mismo, echo mano a una jarra de cerveza que tenía en la mesa, algo me dice que era otro camorrista buscando pelea y le había llamado la atención de Legan. Pero lo más sorprendente de todo fue el tipo que se nos acercó, se me hizo extraño ver a Terence tan aparentemente emocionado de vernos, alegre y efusivo, nos invitó a una mesa con el pretexto de que nos quería contar algo que seguramente no nos creeríamos. Lo cual me extrañaba bastante teniendo en cuenta que era posible que no se hubiera dado cuenta de que estábamos cerca en la plaza.
Comenzó a contarnos que la carta, que nos había mostrado anteriormente cuando se separó de nosotros, era de un marine, y que a veces sus negocios familiares le llevaban a tratar con marines. Note mis tripas revolviéndose, eso quiere decir que lo que se supone que todo el mundo tiene en concepto de salvadores y prototipo de buenas personas, eran tan mezquinos o incluso más que la propia familia Blackmore. Sentía ganas de vomitar en ese momento de lo que me repugnaba la idea, ahora deseaba haber llegado antes y plantarme frente al marine.
La cosa no quedó ahí, resulta que el marine había llamado a Terence a la reunión, y sus intenciones no eran nada buenas. Parece ser que la familia del "trajecitos" no solo se dedicaba al contrabando de esclavos, sino a todo tipo de atrocidades, pues parecía que podían ser capaces de cometer cualquier tipo de atrocidad siempre y cuando el cliente fuera a pagarles. El objetivo de ese marine era una isla muy concreta, una isla llena de animales extraños. En seguida comprendí que se trataba de aquella isla donde conocí a Legan, en el manantial, una isla tranquila, inhabitada y llena de fabulosas criaturas muy cariñosas, un paraje natural repleto de tranquilidad. Eso hizo que comenzase a sentir algo de furia y rencor hacia aquél marine pelirrojo.
Terence estaba contando toda la escena como emocionado. ¿Qué sentido tenía que nos lo contase todo de esa forma? No tenía sentido, pero tal vez se trataba de otra faceta de él que todavía no habíamos conocido. La posadera vino a preguntarnos, Legan seguramente se pediría alguna jarra buena, solía tener buen gusto, sin pensarlo conforme pidió él le inquirí a la mujer que quería lo mismo que él. Ya me había cansado de hablar, y menos aún quería gritar, pues con el gentío que había en la zona dudaba que me escuchasen si no gritaba yo también, por eso mismo tampoco terminé de comprender lo que pedía Legan, pero dudo que hiciese como Terence y pidiera un vasito de té. Hasta donde yo sabía, eso no iba con el cornudo.
Blackmore continuó su historia, yo pensaba que ya había acabado, aunque bien era cierto que no había contado todavía el desenlace en la propuesta. Aunque algo no me cuadraba, si eran amantes se suponía que ya se conocían anteriormente, no lo terminaba de comprender, por lo que escuché lo que tenía que decir a continuación.
Siguió su narración alegando que comprendía que aquella isla tenía un significado simbólico para Legan y para mí, y que por eso declinó la oferta. Todo un gesto por su parte pensar en nosotros, aunque no entendía por qué razón podría tener un significado especial esa isla para Legan, en mi caso le tenía cariño, era un paraje maravilloso, lleno de vida salvaje y uno de los pocos lugares por la zona donde uno se puede relajar tranquilamente, además era una isla con las mismas características que aquella en la que me crie junto a mi madre, y en cierto modo me entraba nostalgia. Los sitios en los que se respira tal tranquilidad deberían ser protegidos.
A continuación procedió a explicarnos que al tener tal negativa, el marine le apuntó con el arma, directamente, no terminaba de creérmelo, pero si era capaz de hacer algo así, tal vez no quería que Terence diera la voz sobre lo que estaba planeando ese desgraciado. Acto seguido contó la estrategia que había utilizado, y eso hizo que comenzase a comprender todo como parecía que había ocurrido realmente. Parece ser que no estaba emocionado, tal vez nervioso de que le hayamos descubierto, al fin y al cabo es extraño que alguien con tanto perjuicio esté de ese bando. Decía que para librarse de ello, había dado a entender a la gente que estaba despechado y le estaba dejando, rompiendo la relación. Comenzó a reír casi a carcajada, también afirmó que el marine lo llamó revolucionario para crear una revuelta, la historia cada vez parecía más inverosímil.
