11-03-2024, 02:52 PM
Conforme los participantes iban saliendo a escena, yo me disponía a acompañarlos en paralelo en el desarrollo de su prueba para poder determinar la medida exacta de su disparo. El primero en salir fue Viktor Evans, cazador del grupo Magna, quien tomó prestada una de mis armas y realizó una serie de movimientos de ensayo, acompañados de onomatopeyas gritadas, como un niño jugando a ser un vaquero — ¡Hya hya hya hya! ¡Muy bueno! — reí mientras él continuaba avanzando siendo seguido por mi nube, hasta que se detuvo muy próximo a la línea para disparar y matar a la mosca — ¡Cincuenta y seis skymetros! — grité, haciendo que el público aplaudiera tímidamente. No era una marca nada impresionante, pero parecía que al cazador blanco le daba exactamente igual, pues me devolvió la pistola y procedió a volver a su sitio.
Lo acompañe hasta la base de los cubículos y vi salir a la siguiente contendiente, la pileb Jolyne Jones, quien portaba su propia arma y a cada paso que daba iba - al igual que anteriormente Sasha - transformándose en una criatura verdosa y escamosa, bastante desagradable, o en el híbrido de esta: un camaleón. En esa forma y con una postura bastante atrás en las líneas, disparó desde su revolver destruyendo a la mosca en el proceso, haciendo que alzase ambas cejas de asombro — Do... dos... ¡Doscientos treinta skymetros! — grité con energía — ¡Esta pileb casi llega a las marcas de los Primarcas! — añadí, impresionado. El público estaba loco de nuevo. Coreaban la palabra Pileb en honor a aquella muchacha camaleónica y parecían haber recobrado la ilusión por ver la victoria de su pueblo. Y no era para menos porque los Custodios no eran especialmente buenos en esta prueba, pero los Primarcas estaban hechos de otra pasta... y sus marcas no eran fáciles de alcanzar.
Volví atrás para acompañar a la siguiente participante, Chloe Dendro, del gremio Magna también. Ella tampoco cogió una de mis pistolas y caminó decidida hacia una marca, más adelantada que la de Jolyne pero seguía siendo una marca muy alta — ¡Ciento ochenta skymetros! — grité alegremente — ¡Otra marca increíble! — y el público vitoreó con energía y felicidad. Eran buenos tiempos en Shandora, los juegos traían participantes talentosos y estos demostraban habilidades increíbles. Tanto así que aquella mujer consiguió tal marca sin el poder de ninguna fruta del diablo, algo que muchos otros participantes habían requerido para poder hacer un puntaje más interesante, y esto era de elogiar. Quizá con un poder del estilo de la participante anterior, fuera capaz de lograr superar las marcas más altas de los registros.
Pero era todo habladuría y esperanza hasta que se demostrase lo contrario, pues mientras se retiraba la siguiente participante aparecía en escena, con una figura esbelta, sensual y erótica a partes iguales y un cuerpo que podría hacer desear pasar mil noches explorándolo. Ikirami, de los Marines que habían venido a la isla. Sujetó una de mis pistolas y avanzó. Avanzó y avanzó y llegó a caminar hasta más adelante de la marca de Viktor, y disparó. Era sin duda la peor de todas las marcas de esta prueba, pero sólo por haber visto ese escultural cuerpo caminar y desfilar ante mi, con sus curvas danzando ante mis ojos, había merecido la pena — ¡Cuarenta y cuatro skymetros! — dije igualmente con alegría instando al público a gritar, mientras movía las manos con energía y entusiasmo haciendo que los vítores no se apagasen, al tiempo que Ikirami me devolvía la pistola y volvía hacia su marca de inicio.
— ¡Una prueba que ha tenido de todo! — dije chasqueando los dedos para que los Birkanianos vinieran a recoger los restos de la instalación — ¡Los participantes lo han dado todo y nos han regalado un show a la altura, un presente visual que en nuestras retinas permanecerá grabado! — y el público, como era costumbre, gritó. ¿Cuánto gritaba esta gente? ¿Cómo era posible que pudieran continuar tanto con tanto ahínco sin desfallecer? Fácil. Por el poder del amor al Emperador — ¡En última posición tenemos a Ikirami Kuroichi, con una puntuación de cuarenta y cuatro skymetros y siendo eliminada! Por favor Ikirami, abandona tu cubículo y ve a las gradas ¡aun podrás disfrutar del resto del espectáculo! — dije con alegría señalando con el bastón la dirección que debía tomar — ¡El tercer puesto es para Viktor Evans, con cincuenta y seis skymetros, quien se hace con veinticinco puntos para su equipo! ¡Enhorabuena! — grité usando mi Den Den Micro - como siempre - para dar a conocer su marca al pueblo — ¡El segundo puesto es para Chloe Dendro, con ciento ochenta skymetros y consiguiendo cincuenta puntos para su equipo! ¡Una gran marca! — y los vítores se incrementaron, pero sabía que no al alcance de lo que iba a suceder ahora — ¡Y el primer puesto es para la Pileb Jolyne Jones, con doscientos treinta skymetros! ¡Una marca legendaria para alguien de su raza, y superior incluso a las de los Mord promedio! ¡Alucinante! — grité con energía recibiendo un tsunami de emoción por parte de las gradas al tiempo que me elevaba sobre todos los participantes observando el panorama.
