30-01-2024, 01:35 AM
Estaba preparada para cualquier contratiempo, o eso creía. Lo que menos me esperaba era que el tipo asqueroso encargado de la seguridad me agarrase por sorpresa y me atrapase en un abrazo repugnante. Parecía un gorrino desesperado por huir del matadero, berreando y con la cara hinchada y rosada repleta de gotas de sudor resbalando por ella y desapareciendo en su cuello. Preguntaba por algo de un As, pero apenas podía prestarle atención. Sus rechonchos brazos eran más fuertes de lo que aparentaban y me estrujaban con una brutalidad sorprendente. —¡Aparta tus sucios… brazos grasosos de mí! —dije como pude mientras intentaba hacer fuerza para librarme de su agarre.
Era inútil, el dolor que sentía me había dejado bloqueada, no podía pensar con claridad. Podía mover mis piernas e intentar hacer algo con ellas, pero no fue necesario. Yamamura, que había aparecido hacía poco en escena montando más escándalo del que debería, se lanzó contra él a toda velocidad para atacarle. Parecía bastante molesto por haber sido ignorado, cuando lo que mejor nos venía en esta misión era no destacar. Aún así, me alegraba de que el cerdo se fuese a llevar su merecido. Ya nos quedaba poco, estábamos tan cerca que solo podíamos seguir avanzando. El escándalo ya estaba armado, el caos reinaba a nuestro alrededor, tanto en el exterior como en el interior del edificio. Ya no era necesario guardar las apariencias, cuando antes acabásemos con esto mejor, y si para ello teníamos que liarnos a hostias lo haríamos.
El golpe de Yamamura debió ser bastante potente. El gordinflón no me pudo retener más tiempo tras recibirlo, sus brazos me dejaron libre. En el momento que sentí que me liberaba desenvainé una de mis katanas para clavársela en su entrepierna. No tenía intención de cebarme con él ni acabar con su vida, solo quería asegurarme de que le quedase claro lo desagradable que era. Además, así hacíamos algo de tiempo hasta que Aspros consiguiese el diamante.
Era inútil, el dolor que sentía me había dejado bloqueada, no podía pensar con claridad. Podía mover mis piernas e intentar hacer algo con ellas, pero no fue necesario. Yamamura, que había aparecido hacía poco en escena montando más escándalo del que debería, se lanzó contra él a toda velocidad para atacarle. Parecía bastante molesto por haber sido ignorado, cuando lo que mejor nos venía en esta misión era no destacar. Aún así, me alegraba de que el cerdo se fuese a llevar su merecido. Ya nos quedaba poco, estábamos tan cerca que solo podíamos seguir avanzando. El escándalo ya estaba armado, el caos reinaba a nuestro alrededor, tanto en el exterior como en el interior del edificio. Ya no era necesario guardar las apariencias, cuando antes acabásemos con esto mejor, y si para ello teníamos que liarnos a hostias lo haríamos.
El golpe de Yamamura debió ser bastante potente. El gordinflón no me pudo retener más tiempo tras recibirlo, sus brazos me dejaron libre. En el momento que sentí que me liberaba desenvainé una de mis katanas para clavársela en su entrepierna. No tenía intención de cebarme con él ni acabar con su vida, solo quería asegurarme de que le quedase claro lo desagradable que era. Además, así hacíamos algo de tiempo hasta que Aspros consiguiese el diamante.
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![[Imagen: 8Rsjucn.png]](https://imgur.com/8Rsjucn.png)