Miré a Legim de reojo en una miraba que intentaba ser disimulada, pero que tampoco me esforzaba por lograr que lo pareciese. Era justo lo que habíamos hablado, y ahora tenía sentido. Terence nos había visto llegar, era imposible que no hubiera visto a Legan con lo alto que es, al menos habría visto sobresalir los cuernos por encima de todas las cabezas humanas, entonces viendo la situación no quería que nos enterásemos de sus líos amorosos ni de sus gustos, entonces se dio la vuelta para que le viésemos ya de espaldas, o salir de allí rápido sin que le vieramos, y tampoco es idiota, sabrá que nos habremos enterado de lo ocurrido y se ha inventado esa historia para intentar cubrirse las espaldas y hacernos creer que aquello solo fue una treta astutamente buscada por él mismo. Lo cual me da a entender que igual ese pelirrojo realmente no es malvado, y su único mal fue amar a este hombre. Con las formas de hablar y comportarse que tiene mi compañero trajeado, no me extraña que el marine saltase con esas formas por Terence.
Volví a mirar a los ojos a Blackmore, no me parecía nada bien que nos ocultase eso, debería saber que puedo averiguar la verdad del todo, pero tampoco me parecía justo entrar en esos temas tan íntimos, sinceramente no quería ni saberlo. Sin levantar mucho el tono de voz le dije unas palabras, para que entendiera que no tenía ningún sentido que nos mintiese en esas cosas, que eran tonterías sin sentido.
-No necesitas escusarte por nada, Terence. Cada uno tenemos nuestras preferencias.
Legan dijo que nos marchásemos de allí, lo cual me parecía la mejor de las ideas, a ver si de una buena vez nos íbamos a un lugar menos concurrido, estaba harto de cruzarme con tanta gente, desgraciadamente debería de tratar de acostumbrarme que, mientras no estemos en el mar, siempre habrá tumultos, Legan parece buscarlos desesperadamente, no lo entiendo.
Emprendimos el camino en dirección hacia donde se había marchado Terence, me parecía extraño que no se hubiera dado cuenta de que estábamos por la zona, digo yo que una persona que sobresale dos metros o más por encima de cualquier cabeza resulta bastante llamativo, aunque puede ser que estuviera ya de espaldas cuando Legan y yo nos aproximamos allí, veremos a ver que dice cuando nos encontremos. Las calles iban despejándose un poco, bien es cierto que había mucho gentío, pero comparado con el tumulto que había formado en aquella plaza donde estaba el marine, todo esto de las calles no era nada. Aun así solo quería marcharme de allí.
De pronto, Legan se detuvo al poco tiempo y se quedó mirándome, me detuve y de primeras le miré de reojo, pero al momento comenzó a hablar y cruzamos las miradas, me comentó su duda acerca de si hablar sobre lo que hemos visto, el romance de Terence con ese hombre, me parecía una pregunta un tanto extraña, no creo que fuese nada de que hablar, no obstante se justificó, había tenido algún altercado con la marina, Legan quiere convertirse en un gran pirata, lo cual nos arrastra indirectamente a su misma senda de piratería, con lo cual no estoy conforme del todo, no me resulta muy llamativa la idea de que mi cara acabe en un cartel de recompensa y todo el mundo sepa de mí, pero le di mi palabra a Legan, y tal vez eso haga que me arrepienta el resto de mi vida. Quién sabe.
