27-01-2024, 02:08 PM
Todo parecía un completo caos y para nada daba la impresión de que la situación estaba bajo control. No lo estaba, pero de alguna forma el plan continuaba de la forma prevista, más o menos. Había habido varios contratiempos que, por el momento, habíamos podido sortear, aunque no sabía cuánto duraría nuestra racha de buena suerte. Fuera del hotel la gente comenzaba a congregarse entre asustada e indignada. Unos gritaban a los marines, otros intentaban pedir ayuda. No sabía si sería buena o mala idea que llamasen la atención a los de dentro del edificio. Podría servir como distracción, pero también podría alertar a más guardias. Me pegué a la pared para evitar más golpes como el que me acababa de llevar en caso de que siguiesen cayendo personas lanzadas por Yamamura. Todavía sentía el dolor en mi espalda.
En ese momento, la voz de Kosax resonó por el den den mushi. También Aspros y Jolyne nos informaron de que su parte del plan estaba completada. No dejaba de sorprenderme de la suerte que tenía Yamamura, parecía que había nacido con una flor en el culo. Si Jolyne ya había apagado las cámaras y Aspros había conseguido la llave solo quedaba entrar para robar el diamante. Imaginaba que Yamamura podría apañarse solo, aunque no sabía si era buena idea arriesgarnos a que entrase solo. Para eso nos podría servir la llave, él podía atravesar fácilmente las paredes, pero no estaba de más que los demás tuviésemos acceso a la sala. Como si me leyese la mente, el capitán habló también por den den mushi para pedir que entrase a la cámara del diamante. Imaginaba que se refería a mí con lo de “bruja espadachina” y a Aspros con “tetas”. Por fin un poco de acción, ya estaba empezando a aburrirme y me había hartado de no tener ningún tipo de control sobre lo que estaba ocurriendo.
Ahora que las cámaras estaban apagadas había menos probabilidades de que alguien se fijase en mí si entraba. Además, jaleo que se estaba armando fuera podría servir de distracción. —Voy a por la llave —dije escuetamente antes de guardarme el caracol en el bolsillo y cruzar la puerta del hotel. Aspros había dicho que se encontraba en la zona este, así que allí me dirigí intentando no cruzar miradas con nadie y llamar la atención lo menos posible. No me costaría encontrarlo, su aspecto era fácilmente reconocible. Al pasar por su lado tendí mi mano para que me diese la llave. Con todo el sistema de seguridad que tenían montado y la cantidad de guardias y vigilantes imaginaba que la sala podría estar completamente vacía. Ya estaban supuestamente bien cubiertos en el exterior. Ahora comprobaríamos si la suerte seguía de nuestro lado. Cogí la llave en un intercambio en el que me sentí como en una película de espías y me dirigí hacia la puerta para abrirla y entrar. Me esperaba cualquier cosa, pero si veía aquella valiosa joya sola y desprotegida pensaba agarrarla para no soltarla, guardarla bajo mi chaqueta que hacía de capa y salir de allí con el preciado tesoro.
En ese momento, la voz de Kosax resonó por el den den mushi. También Aspros y Jolyne nos informaron de que su parte del plan estaba completada. No dejaba de sorprenderme de la suerte que tenía Yamamura, parecía que había nacido con una flor en el culo. Si Jolyne ya había apagado las cámaras y Aspros había conseguido la llave solo quedaba entrar para robar el diamante. Imaginaba que Yamamura podría apañarse solo, aunque no sabía si era buena idea arriesgarnos a que entrase solo. Para eso nos podría servir la llave, él podía atravesar fácilmente las paredes, pero no estaba de más que los demás tuviésemos acceso a la sala. Como si me leyese la mente, el capitán habló también por den den mushi para pedir que entrase a la cámara del diamante. Imaginaba que se refería a mí con lo de “bruja espadachina” y a Aspros con “tetas”. Por fin un poco de acción, ya estaba empezando a aburrirme y me había hartado de no tener ningún tipo de control sobre lo que estaba ocurriendo.
Ahora que las cámaras estaban apagadas había menos probabilidades de que alguien se fijase en mí si entraba. Además, jaleo que se estaba armando fuera podría servir de distracción. —Voy a por la llave —dije escuetamente antes de guardarme el caracol en el bolsillo y cruzar la puerta del hotel. Aspros había dicho que se encontraba en la zona este, así que allí me dirigí intentando no cruzar miradas con nadie y llamar la atención lo menos posible. No me costaría encontrarlo, su aspecto era fácilmente reconocible. Al pasar por su lado tendí mi mano para que me diese la llave. Con todo el sistema de seguridad que tenían montado y la cantidad de guardias y vigilantes imaginaba que la sala podría estar completamente vacía. Ya estaban supuestamente bien cubiertos en el exterior. Ahora comprobaríamos si la suerte seguía de nuestro lado. Cogí la llave en un intercambio en el que me sentí como en una película de espías y me dirigí hacia la puerta para abrirla y entrar. Me esperaba cualquier cosa, pero si veía aquella valiosa joya sola y desprotegida pensaba agarrarla para no soltarla, guardarla bajo mi chaqueta que hacía de capa y salir de allí con el preciado tesoro.
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![[Imagen: 8Rsjucn.png]](https://imgur.com/8Rsjucn.png)
