26-01-2024, 09:45 PM
El espectáculo iba en aumento, nuestro querido almirante Tucrow continuaba haciendo uso de su inherente magnetismo animal mientras uno, a uno la división treinta y cuatro iba simpatizando con el carismático Oficial. De un momento a otro el Almirante desapareció y pudimos verle de nuevo junto a Karglass quien estaba muy excitada con la aparición de Tucrow, después volvió a aparecer junto a Joe mientras le estrechaba la mano y Daisen se preguntaba como lograba hacerlo.
¿Será teletransporte, alguna Akuma no mi de tipo lógia?¿Quizás alguna técnica de transposición, manejar el tiempo?-Pensaba Daisen mientras se rascaba la cabeza.¿Que cosa es el almirante?Seguía pensando completamente maravillado por la agilidad del superior.
El efecto que Tucrow provocaba en la gente era evidente pues a Karglass se le notaba muy emocionada y de hecho se puso a rimar palabras en frases bastante bien construidas. Esto a Daisen le recordó a los grandes maestros de la poesía que había leído hacia tiempo. El acto en sí hizo que Daisen sintiera vergüenza ajena puesto que tomarse una licencia así delante de un almirante podría significar una degradación de por vida, incluso comerse un arresto propiamente dicho.
La situación era como poco "rocambolesca" lo que hacía que Daisen no quisiera si quiera molestar a nadie. De pequeño había aprendido aquello de que el clavo que más sobresale es el que se lleva los martillazos.Por lo que Daisen continuo en su modo de "ver oír y callar" mientras contemplaba la escena continuaba con su cábala mental.
¿Será que a entrenado durante muchísimo tiempo con pesas de 200kg en cada pierna o algo así?.... No lo entiendo.Seguía dándole vueltas a la gran velocidad del Almirante Tucrow.
El Almirante movió varios papeles para hacerse hueco, la estancia estaba perfectamente ordenada aunque daba la sensación de que su inquilino no la llenaba como algún antiguo propietario. Una vez que quitó los papeles como si le dieran asco, dejó un petate lleno de Katanas, eran visiblemente más de las que una sola persona podría utilizar por lo que me llamó la atención que llevara tantas armas en ese petate desgastado.
¿Quizás son de su tripulación, o un regalo, antiguas pertenencias, o a lo mejor las acaba de comprar y es coleccionista?
Después de algunas demostraciones de velocidad le pidió a sus acompañantes que se fueran a preparar su siguiente entrada, con más espectacularidad. Tras eso se dirigió directamente a Joe a quien le llamo indirectamente ex comandante.
Tras eso comenzó a reirse, cosa que Daisen no entendió en absoluto, pero este sujeto era un misterio en si mismo por lo que Daisen intuyó que se vendría una noticia bomba por parte de nuestro superior. No podía ver la cara de Joe pero se la podía imaginar. Esa cara circunspecta que ponía siempre que algo le rompía los esquemas.
Pobre Joe...No gana para disgustos. Pensaba Daisen para sus adentros.
Tras eso el señor escandaloso de pelo azul nos pidió que le siguiéramos a una estancia bastante cercana. Daisen estaba preocupado por caber o no en ella pero resultó ser una habitación de su tamaño. Todos entran delante de Daisen por lo que Daisen se pone junto a la puerta por dentro, dejando el umbral libre por si alguien quiere entrar o salir, ya sea a velocidad lenta, normal, rápido o a velocidad Tucrow.
Daisen se queda escuchando atentamente mientras se sigue planteando como la vida a evolucionado hasta desarrollar a un ser como el Almirante. Mientras se lo plantea escucha y guarda silencio de manera respetuosa.
¿Será teletransporte, alguna Akuma no mi de tipo lógia?¿Quizás alguna técnica de transposición, manejar el tiempo?-Pensaba Daisen mientras se rascaba la cabeza.¿Que cosa es el almirante?Seguía pensando completamente maravillado por la agilidad del superior.
El efecto que Tucrow provocaba en la gente era evidente pues a Karglass se le notaba muy emocionada y de hecho se puso a rimar palabras en frases bastante bien construidas. Esto a Daisen le recordó a los grandes maestros de la poesía que había leído hacia tiempo. El acto en sí hizo que Daisen sintiera vergüenza ajena puesto que tomarse una licencia así delante de un almirante podría significar una degradación de por vida, incluso comerse un arresto propiamente dicho.
La situación era como poco "rocambolesca" lo que hacía que Daisen no quisiera si quiera molestar a nadie. De pequeño había aprendido aquello de que el clavo que más sobresale es el que se lleva los martillazos.Por lo que Daisen continuo en su modo de "ver oír y callar" mientras contemplaba la escena continuaba con su cábala mental.
¿Será que a entrenado durante muchísimo tiempo con pesas de 200kg en cada pierna o algo así?.... No lo entiendo.Seguía dándole vueltas a la gran velocidad del Almirante Tucrow.
El Almirante movió varios papeles para hacerse hueco, la estancia estaba perfectamente ordenada aunque daba la sensación de que su inquilino no la llenaba como algún antiguo propietario. Una vez que quitó los papeles como si le dieran asco, dejó un petate lleno de Katanas, eran visiblemente más de las que una sola persona podría utilizar por lo que me llamó la atención que llevara tantas armas en ese petate desgastado.
¿Quizás son de su tripulación, o un regalo, antiguas pertenencias, o a lo mejor las acaba de comprar y es coleccionista?
Después de algunas demostraciones de velocidad le pidió a sus acompañantes que se fueran a preparar su siguiente entrada, con más espectacularidad. Tras eso se dirigió directamente a Joe a quien le llamo indirectamente ex comandante.
Tras eso comenzó a reirse, cosa que Daisen no entendió en absoluto, pero este sujeto era un misterio en si mismo por lo que Daisen intuyó que se vendría una noticia bomba por parte de nuestro superior. No podía ver la cara de Joe pero se la podía imaginar. Esa cara circunspecta que ponía siempre que algo le rompía los esquemas.
Pobre Joe...No gana para disgustos. Pensaba Daisen para sus adentros.
Tras eso el señor escandaloso de pelo azul nos pidió que le siguiéramos a una estancia bastante cercana. Daisen estaba preocupado por caber o no en ella pero resultó ser una habitación de su tamaño. Todos entran delante de Daisen por lo que Daisen se pone junto a la puerta por dentro, dejando el umbral libre por si alguien quiere entrar o salir, ya sea a velocidad lenta, normal, rápido o a velocidad Tucrow.
Daisen se queda escuchando atentamente mientras se sigue planteando como la vida a evolucionado hasta desarrollar a un ser como el Almirante. Mientras se lo plantea escucha y guarda silencio de manera respetuosa.
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