24-06-2024, 02:10 PM
Ikirami encantada aceptó el abrazo que le dio Garnet ante el frío que arrecía en aquella noche de invierno que jamás podría olvidar, quedando la pareja de pelirrojos acurrucados y acariciándose, sobre una nube de 3 x 2 metros y bajo la luz de las estrellas, de la luna y las luciérnagas. Empezó, entonces, a seguir narrando lo que ahora tocada un episodio oscuro de su historia, uno sobre el que no le gustaba demasiado hablar. Salvo un comentario que no paso -para nada- desapercibido para el pirata por parte de la marine y que, de hecho, le hizo especial gracia, Ikirami se mantuvo en silencio en todo momento, atendiendo a cada palabra que tuviera que decir el músico. A pesar de la angustia que le producía en el corazón sacar a la luz esa parte de su pasado, la mera presencia de la pelirroja, su mero contacto, su mero olor... De alguna forma, sin ni siquiera mediar palabra, aquella mujer de la que se había quedado completamente prendado Garnet conseguía disminuir ese dolor que le pesaba en su órgano latiente. El solo estar allí, y así, era más que suficiente. Cuando comentó la parte en la que aparecían los marines, para aguarles la fiesta, pudo ver, antes de darle un beso a su amada, como Ikirami abría sus ojos y apartaba la mirada de él, haciendo que al pelirrojo le entrara cierta inseguridad por un momento, ¿le habría molestado que le diera la cara a unos compañeros de trabajo suyos? ¿O se sentiría mal por la misma razón que Garnet empezó a repudiar a la marina? Prefirió no preguntar en ese momento, y seguir relatando su historia.
Al llegar a lo más duro de todo, y contar como, tantos ciudadanos, como vecinos y padres, decidieron exiliar al macarra, Ikirami, ofreciéndose aún más en el abrazo del pelirrojo, y envolviendo, la marine, con sus brazos la cintura de Garnet, lamentó de todo corazón lo que había tenido que vivir. Entre los sentimientos de contar aquello a flor de piel, el amor que sentía por la mujer, el abrazo, y sus palabras, se sentía con ganas de llorar, hasta al punto de que se le humedecieran los ojos. No obstante, se aguantó las ganas, inspirando profundamente para, seguidamente, disculparse por la clase de persona con la que había parado a salir la marine y, finalizando con que, de esa manera, fue como salió a la mar y conoció al resto de su tripulación, preguntando a la marine si quería saber esa parte de su historia. Entonces, se soltó de su abrazo, entristeciendo por un momento al pirata al perder el contacto físico con ella, tristeza que se desvaneció cuando se puso de rodillas sobre sus piernas y, posando sus manos sobre la cabeza de Garnet, comenzando a acariciar su pelo y a hundir entre sus exuberantes, suaves, esponjosos y perfectos mogambos, haciendo que su expresión se transformara en una perversión total, con sus ojos en forma de corazón y su lengua sacada.- Pueje pueje tetas bazungas mamelungas mamellas ubres pechos peras mamas.- Comenzó a enumerar casi todos los sinónimos de tetas que se le iban pasando por la cabeza. Entonces confesó, antes de apoyar su cabeza en la de Garnet, que sí, estaba saliendo con un pirata, un macarra y un gamberro, pero que también con alguien romántico, sensible, dulce, precioso y amable músico minino. Aquellas palabras hicieron que el rostro del pelirrojo se tornara normal, y serio, evitando que fuera a darle un lametón a Ikirami en su teta izquierda.- Iki...- Murmuró, sonrojándose y juntando con fuerza sus dos labios. Por si no fuera poco, la mujer prosiguió, entendiendo por completo la situación de Garnet, contando como, a su parecer, él solo era un joven con ganas de expresarse a través de la música, indignándose ante el hecho de que lo que le habían hecho no tenía nombre, y deseando haber estado allí para apoyarle. En ese momento, las lágrimas que se había guardado en su interior, comenzaron a florecer de sus ojos, descendiendo y cayendo sobre sus tetas y, aferrándose con más fuerza en el abrazo que los unía.