-No veo razón para decir nada, son sus gustos, y si ese marine da problemas, solo demostrará usar su poder para hacer mal a los demás. En ese caso no sería un marine, sino un deshecho a eliminar. -Comprendí que, con mi forma de ser, pudieran resultar extrañas esas palabras para Legan, de modo que decidí tratar de justificarme. Tampoco quería que pensara que quería proteger a Terence. Lo cierto es que me da igual.- Si alguien solo va a dar problemas, es mejor que desaparezca, y tener un desacuerdo amoroso no es razón para imprimir tu cara en un cartel.
Me quedé mirando a Legan, tratando de intentar comprender lo que su rostro pudiera decirme. Creo que era la primera vez que decía tantas palabras seguidas, hasta yo lo había notado, y seguramente sería una de las cosas en las que pensaría Legan, pero no le di mayor importancia a eso, volví la vista al frente con decisión a continuar hacia adelante.
-Igualmente eso ahora no importa, Legan. Si él no saca el tema, yo no diría nada.
Emprendí de nuevo la marcha hacia adelante, cuanto antes nos encontrásemos, probablemente antes nos largaríamos de aquella isla, de una forma u otra, quería descansar de una vez, no estaba acostumbrado a tener días tan intensos, y aunque comenzaban a ser frecuentes todavía necesitaba acostumbrar mucho más si quería seguir navegando con ellos. Algo que, nuevamente, jamás me había pensado que llegaría a plantearme.
Ya en la entrada de la taberna, en la cual habíamos quedado con Terence, Legan se detuvo y se quedó mirándome fijamente, como asegurándose de que estaba dispuesto a entrar, en mi interior me alegré un poco por ese gesto, ya me iba conociendo y sabía que no me gustaba esos sitios que estaban especialmente abarrotados. Resignándome a lo inevitable, pues estaba claro que íbamos a entrar tarde o temprano, le asentí, dándole a entender que todo estaba bien, aunque realmente no estaba completamente seguro del todo, pero estaba claro que más gente que en la plaza no iba a haber.
Cruzamos el umbral de la puerta, para no variar, Legan llamó la atención de algunas personas con su altura, pude ver un pequeño grupillo variopinto que al poco de estar mirando giraron la cabeza, como intimidados, otro, un lobo solitario en una mesa, parecía mirar a Legan con un deje de soberbia y, tras realizar un gesto de aprobación para si mismo, echo mano a una jarra de cerveza que tenía en la mesa, algo me dice que era otro camorrista buscando pelea y le había llamado la atención de Legan. Pero lo más sorprendente de todo fue el tipo que se nos acercó, se me hizo extraño ver a Terence tan aparentemente emocionado de vernos, alegre y efusivo, nos invitó a una mesa con el pretexto de que nos quería contar algo que seguramente no nos creeríamos. Lo cual me extrañaba bastante teniendo en cuenta que era posible que no se hubiera dado cuenta de que estábamos cerca en la plaza.
Comenzó a contarnos que la carta, que nos había mostrado anteriormente cuando se separó de nosotros, era de un marine, y que a veces sus negocios familiares le llevaban a tratar con marines. Note mis tripas revolviéndose, eso quiere decir que lo que se supone que todo el mundo tiene en concepto de salvadores y prototipo de buenas personas, eran tan mezquinos o incluso más que la propia familia Blackmore. Sentía ganas de vomitar en ese momento de lo que me repugnaba la idea, ahora deseaba haber llegado antes y plantarme frente al marine.
La cosa no quedó ahí, resulta que el marine había llamado a Terence a la reunión, y sus intenciones no eran nada buenas. Parece ser que la familia del "trajecitos" no solo se dedicaba al contrabando de esclavos, sino a todo tipo de atrocidades, pues parecía que podían ser capaces de cometer cualquier tipo de atrocidad siempre y cuando el cliente fuera a pagarles. El objetivo de ese marine era una isla muy concreta, una isla llena de animales extraños. En seguida comprendí que se trataba de aquella isla donde conocí a Legan, en el manantial, una isla tranquila, inhabitada y llena de fabulosas criaturas muy cariñosas, un paraje natural repleto de tranquilidad. Eso hizo que comenzase a sentir algo de furia y rencor hacia aquél marine pelirrojo.
