09-03-2024, 02:01 PM
(Última modificación: 09-03-2024, 02:02 PM por El Dirigente.)
Las pruebas se sucedían con rapidez, con entrega y diligencia por parte de los asistentes y eso, el ritmo, era lo que más valoraba un maestro de ceremonias sólo superado por el calor y el clamor del público. Y yo estaba teniendo ambas cosas. Era el mejor día de mi vida, en muchos años. Sonreía, aunque nadie pudiera verlo, preso de la felicidad y la alegría más pura, deformando aun más mi sin duda caricaturesco y grotesco rostro - que por suerte para aquellos infelices, nadie veía - pero lo hacía con la libertad que me había dado mi señor, mi salvador y Emperador. Una lágrima cayó por mi ojo derecho mientras recordaba su mano tendida ayudándome a continuar y llevándome al cielo, y dándome un propósito.
Mis recuerdos se desvanecieron en el presente al ver aparecer en escena otro Mord, Kuraku Natta, un tipo elegante y apuesto como todos los de su raza pero no tanto como el Mord anterior. Además, portaba una terrible cicatriz en la frente que le confería un rudo aspecto guerrero. Fue el primero en salir y activar el Soplador con la contraseña, empezando a fundirse en roca caliente... ¡puro magma! — ¡El poder del magma! — bramé tras sus palabras aclamando dicha habilidad — ¡Un hombre capaz de convertirse en lava pura con la potencia de destruirlo todo! — añadí, incrédulo con su habilidad. Era una de las más peligrosas y famosas frutas de tipo Logia para todo aquel que hubiese estudiado un mínimo sobre el tema. Seguidamente, apareció en escena una niña semi-oni que se fue transformando en una criatura del pasado — ¡Uno de los reyes de antaño! — bramé, mientras terminaba de adoptar su forma del tricornio prehistórico — ¡El muro infranqueable de la prehistoria! — añadí observándola activar su propio soplador. Entonces el tercero entró en escena. Un hombre con larga melena pelirroja, andares temblorosos pero decididos, con la confianza que da la serenidad y el arrojo de la valentía, se plantó frente a una prueba que sabía que no podría superar, luchando contra sus propios límites para intentar dar lo mejor de si — ¡Cuánbto arrojo! Y qué cabellera más cuidada... — dije admirando la valentía del Marine, y sus cuidados capilares pudiendo ver entrar a escena al cuarto y último contendiente, un vaquero. Este se hizo un extraño gesto en el vientre y aguantó frente al soplador con ímpetu pero nada sobresaliente frente al resto de los participantes — ¡Un habitante del Mar Azul resolutivo a su propia fuerza! — bramé, esperando que mis palabras sirvieran de aliento.
Pero de aliento iba la cosa, y es que parecía que a todos les estaba afectando la exagerada erupción de calor que el Mord estaba realizando con su proceso magmático, afectando al rendimiento de los demás — ¡El magma del Mord Kuraku de los Shogun Gari está caldeando el ambiente! — señalé, apuntando además con mi bastón hacia él desde el cielo, viendo como el Marine era el primero en retroceder — ¡El Comandante de la Marina Sephiroth de los Marines no aguanta más! — grité escuchando las ovaciones del público viendo aquella lucha de titanes, a tiempo de ver retroceder un paso de nuevo al vaquero — ¡Tobías Murray de los Shogun Gari abandona la competición! — y de nuevo estalló el público. La cosa estaba entre el Mord y aquella híbrido de demonio. El poder de los volcanes contra el de los reyes del pasado... una lucha que ya dicen que vivimos antaño y que ahora veríamos resuelta.
Unos segundos agónicos, una tensión increíble... y finalmente el Mord dio un paso atrás mientras la chiquilla seguía aguantando — ¡Mord Kuraku Natta se retira de la competición! — grité notando los vítores del público, que aunque celebraban el puesto de su paisano no podían si no sentir la decepción de no haberle visto ganar esta prueba, al igual que en la competición anterior. Y entonces la chica acabó por dar un paso atrás — ¡Y finalmente Sasha de los Shogun Gari retrocede! — grité con ilusión — ¡Vuelvan a sus cubículos! ¡Voy a comprobar las marcas! — añadí descendiendo con la nube mientras los participantes volvían hacia sus posiciones iniciales.