Justo en aquel instante, Ikirami separó su cabeza de sus dos almohadas, quizás después de notar que se las estaba empapando, hasta que sus miradas se cruzaron. Garnet debía tener la cara hecha un asco, hasta el punto que la marine desvió su mirada. O eso pensó al principio pues, cuando explicó que no entendía la actuación de esos marines, ya que deberían estar para ayudar a los necesitados y no oprimir al resto, concluyendo, con suma determinación y devolviéndole la mirada, que esa no era su justicia, el músico entendió que no debía sentirle bien como, la organización en la que confiaba no hacía su trabajo como era debido. Cuando cruzó su lacrimógena mirada con la de la marine, pudo ver en sus rojizos iris y pupilas como una llama de convicción ardía en ellos, haciendo que el pirata sonriera, aún con el rostro húmedo por las lágrimas.- ¿Dónde?- Se aspiró los mocos.- ¿Dónde había estado metida una chica como tú todo este tiempo?- Cerró entonces sus ojos y emitió una sonrisa mayor.- El menda sabía que no se equivocaba contigo, ¿es o no es?- Dijo para, seguidamente, seguir sus instintos y sus necesidades para aproximar sus labios a los de la mujer, dándole un beso lleno de amor, separándose, al instante de la marine, quién rodeó entre sus brazos el pecho del pirata, dejando sus manos a su espalda y comenzando a acariciar, mientras apoyaba su cabeza en el hombro del skypiean. Dijo que estaba lista para que le hablara sobre sus compañeros piratas. Garnet apartó por un momento uno de sus brazos con el que rodeaba a Ikirami para quitarse las lágrimas y humedad con el antebrazo.- Aghh, listo.- Murmuró para volver a abrazar a la mujer. Ni en broma se iba a pasar un segundo sin su calor.
-Pues eso, justo el día que me mandaron a la puta calle, me fui, sin rumbo, ¿es o no es?- Comenzó a narrar, con melancolía en su tono.- De eso hará cosa de casi un año, si mi cogote no me falla. El caso es que me fui a la zona de la reserva de la isla.- Desvió su mirada hacia la nube.- En ese momento, como siempre en verdad, me sentía un lobo solitario, y quise irme al rincón más marginado del lugar, a tocar y que nadie me escuchara.- Volvió a mirar hacia la marine, esta vez con una sonrisa meláncolica.- Pero entonces, alguien me llamó... Pero era raro, ya que el menda no veía ni un alma, hasta que miré hacia abajo... Puejeje.- Sonrió genuinamente al acordarse del encuentro con su primer amiguito.- ¡Era una persona minúscula! Es para cagarse encima, ¿es o no es? Un putísimo tontatta... Su nombre era Bepso, y fue el primer Shogun Gari al que el menda conoció. Estuvimos un buen rato hablando hasta que nos coscamos de un rugido fuera de lo normal, puejeje- Era imposible que no se empezara a reír de recordar sus batallitas.- Mi minicolegui entonces, como solía hacer, se subió encima de mi cabeza, agarrando sus manitas a mis mierdiantenas y fuimos a echar un ojo, encontrándonos a una bestia mazo chunga que estaba fuera de control en la zona del lago. Encima, allí mismo aparecieron Tobías y Gronn, atraídos por el rugido de ese bicharraco.- Volvió a echarle una mirada llena de nostalgia.- Tobías es posible que te suene, estuvo en los juegos del macaco este ¿es o no es? En cuanto a Gronn...- Desvió su mirada por un segundo.- Bueno... Él llegó a tener recompensa, era un gyojin pez luchador, lo que era gracioso porque al pavo no le molaba nada meterse en barullos...- Tragó saliva y volvió a mirar a la marine. Recordar a sus amigos que ya no estaban con él dolía.- Ese viejo prefería dialogar antes que llegar a los puñetos, era como el padre de la banda puejeje...- Meneó entonces su cabeza hacia sus lados, se estaba yendo por las ramas.