11-06-2024, 09:30 PM
Casi como si el deseo de Garnet se hubiera cumplido la marine, poseída por el deseo al escuchar a Garnet afirmar que era todo suyo, tomó el control de la situación, apresando con sus manos las mejillas del músico para que sus labios no se volvieran a separar ni un milímetro y siguieran siendo uno solo. Por si fuera poco, Ikirami buscó enderezar al músico con el propio movimiento de su cuerpo, que, aunque no hubiera estado sus mejillas aferradas por las suaves manos de la marine, la habría seguido con tal de no separarse del afrodisíaco sabor de sus labios. Justo después, el músico pudo apreciar la sonrisa juguetona que resplandecía del bello y extasiado rostro de la hermosa mujer, haciendo que perdiera un pelín más sus cabales.- Ufff tú lo que quieres es que te coma el tigre, ¿es o no es?-
La teniente de la marina se fue levantando paulatinamente, y, como no podía ser de otra forma, el pirata la seguía hipnotizado, dejándose llevar por ella, a la vez que luchaba internamente para no transformarse en su forma híbrida. Dada la diferencia de altura, una vez de pie, Ikirami tenía que inclinar hacia arriba su barbilla para llegar a los labios de Garnet, a lo que el skypiean se inclinaba levemente para que le fuera más fácil el trabajo y ponerse más a su altura. El músico volvió a cerrar los ojos buscando perderse en la magia del momento con una mayor facilidad. Pudo notar como la pelirroja, mientras lo guiaba y era completamente esclavo de sus movimientos y encantos, palpaba con intensidad sus abdominales - con su diestra - y sus tonificados y prietos glúteos - con la siniestra -. Garnet situó esta vez su zurda en su oreja derecha, acariciándolo y removiendo sus carmesíes cabellos hacia detrás de la misma, a la vez que posaba su mano derecha, nuevamente, en sus perfectas y contorneadas posaderas. Todo estaba yendo perfecto, pero entonces, ¡zas!
Ciegos de pasión, un obstáculo salvaje apareció a sus pies, haciendo que los dos amantes prohibidos cayeran al suelo, o eso pensaba pues, Garnet, cayó de espaldas, justo encima de la bestia que, hasta hace escasos minutos, estaba completamente consciente, o viva. Pero lo realmente alarmante, tanto para bien o para mal, era como estaba dispuesta Ikirami respecto al pirata y es que, la marine, accidentalmente, había posado las tetas justo encima de la cara del skypiean. Aquellos pechos, perfectamente resguardados en ese uniforme prieto empapado de sudor y sangre, estaban justo en la cara del minino. La poca cordura que estaba intentando mantener para no perder la cordura, se fue al carajo justamente por ese par de razones. Los ojos de Garnet se comenzaron a abrir y cerrar, a la par que sus pupilas se dilataban y contraían como si espasmos tuviera.- Mamelungas en mi cara... Adiós autocontrol... ¿Es o no es?- En cuestión de un instante, el cuerpo del skypiean ganó en tamaño y corpulencia, llegando a medir hasta los 3 metros de alto. Todo su cuerpo se llenó de pelo naranja, negro y blanco, salvo la zona de la cara inferior a su nariz, incluyendo boca y barbilla, al igual que sus pectorales y vientre, emitiendo un rugido tras su transformación. El ahora tigre estaba jadeando y emitiendo una especie de ronroneo, sintiendo como sus sentidos se iban cada vez más y más. Aún así, seguía intentando luchar por no perder por completo el control y no lastimar en el acto a Ikirami, pues ahora le doblaba en altura.- Lo siento, Ikirami, no puedo aguantar más las ganas, ¿es o no es?- Le dijo, con la respiración entrecortada, y, agarrando, lentamente y con la mayor delicadeza, a la marine de la cintura para situarla a ella encima del jaguar que yacía en el suelo.
Seguidamente, se levantó del sitio y se bajó el tanga, dejando ver sus partes nobles, que también habían crecido debido a la transformación. Garnet seguía respirando con profundidad para no dejarse consumir por la bestia que habitaba en su interior.- Si el menda se pasa en algún momento...- Se reclinó entonces hacia ella, agarrando con sus manos los botones de la camisa y arrancándoselos de seguido, dejando ver su increíble y perfecto busto, y recorriendo su lengua desde ahí hasta su cuello, de manera ascendente.- Avísame, ¿es o no es?- Advirtió a la marine, volviendo a perderse en sus labios y esperando a que se quitara el resto de ropa que le quedaba hasta quedar completamente desnudo y poder fundir sus cuerpos, finalmente en uno solo.
