30-04-2024, 01:09 PM
El combate transcurrió de forma acelerada y candente. Aquellos dos contendientes parecían estar acostumbrados a jugar con fuego en cada una de sus interacciones. El hombre enmascarado poseía algún tipo de habilidad, molesta y constante de emitir oleadas de calor sofocantes. El grácil Lunarian manejaba la bendición ígnea de su espalda para incrementar sus habilidades y traspasar límites... algo que sólo nuestro señor por el momento nos había mostrado que fuera posible. Además, aquel fornido campeón alado poseía la habilidad de sumergirse en tierra firme y nadar por ella. Una habilidad sin duda interesante pero de la que no parecía sacar la totalidad del provecho que pudiera. O quizá no era capaz dadas la circunstancias.
Tras una oleada de calor que me hacía sudar la gota gorda, el enmascarado asestó un terrible golpe con su arma envuelta en llamas en el Lunarian y lo lanzó al suelo, pero este aprovechó para sumergirse y desaparecer a vista de todos ¡y emerger dando un empujón al bateador que lo lanzó al suelo!. De nuevo, Mord Yojimbo desapareció en la arena, buceando como un tiburón acechando a su presa mientras su contrincante intentaba ponerse en pie, pero nada podría hacer contra aquel hombre alado ¡era un todo terreno! ¡Tierra, 'mar', y aire! ¡Los Lunarian eran la raza suprema y él con la habilidad para nadar podría romper todos los estándares!
Pero el enmascarado guardaba un as bajo la manga, una habilidad llevando sus flagelantes olas de calor al límite haciendo que fuera casi imposible respirar a una distancia próxima a él. Noté ese calor abrasador en mis fosas nasales y en mi garganta, llevando la mano a esta y viendo como Mord Yojimbo caía al suelo y quedaba rendido ante aquel humano, que se incorporaba despacio y se acercaba con el bate en ristre, portando las llamas de la muerte. Me levanté del asiento y me dispuse a acercarme hacia allí, sintiendo tambalear mis rodillas, viendo como alzaba su bate, notando cada grado de temperatura haciéndome sudar ante tal escena. Extendí la mano y traté de emitir un grito que terminase con esta locura, pero mi voz no era capaz de salir de mis cuerdas vocales. El griterío del público se mezcló con gritos de pánico, gritos de réplica, y gritos que clamaban al hombre que parase, llamándolo por su nombre.
Pero no paró. Descendió su arma e impactó de lleno en la cabeza de aquel Mord, terminando el combate y condenándose a sufrir el mismo destino que le había propiciado a aquel hombre.
Y su muerte sería mucho más dolorosa.
Tras una oleada de calor que me hacía sudar la gota gorda, el enmascarado asestó un terrible golpe con su arma envuelta en llamas en el Lunarian y lo lanzó al suelo, pero este aprovechó para sumergirse y desaparecer a vista de todos ¡y emerger dando un empujón al bateador que lo lanzó al suelo!. De nuevo, Mord Yojimbo desapareció en la arena, buceando como un tiburón acechando a su presa mientras su contrincante intentaba ponerse en pie, pero nada podría hacer contra aquel hombre alado ¡era un todo terreno! ¡Tierra, 'mar', y aire! ¡Los Lunarian eran la raza suprema y él con la habilidad para nadar podría romper todos los estándares!
Pero el enmascarado guardaba un as bajo la manga, una habilidad llevando sus flagelantes olas de calor al límite haciendo que fuera casi imposible respirar a una distancia próxima a él. Noté ese calor abrasador en mis fosas nasales y en mi garganta, llevando la mano a esta y viendo como Mord Yojimbo caía al suelo y quedaba rendido ante aquel humano, que se incorporaba despacio y se acercaba con el bate en ristre, portando las llamas de la muerte. Me levanté del asiento y me dispuse a acercarme hacia allí, sintiendo tambalear mis rodillas, viendo como alzaba su bate, notando cada grado de temperatura haciéndome sudar ante tal escena. Extendí la mano y traté de emitir un grito que terminase con esta locura, pero mi voz no era capaz de salir de mis cuerdas vocales. El griterío del público se mezcló con gritos de pánico, gritos de réplica, y gritos que clamaban al hombre que parase, llamándolo por su nombre.
Pero no paró. Descendió su arma e impactó de lleno en la cabeza de aquel Mord, terminando el combate y condenándose a sufrir el mismo destino que le había propiciado a aquel hombre.
Y su muerte sería mucho más dolorosa.
Bélico
Resolución
