26-04-2024, 01:03 AM
Aquel hombre, Zorak, no era tonto, era astuto y bastante precavido. No sé de qué manera lo hizo, pero mientras embadurnaba mi espada con el poder de mi fruta, sentí como "algo" me ataba las piernas y me las juntaba, me presionaba, estaba completamente convencido de que fue él. Lo curioso es que no pude ver nada, al menos no a primera vista. Pero eso era algo de lo que me preocuparía después. Me ató las piernas, pero no los brazos, por lo que estaba dispuesto a soltar mi golpe con mi arma.
- Fallaste, Revolucionario - Dije mientras haciendo un movimiento semicircular con mi arma, aumentando la velocidad de mi arma golpeándole en la espalda de forma violenta.
Tras mi movimiento, me miré las piernas. Estaban juntas, notaba como algo hacía presión en ellas, y me las juntaba. Parecía algún tipo de magia - ¿Magia, eh? - Esbocé una pequeña sonrisa. Estaba claro que era algún poder de fruta del diablo, pero no sabía cuál. Me agaché y empecé a tocarme las piernas, palpando poco a poco, intentando encontrar una respuesta a que estaba pasando, hasta que pude notar algo. Una especie de hilo. Pero era tan tan fino, que era imposible de verlo, lo estaba agarrando, sabía que estaba ahí, pero ni con esas conseguía ponerle el ojo encima - Qué interesante... - Dije en un tono de voz bajo, mientras movía los dedos, notando como agarraba más hilos invisibles.
Cogí mi espada con sumo cuidado, y donde supuestamente estaba tocando unos hilos, pasé mi espada. No sé si lo había cortado o no, no podía verlo, pero sí que notaba una menor presión en las piernas. Alcé la mirada, observando a cada uno de mis compañeros, pero sobre todo a mi superior, Derik, el cual estaba muy tranquilo, como si tuviera todo bajo control. Me alivió un poco, así que me quedé agachado, intentando conseguir liberarme de aquellos hilos invisibles y poder acabar cuanto antes la misión.
- Fallaste, Revolucionario - Dije mientras haciendo un movimiento semicircular con mi arma, aumentando la velocidad de mi arma golpeándole en la espalda de forma violenta.
Tras mi movimiento, me miré las piernas. Estaban juntas, notaba como algo hacía presión en ellas, y me las juntaba. Parecía algún tipo de magia - ¿Magia, eh? - Esbocé una pequeña sonrisa. Estaba claro que era algún poder de fruta del diablo, pero no sabía cuál. Me agaché y empecé a tocarme las piernas, palpando poco a poco, intentando encontrar una respuesta a que estaba pasando, hasta que pude notar algo. Una especie de hilo. Pero era tan tan fino, que era imposible de verlo, lo estaba agarrando, sabía que estaba ahí, pero ni con esas conseguía ponerle el ojo encima - Qué interesante... - Dije en un tono de voz bajo, mientras movía los dedos, notando como agarraba más hilos invisibles.
Cogí mi espada con sumo cuidado, y donde supuestamente estaba tocando unos hilos, pasé mi espada. No sé si lo había cortado o no, no podía verlo, pero sí que notaba una menor presión en las piernas. Alcé la mirada, observando a cada uno de mis compañeros, pero sobre todo a mi superior, Derik, el cual estaba muy tranquilo, como si tuviera todo bajo control. Me alivió un poco, así que me quedé agachado, intentando conseguir liberarme de aquellos hilos invisibles y poder acabar cuanto antes la misión.
Aclaraciones y corte de las acciones
Bélico