Obviamente el orden de clasificación era inverso al orden de abandono de la prueba, pero necesitabamos ver las puntuaciones de cada cual, así que fui de menor a mayor.
— ¡El Comandante Sephiroth consigue una marca de cuatrocientos ochenta skybares! ¡Lamentablemente está en última posición y ha sido eliminado, así que debe volver a las gradas! ¡Un fuerte aplauso para él, mis queridos amigos! — entonces deslicé mi nube levitante hasta el soplador de Tobías, observando la cifra — ¡En tercera posición y ganando veinticinco puntos para su equipo tenemos a Tobías Murray con una marca de mil ciento noventa skybares! — los vítores aumentaron. Eran cifras altas, pero nada impresionantes comparándolas con los estándares que otros de sus compañeros participantes habían roto, como las propias marcas de los Custodios a los que ninguno de los dos conseguía acercarse. Fui entonces al puesto del Mord y me dispuse a leer su puntuación — ¡Nuestro querido Mord, el representante de nuestro pueblo, se hace con un endiabladamente ajustado segundo puesto con y consigue para su equipo cincuenta puntos con una marca de mil seiscientos diez skybares! — bramé con toda la ilusión que pude, pero el aplauso fue algo incómodo. Tampoco llegaba a la marca de los Custodios pese a tener aquel aterrador poder y usarlo para dificultar con su calor a los demás participantes. No sólo no había vencido y eso era una decepción para su pueblo, si no que intentando perjudicar a los demás - algo que el anterior Mord no hizo - no había ni conseguido una marca reseñable por encima de la de otros congéneres mundanos de la ciudad. Para cuando llegué al poste de la niña enorme, sabía que había vencido pero no sabía por cuanto — ¡Y finalmente! — dije observando aquellas cifras, sorprendido ligeramente — ¡Sasha se hace con la victoria y el primer puesto, superando algo justa la marca de los Custodios! — tragué saliva despacio — ¡Consigue cien puntos para su equipo con una marca de dos mil ciento sesenta skybares! — grité haciendo que el público retomara sus aplausos aunque se notaban ligeramente molestos y decepcionados. Obviamente querían que los Lunarian ganasen las pruebas, como era natural, eran de su propia raza y sangre, pero el hecho de resultar marcas similares a las de otros participantes pese a tener un origen exótico en el Mar Azul y poderes fuera de lo común, era decepcionante para ellos
Prueba cerrada. Continuamos en el post original para derivar a la siguiente prueba.
Mis recuerdos se desvanecieron en el presente al ver aparecer en escena otro Mord, Kuraku Natta, un tipo elegante y apuesto como todos los de su raza pero no tanto como el Mord anterior. Además, portaba una terrible cicatriz en la frente que le confería un rudo aspecto guerrero. Fue el primero en salir y activar el Soplador con la contraseña, empezando a fundirse en roca caliente... ¡puro magma! — ¡El poder del magma! — bramé tras sus palabras aclamando dicha habilidad — ¡Un hombre capaz de convertirse en lava pura con la potencia de destruirlo todo! — añadí, incrédulo con su habilidad. Era una de las más peligrosas y famosas frutas de tipo Logia para todo aquel que hubiese estudiado un mínimo sobre el tema. Seguidamente, apareció en escena una niña semi-oni que se fue transformando en una criatura del pasado — ¡Uno de los reyes de antaño! — bramé, mientras terminaba de adoptar su forma del tricornio prehistórico — ¡El muro infranqueable de la prehistoria! — añadí observándola activar su propio soplador. Entonces el tercero entró en escena. Un hombre con larga melena pelirroja, andares temblorosos pero decididos, con la confianza que da la serenidad y el arrojo de la valentía, se plantó frente a una prueba que sabía que no podría superar, luchando contra sus propios límites para intentar dar lo mejor de si — ¡Cuánbto arrojo! Y qué cabellera más cuidada... — dije admirando la valentía del Marine, y sus cuidados capilares pudiendo ver entrar a escena al cuarto y último contendiente, un vaquero. Este se hizo un extraño gesto en el vientre y aguantó frente al soplador con ímpetu pero nada sobresaliente frente al resto de los participantes — ¡Un habitante del Mar Azul resolutivo a su propia fuerza! — bramé, esperando que mis palabras sirvieran de aliento.
