01-02-2024, 10:09 AM
Vi como el montón de mierda caía con mi hachazo uno a uno. Fue un espectáculo macabro, ya que parecían fuentes brotando sangre. Aparecieron algunas caras reconocidas de entre los cobenses de entre los cuerpos cayendo que acaba de atacar. Todas emanaban un claro miedo. Me giré rápidamente para dar la cara al tipo del kimono y al otro pendejo que se encontraban al medio de la plaza. Vi como el que parecía más fuerte me señaló con su katana, amenazante - una katana, ironías de la vida, acababa de hacer mi primero amigo y usaba katana, y ahora esto. Alzó su rifle y noté un impacto de disparo en la pierna izquierda. Dolió, pero no mucho. Mi condición lunarian se hizo presente, ni siquiera me atravesó, sólo fue un rasguño para mí. El rifle no iba a ser problema, veríamos qué tal se le daba la katana.
- ¡Gente de Cobo: entrad en las casas y no salgáis!
- ¡Hécate! Hécate ¿cómo podemos agrade-
- ¡Entrad, coño! - No era momento para agradecimientos, primero tenía que derrotar a ese sujeto y luego ya veríamos - Ve con ellos, Fenrir.
La serpiente descendió por mi cuerpo rápidamente y noté como se dirigía hacia mi zona posterior. Escuché movimientos a mi espalda y un par de puertas cerrarse, así que deduje que entraron en las casas más cercanas. No me giré para comprobarlo, pues tenía dos problemas delante de mí que no me permitían desviar el contacto visual sinó quería acabar mal.
Agarré mi hacha por los extremos del manga con cada mano, la levanté y la utilicé como un escudo. Era cierto que no me había hecho mucho daño pero tampoco hacía falta recibir gratuitamente disparos del tipo del kimono. Tenía una arma a distancia y estaba a unos 15 metros de mí. Yo necesitaba estar más cerca para poder impactarle, así que decidí correr hacia adelante con mi escudo improvisado, que protegía mi cabeza, el lugar más vulnerable. Usé las formas del hacha para mantener la visión en un ojo y no perderme los movimientos del tipo kimono.
- ¿Por qué no te metes con alguien de tu tamaño, rata inmunda? Aunque visto así, quizás yo te quede grande... ¡hakikiki! - propiné mientras me acercaba hacia él. - Y tú ya puedes huír, asqueroso, cuando termine con él me encargaré de tí - seguía mirando hacia el tipo del kimono pero supe perfectamente que el pirata restante se daría por aludido.
- ¡Gente de Cobo: entrad en las casas y no salgáis!
- ¡Hécate! Hécate ¿cómo podemos agrade-
- ¡Entrad, coño! - No era momento para agradecimientos, primero tenía que derrotar a ese sujeto y luego ya veríamos - Ve con ellos, Fenrir.
La serpiente descendió por mi cuerpo rápidamente y noté como se dirigía hacia mi zona posterior. Escuché movimientos a mi espalda y un par de puertas cerrarse, así que deduje que entraron en las casas más cercanas. No me giré para comprobarlo, pues tenía dos problemas delante de mí que no me permitían desviar el contacto visual sinó quería acabar mal.
Agarré mi hacha por los extremos del manga con cada mano, la levanté y la utilicé como un escudo. Era cierto que no me había hecho mucho daño pero tampoco hacía falta recibir gratuitamente disparos del tipo del kimono. Tenía una arma a distancia y estaba a unos 15 metros de mí. Yo necesitaba estar más cerca para poder impactarle, así que decidí correr hacia adelante con mi escudo improvisado, que protegía mi cabeza, el lugar más vulnerable. Usé las formas del hacha para mantener la visión en un ojo y no perderme los movimientos del tipo kimono.
- ¿Por qué no te metes con alguien de tu tamaño, rata inmunda? Aunque visto así, quizás yo te quede grande... ¡hakikiki! - propiné mientras me acercaba hacia él. - Y tú ya puedes huír, asqueroso, cuando termine con él me encargaré de tí - seguía mirando hacia el tipo del kimono pero supe perfectamente que el pirata restante se daría por aludido.
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