23-08-2023, 03:22 AM
(Última modificación: 23-08-2023, 03:23 AM por Minato Hanagawa.)
El de cabellos rojos esquivó aquel golpe que le lanzó el joven Minato. Realmente estaba en un trance, dispuesto para destrozar aquella roca, que poco a poco se teñía de aquel rojo espeso que era su sangre. Por suerte, Sephiroth se dio cuenta que fue un accidente, y no se lo tomó a malas. -Lo siento de verdad, Sephiroth. Estaba muy centrado en mi entrenamiento.- Dijo, excusándose una vez más.
El de cabellos rojizos aceptó gustosamente su invitación para el entrenamiento, y fue corriendo hacia su habitación para coger su arma. Mientras estaba sólo, Minato cerró los ojos para concentrarse en el combate que iba a tener. Se quitó la camiseta y se agachó, tocando la tierra en la que estaban. Enterró sus dos manos en la arena y tras estar unos instantes ahí dentro, las sacó para comenzar a propiciar golpes al aire mientras esperaba a que llegara su compañero.
Sephiroth se colocó frente a él, a unos cuatro metros, flexionando las piernas levemente, mientra posaba su mano en la espada. Parecía que estaba preparado su rival, por lo que él hizo lo mismo. Se posicionó, ladeandose colocando su pierna izquierda flexionada hacia adelante y posicionando su brazo zurdo también a la altura de la sien con el puño cerrado; mientras que retrasaba la pierna derecha hacia atrás, también flexionada y se colocaba el brazo derecho a la altura de la barbilla, también con el puño cerrado. -Cuando tu quieras, aquí estoy.- Dijo, para avisar que estaba preparado.
El de cabellos rojizos aceptó gustosamente su invitación para el entrenamiento, y fue corriendo hacia su habitación para coger su arma. Mientras estaba sólo, Minato cerró los ojos para concentrarse en el combate que iba a tener. Se quitó la camiseta y se agachó, tocando la tierra en la que estaban. Enterró sus dos manos en la arena y tras estar unos instantes ahí dentro, las sacó para comenzar a propiciar golpes al aire mientras esperaba a que llegara su compañero.
Sephiroth se colocó frente a él, a unos cuatro metros, flexionando las piernas levemente, mientra posaba su mano en la espada. Parecía que estaba preparado su rival, por lo que él hizo lo mismo. Se posicionó, ladeandose colocando su pierna izquierda flexionada hacia adelante y posicionando su brazo zurdo también a la altura de la sien con el puño cerrado; mientras que retrasaba la pierna derecha hacia atrás, también flexionada y se colocaba el brazo derecho a la altura de la barbilla, también con el puño cerrado. -Cuando tu quieras, aquí estoy.- Dijo, para avisar que estaba preparado.
Contenido Oculto