Pero de aliento iba la cosa, y es que parecía que a todos les estaba afectando la exagerada erupción de calor que el Mord estaba realizando con su proceso magmático, afectando al rendimiento de los demás — ¡El magma del Mord Kuraku de los Shogun Gari está caldeando el ambiente! — señalé, apuntando además con mi bastón hacia él desde el cielo, viendo como el Marine era el primero en retroceder — ¡El Comandante de la Marina Sephiroth de los Marines no aguanta más! — grité escuchando las ovaciones del público viendo aquella lucha de titanes, a tiempo de ver retroceder un paso de nuevo al vaquero — ¡Tobías Murray de los Shogun Gari abandona la competición! — y de nuevo estalló el público. La cosa estaba entre el Mord y aquella híbrido de demonio. El poder de los volcanes contra el de los reyes del pasado... una lucha que ya dicen que vivimos antaño y que ahora veríamos resuelta.
Unos segundos agónicos, una tensión increíble... y finalmente el Mord dio un paso atrás mientras la chiquilla seguía aguantando — ¡Mord Kuraku Natta se retira de la competición! — grité notando los vítores del público, que aunque celebraban el puesto de su paisano no podían si no sentir la decepción de no haberle visto ganar esta prueba, al igual que en la competición anterior. Y entonces la chica acabó por dar un paso atrás — ¡Y finalmente Sasha de los Shogun Gari retrocede! — grité con ilusión — ¡Vuelvan a sus cubículos! ¡Voy a comprobar las marcas! — añadí descendiendo con la nube mientras los participantes volvían hacia sus posiciones iniciales.
Obviamente el orden de clasificación era inverso al orden de abandono de la prueba, pero necesitabamos ver las puntuaciones de cada cual, así que fui de menor a mayor.
— ¡El Comandante Sephiroth consigue una marca de cuatrocientos ochenta skybares! ¡Lamentablemente está en última posición y ha sido eliminado, así que debe volver a las gradas! ¡Un fuerte aplauso para él, mis queridos amigos! — entonces deslicé mi nube levitante hasta el soplador de Tobías, observando la cifra — ¡En tercera posición y ganando veinticinco puntos para su equipo tenemos a Tobías Murray con una marca de mil ciento noventa skybares! — los vítores aumentaron. Eran cifras altas, pero nada impresionantes comparándolas con los estándares que otros de sus compañeros participantes habían roto, como las propias marcas de los Custodios a los que ninguno de los dos conseguía acercarse. Fui entonces al puesto del Mord y me dispuse a leer su puntuación — ¡Nuestro querido Mord, el representante de nuestro pueblo, se hace con un endiabladamente ajustado segundo puesto con y consigue para su equipo cincuenta puntos con una marca de mil seiscientos diez skybares! — bramé con toda la ilusión que pude, pero el aplauso fue algo incómodo. Tampoco llegaba a la marca de los Custodios pese a tener aquel aterrador poder y usarlo para dificultar con su calor a los demás participantes. No sólo no había vencido y eso era una decepción para su pueblo, si no que intentando perjudicar a los demás - algo que el anterior Mord no hizo - no había ni conseguido una marca reseñable por encima de la de otros congéneres mundanos de la ciudad. Para cuando llegué al poste de la niña enorme, sabía que había vencido pero no sabía por cuanto — ¡Y finalmente! — dije observando aquellas cifras, sorprendido ligeramente — ¡Sasha se hace con la victoria y el primer puesto, superando algo justa la marca de los Custodios! — tragué saliva despacio — ¡Consigue cien puntos para su equipo con una marca de dos mil ciento sesenta skybares! — grité haciendo que el público retomara sus aplausos aunque se notaban ligeramente molestos y decepcionados. Obviamente querían que los Lunarian ganasen las pruebas, como era natural, eran de su propia raza y sangre, pero el hecho de resultar marcas similares a las de otros participantes pese a tener un origen exótico en el Mar Azul y poderes fuera de lo común, era decepcionante para ellos
Prueba cerrada. Continuamos en el post original para derivar a la siguiente prueba.
Tobías
Bono
Resultados
Equipos