Después de un largos e increíbles momentos de intensidad, pasión y sexo desenfrenado, Garnet se hallaba desnudo, en su forma de skypiean, rodeando entre sus brazos a Ikirami, quién estaba a su lado y estando ambos encima del jaguar.- Wow... Que locura, tú, ¿es o no es?- Comentaba el músico, flipando en colores por lo que acaba de suceder, mientras acariciaba, con su mano derecha, el suave brazo derecho de la marine. Ciertamente, estaba agotado después de todo el esfuerzo físico que había realizado entre el enfrentamiento con la bestia y después de tener tal revolcón con la marine. Y sin embargo, actualmente estaba cómodo, era como estar en el cielo, en el paraíso.
La teniente de la marina se fue levantando paulatinamente, y, como no podía ser de otra forma, el pirata la seguía hipnotizado, dejándose llevar por ella, a la vez que luchaba internamente para no transformarse en su forma híbrida. Dada la diferencia de altura, una vez de pie, Ikirami tenía que inclinar hacia arriba su barbilla para llegar a los labios de Garnet, a lo que el skypiean se inclinaba levemente para que le fuera más fácil el trabajo y ponerse más a su altura. El músico volvió a cerrar los ojos buscando perderse en la magia del momento con una mayor facilidad. Pudo notar como la pelirroja, mientras lo guiaba y era completamente esclavo de sus movimientos y encantos, palpaba con intensidad sus abdominales - con su diestra - y sus tonificados y prietos glúteos - con la siniestra -. Garnet situó esta vez su zurda en su oreja derecha, acariciándolo y removiendo sus carmesíes cabellos hacia detrás de la misma, a la vez que posaba su mano derecha, nuevamente, en sus perfectas y contorneadas posaderas. Todo estaba yendo perfecto, pero entonces, ¡zas!
Ciegos de pasión, un obstáculo salvaje apareció a sus pies, haciendo que los dos amantes prohibidos cayeran al suelo, o eso pensaba pues, Garnet, cayó de espaldas, justo encima de la bestia que, hasta hace escasos minutos, estaba completamente consciente, o viva. Pero lo realmente alarmante, tanto para bien o para mal, era como estaba dispuesta Ikirami respecto al pirata y es que, la marine, accidentalmente, había posado las tetas justo encima de la cara del skypiean. Aquellos pechos, perfectamente resguardados en ese uniforme prieto empapado de sudor y sangre, estaban justo en la cara del minino. La poca cordura que estaba intentando mantener para no perder la cordura, se fue al carajo justamente por ese par de razones. Los ojos de Garnet se comenzaron a abrir y cerrar, a la par que sus pupilas se dilataban y contraían como si espasmos tuviera.- Mamelungas en mi cara... Adiós autocontrol... ¿Es o no es?- En cuestión de un instante, el cuerpo del skypiean ganó en tamaño y corpulencia, llegando a medir hasta los 3 metros de alto. Todo su cuerpo se llenó de pelo naranja, negro y blanco, salvo la zona de la cara inferior a su nariz, incluyendo boca y barbilla, al igual que sus pectorales y vientre, emitiendo un rugido tras su transformación. El ahora tigre estaba jadeando y emitiendo una especie de ronroneo, sintiendo como sus sentidos se iban cada vez más y más. Aún así, seguía intentando luchar por no perder por completo el control y no lastimar en el acto a Ikirami, pues ahora le doblaba en altura.- Lo siento, Ikirami, no puedo aguantar más las ganas, ¿es o no es?- Le dijo, con la respiración entrecortada, y, agarrando, lentamente y con la mayor delicadeza, a la marine de la cintura para situarla a ella encima del jaguar que yacía en el suelo.
Seguidamente, se levantó del sitio y se bajó el tanga, dejando ver sus partes nobles, que también habían crecido debido a la transformación. Garnet seguía respirando con profundidad para no dejarse consumir por la bestia que habitaba en su interior.- Si el menda se pasa en algún momento...- Se reclinó entonces hacia ella, agarrando con sus manos los botones de la camisa y arrancándoselos de seguido, dejando ver su increíble y perfecto busto, y recorriendo su lengua desde ahí hasta su cuello, de manera ascendente.- Avísame, ¿es o no es?- Advirtió a la marine, volviendo a perderse en sus labios y esperando a que se quitara el resto de ropa que le quedaba hasta quedar completamente desnudo y poder fundir sus cuerpos, finalmente en uno solo.
Después de un largos e increíbles momentos de intensidad, pasión y sexo desenfrenado, Garnet se hallaba desnudo, en su forma de skypiean, rodeando entre sus brazos a Ikirami, quién estaba a su lado y estando ambos encima del jaguar.- Wow... Que locura, tú, ¿es o no es?- Comentaba el músico, flipando en colores por lo que acaba de suceder, mientras acariciaba, con su mano derecha, el suave brazo derecho de la marine. Ciertamente, estaba agotado después de todo el esfuerzo físico que había realizado entre el enfrentamiento con la bestia y después de tener tal revolcón con la marine. Y sin embargo, actualmente estaba cómodo, era como estar en el cielo, en el paraíso.
KARMAS
AKUMA NO MI
INVENTARIO
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