El equipo uno había perdido a un integrante, en la primera prueba. El equipo dos, también a uno sólo, justo ahora. El equipo tres había perdido a dos participantes, siendo el que más había perdido. Y el equipo cuatro se mantenía intacto, con los cuatro participantes. Sonreí, y me preparé para una de mis partes favoritas: Dar el puntaje.
Prueba cerrada. Continuamos en el post original para derivar a la siguiente prueba.
Lo acompañe hasta la base de los cubículos y vi salir a la siguiente contendiente, la pileb Jolyne Jones, quien portaba su propia arma y a cada paso que daba iba - al igual que anteriormente Sasha - transformándose en una criatura verdosa y escamosa, bastante desagradable, o en el híbrido de esta: un camaleón. En esa forma y con una postura bastante atrás en las líneas, disparó desde su revolver destruyendo a la mosca en el proceso, haciendo que alzase ambas cejas de asombro — Do... dos... ¡Doscientos treinta skymetros! — grité con energía — ¡Esta pileb casi llega a las marcas de los Primarcas! — añadí, impresionado. El público estaba loco de nuevo. Coreaban la palabra Pileb en honor a aquella muchacha camaleónica y parecían haber recobrado la ilusión por ver la victoria de su pueblo. Y no era para menos porque los Custodios no eran especialmente buenos en esta prueba, pero los Primarcas estaban hechos de otra pasta... y sus marcas no eran fáciles de alcanzar.
Volví atrás para acompañar a la siguiente participante, Chloe Dendro, del gremio Magna también. Ella tampoco cogió una de mis pistolas y caminó decidida hacia una marca, más adelantada que la de Jolyne pero seguía siendo una marca muy alta — ¡Ciento ochenta skymetros! — grité alegremente — ¡Otra marca increíble! — y el público vitoreó con energía y felicidad. Eran buenos tiempos en Shandora, los juegos traían participantes talentosos y estos demostraban habilidades increíbles. Tanto así que aquella mujer consiguió tal marca sin el poder de ninguna fruta del diablo, algo que muchos otros participantes habían requerido para poder hacer un puntaje más interesante, y esto era de elogiar. Quizá con un poder del estilo de la participante anterior, fuera capaz de lograr superar las marcas más altas de los registros.
Pero era todo habladuría y esperanza hasta que se demostrase lo contrario, pues mientras se retiraba la siguiente participante aparecía en escena, con una figura esbelta, sensual y erótica a partes iguales y un cuerpo que podría hacer desear pasar mil noches explorándolo. Ikirami, de los Marines que habían venido a la isla. Sujetó una de mis pistolas y avanzó. Avanzó y avanzó y llegó a caminar hasta más adelante de la marca de Viktor, y disparó. Era sin duda la peor de todas las marcas de esta prueba, pero sólo por haber visto ese escultural cuerpo caminar y desfilar ante mi, con sus curvas danzando ante mis ojos, había merecido la pena — ¡Cuarenta y cuatro skymetros! — dije igualmente con alegría instando al público a gritar, mientras movía las manos con energía y entusiasmo haciendo que los vítores no se apagasen, al tiempo que Ikirami me devolvía la pistola y volvía hacia su marca de inicio.
— ¡Una prueba que ha tenido de todo! — dije chasqueando los dedos para que los Birkanianos vinieran a recoger los restos de la instalación — ¡Los participantes lo han dado todo y nos han regalado un show a la altura, un presente visual que en nuestras retinas permanecerá grabado! — y el público, como era costumbre, gritó. ¿Cuánto gritaba esta gente? ¿Cómo era posible que pudieran continuar tanto con tanto ahínco sin desfallecer? Fácil. Por el poder del amor al Emperador — ¡En última posición tenemos a Ikirami Kuroichi, con una puntuación de cuarenta y cuatro skymetros y siendo eliminada! Por favor Ikirami, abandona tu cubículo y ve a las gradas ¡aun podrás disfrutar del resto del espectáculo! — dije con alegría señalando con el bastón la dirección que debía tomar — ¡El tercer puesto es para Viktor Evans, con cincuenta y seis skymetros, quien se hace con veinticinco puntos para su equipo! ¡Enhorabuena! — grité usando mi Den Den Micro - como siempre - para dar a conocer su marca al pueblo — ¡El segundo puesto es para Chloe Dendro, con ciento ochenta skymetros y consiguiendo cincuenta puntos para su equipo! ¡Una gran marca! — y los vítores se incrementaron, pero sabía que no al alcance de lo que iba a suceder ahora — ¡Y el primer puesto es para la Pileb Jolyne Jones, con doscientos treinta skymetros! ¡Una marca legendaria para alguien de su raza, y superior incluso a las de los Mord promedio! ¡Alucinante! — grité con energía recibiendo un tsunami de emoción por parte de las gradas al tiempo que me elevaba sobre todos los participantes observando el panorama.
El equipo uno había perdido a un integrante, en la primera prueba. El equipo dos, también a uno sólo, justo ahora. El equipo tres había perdido a dos participantes, siendo el que más había perdido. Y el equipo cuatro se mantenía intacto, con los cuatro participantes. Sonreí, y me preparé para una de mis partes favoritas: Dar el puntaje.
Prueba cerrada. Continuamos en el post original para derivar a la siguiente prueba.
Bono
Resultados
Equipos