Terence estaba contando toda la escena como emocionado. ¿Qué sentido tenía que nos lo contase todo de esa forma? No tenía sentido, pero tal vez se trataba de otra faceta de él que todavía no habíamos conocido. La posadera vino a preguntarnos, Legan seguramente se pediría alguna jarra buena, solía tener buen gusto, sin pensarlo conforme pidió él le inquirí a la mujer que quería lo mismo que él. Ya me había cansado de hablar, y menos aún quería gritar, pues con el gentío que había en la zona dudaba que me escuchasen si no gritaba yo también, por eso mismo tampoco terminé de comprender lo que pedía Legan, pero dudo que hiciese como Terence y pidiera un vasito de té. Hasta donde yo sabía, eso no iba con el cornudo.
Blackmore continuó su historia, yo pensaba que ya había acabado, aunque bien era cierto que no había contado todavía el desenlace en la propuesta. Aunque algo no me cuadraba, si eran amantes se suponía que ya se conocían anteriormente, no lo terminaba de comprender, por lo que escuché lo que tenía que decir a continuación.
Siguió su narración alegando que comprendía que aquella isla tenía un significado simbólico para Legan y para mí, y que por eso declinó la oferta. Todo un gesto por su parte pensar en nosotros, aunque no entendía por qué razón podría tener un significado especial esa isla para Legan, en mi caso le tenía cariño, era un paraje maravilloso, lleno de vida salvaje y uno de los pocos lugares por la zona donde uno se puede relajar tranquilamente, además era una isla con las mismas características que aquella en la que me crie junto a mi madre, y en cierto modo me entraba nostalgia. Los sitios en los que se respira tal tranquilidad deberían ser protegidos.
A continuación procedió a explicarnos que al tener tal negativa, el marine le apuntó con el arma, directamente, no terminaba de creérmelo, pero si era capaz de hacer algo así, tal vez no quería que Terence diera la voz sobre lo que estaba planeando ese desgraciado. Acto seguido contó la estrategia que había utilizado, y eso hizo que comenzase a comprender todo como parecía que había ocurrido realmente. Parece ser que no estaba emocionado, tal vez nervioso de que le hayamos descubierto, al fin y al cabo es extraño que alguien con tanto perjuicio esté de ese bando. Decía que para librarse de ello, había dado a entender a la gente que estaba despechado y le estaba dejando, rompiendo la relación. Comenzó a reír casi a carcajada, también afirmó que el marine lo llamó revolucionario para crear una revuelta, la historia cada vez parecía más inverosímil.
Miré a Legim de reojo en una miraba que intentaba ser disimulada, pero que tampoco me esforzaba por lograr que lo pareciese. Era justo lo que habíamos hablado, y ahora tenía sentido. Terence nos había visto llegar, era imposible que no hubiera visto a Legan con lo alto que es, al menos habría visto sobresalir los cuernos por encima de todas las cabezas humanas, entonces viendo la situación no quería que nos enterásemos de sus líos amorosos ni de sus gustos, entonces se dio la vuelta para que le viésemos ya de espaldas, o salir de allí rápido sin que le vieramos, y tampoco es idiota, sabrá que nos habremos enterado de lo ocurrido y se ha inventado esa historia para intentar cubrirse las espaldas y hacernos creer que aquello solo fue una treta astutamente buscada por él mismo. Lo cual me da a entender que igual ese pelirrojo realmente no es malvado, y su único mal fue amar a este hombre. Con las formas de hablar y comportarse que tiene mi compañero trajeado, no me extraña que el marine saltase con esas formas por Terence.
Volví a mirar a los ojos a Blackmore, no me parecía nada bien que nos ocultase eso, debería saber que puedo averiguar la verdad del todo, pero tampoco me parecía justo entrar en esos temas tan íntimos, sinceramente no quería ni saberlo. Sin levantar mucho el tono de voz le dije unas palabras, para que entendiera que no tenía ningún sentido que nos mintiese en esas cosas, que eran tonterías sin sentido.
-No necesitas escusarte por nada, Terence. Cada uno tenemos nuestras preferencias.
