05-06-2024, 01:19 PM
La tarea era sencilla, solo teníamos que conseguir subir al barco, ponerlo en marcha y largarnos. El descenso era lo más preocupante, pero ni siquiera tenía por qué resultarnos una complicación si seguíamos las instrucciones que nos habían dado. Yamamura estaba herido, pero con vida y recuperándose poco a poco. Podía andar y no tendríamos que cargar con él. Todo apuntaba a que podríamos continuar con nuestro viaje sin contratiempos, pero nuestro capitán parecía que se había propuesto ponernos trabas innecesarias. Siempre me había visto fumar puros y nunca parecía haberle llamado la atención, sin embargo, ahora lo percibía como lo más interesante del mundo. No eran puros caros, de hecho, eran bastante normalitos, pero eran mis puros. Si quisiese fumarse uno no me importaría ofrecérselo, el problema era que estaba convencida de que no era esa su intención. Tan solo quería tocar las narices.
A la cuarta vez que me lo repitió le miré fijamente a los ojos para frenar de una vez aquella locura. —No te voy a dar una mierda —le dije empujándole con el hombro con todas mis fuerzas y de forma inconsciente al olvidar, por un momento, que él no estaba en pleno uso de sus facultades, ni físicas ni mentales. Antes de que se cayese o se estampase contra la barandilla del barco le agarré por el brazo para evitar un accidente. Era difícil creer que alguien de su tamaño era tan frágil. Incluso Jolyne sería capaz de tirarle al suelo en estas circunstancias. No lo había estado abordando de la forma correcta.
Eché un rápido vistazo alrededor para asegurarme de que todo iba a ir bien si me ausentaba un momento y, cuando comprobé que era así, me metí la mano en el bolsillo de mi chaqueta para sacar uno de mis puros. —¿Quieres esto? —le pregunté sujetándolo entre mi pulgar y mi índice —. Pues sígueme —dime caminando hacia el interior del barco. Ahí arriba tan solo iba a poner más difícil aquel descenso, tenía que hacer que se calmase y en mi camarote se encontraba justo lo que necesitaba, algo que haría que se quedase tranquilito. —Te voy a dejar probar esta maravilla, pero antes tienes que comer algo, un poco de col. Voy a buscarla, espérame en mi cuarto.
A la cuarta vez que me lo repitió le miré fijamente a los ojos para frenar de una vez aquella locura. —No te voy a dar una mierda —le dije empujándole con el hombro con todas mis fuerzas y de forma inconsciente al olvidar, por un momento, que él no estaba en pleno uso de sus facultades, ni físicas ni mentales. Antes de que se cayese o se estampase contra la barandilla del barco le agarré por el brazo para evitar un accidente. Era difícil creer que alguien de su tamaño era tan frágil. Incluso Jolyne sería capaz de tirarle al suelo en estas circunstancias. No lo había estado abordando de la forma correcta.
Eché un rápido vistazo alrededor para asegurarme de que todo iba a ir bien si me ausentaba un momento y, cuando comprobé que era así, me metí la mano en el bolsillo de mi chaqueta para sacar uno de mis puros. —¿Quieres esto? —le pregunté sujetándolo entre mi pulgar y mi índice —. Pues sígueme —dime caminando hacia el interior del barco. Ahí arriba tan solo iba a poner más difícil aquel descenso, tenía que hacer que se calmase y en mi camarote se encontraba justo lo que necesitaba, algo que haría que se quedase tranquilito. —Te voy a dejar probar esta maravilla, pero antes tienes que comer algo, un poco de col. Voy a buscarla, espérame en mi cuarto.
![[Imagen: 8Rsjucn.png]](https://imgur.com/8Rsjucn.png)