- El caso, que se me va la perola, es que unimos fuerzas ¿los cuatro? Nanai, había otro tontatta, pero no volví a saber de ese pavo. Bueno, que unimos fuerzas los cinco y le dimos una "golpiza" a ese animal. Resultó que estaba protegiendo a sus crías, así que los dejamos de chill y, como me cayeron de puta madre, nos fuimos Bepso, Tobías, Gronn y el menda a una taberna de Lvneel para conocernos mejor. El menda iba de incógnito, obviamente, al final me habían echado a patadas de allí ese mismo día, puejeje...- Aclaraba el pelirrojo.- Pos eso, fuimos a una taberna, estuvimos de bebercio y allí conocimos al que sería el primer capitán de los Shogun Gari... Xas, un mink ornitorrinco punk que andaba haciendo el pino y que lo único que quería era libertad, hay que joderse, ¿es o no es?- Echó otra carcajada.- Al menda le cayó genial también, y fue cuando decidimos navegar los 6 juntos...- Miró de reojo a Ikirami, con picardía.- Y sí, digo 6 porque Xas nos contó como había un amigo suyo que estaba esperándole.- Tragó saliva al recordar a Nekah, sintiendo más escalofríos y agudizándose su respiración, hasta el punto de que se volvía incontrolable, hasta que se llevó, momentáneamente, su diestra al mástil de su laúd, Fallen Sound, y, con la siniestra abrazaba con fuerza a Ikirami, tranquilizándose por completo.- Perdona y gracias, Iki...- Dijo, no queriendo darle demasiada importancia a lo que acababa de suceder.-... Bueno el menda aún no tenía ni idea de que querían ser piratas, pero sabía que quería irme con ellos... Por primera vez, no me sentía un lobo solitario, sino que era parte de una mamad... ¡Digo! Manada, ¿es o no es?- Confesó con una sonrisa, mirando a los ojos a Ikirami.-Total, nos largamos de la taberna para ir junto al amigo de Xas, un lunarian llamado Nekah...- Suspiró profundamente, tomándose su tiempo para seguir hablando.- Y, después de mostrar nuestros poderes, fuimos a un crucero para salir de allí y partir al Grand Line.- Sonriendo, entonces con una mayor intensidad y alegría.- Y en ese crucero conocí a quién a día de hoy es mi compitruena y mi hermanita pequeña, Sasha, estuvo en tu equipo, así que seguro que te coscas de quién es puejejeje.- Suspiró, esta vez con nostalgia y melancolía.- Mandando a tomar por culo mogollón de detalles, así fue como nos conocimos los primeros 7 miembros de los Shogun Gari...- Finalizó, depositando un dulce beso en su cabeza y posando su diestra ahora sobre la misma.- Perdona, que me he enrolladoq ue te cagas, pero... ¿Qué te parece, Iki?- Preguntó, lleno de curiosidad y nervios por saber que opinaba la marine, con lo poco que le había contado de su familia. Era normal pues era muy importante para el pelirrojo que su novia aceptara y le cayera bien los que eran sus amigos y su hogar.
Al llegar a lo más duro de todo, y contar como, tantos ciudadanos, como vecinos y padres, decidieron exiliar al macarra, Ikirami, ofreciéndose aún más en el abrazo del pelirrojo, y envolviendo, la marine, con sus brazos la cintura de Garnet, lamentó de todo corazón lo que había tenido que vivir. Entre los sentimientos de contar aquello a flor de piel, el amor que sentía por la mujer, el abrazo, y sus palabras, se sentía con ganas de llorar, hasta al punto de que se le humedecieran los ojos. No obstante, se aguantó las ganas, inspirando profundamente para, seguidamente, disculparse por la clase de persona con la que había parado a salir la marine y, finalizando con que, de esa manera, fue como salió a la mar y conoció al resto de su tripulación, preguntando a la marine si quería saber esa parte de su historia. Entonces, se soltó de su abrazo, entristeciendo por un momento al pirata al perder el contacto físico con ella, tristeza que se desvaneció cuando se puso de rodillas sobre sus piernas y, posando sus manos sobre la cabeza de Garnet, comenzando a acariciar su pelo y a hundir entre sus exuberantes, suaves, esponjosos y perfectos mogambos, haciendo que su expresión se transformara en una perversión total, con sus ojos en forma de corazón y su lengua sacada.- Pueje pueje tetas bazungas mamelungas mamellas ubres pechos peras mamas.- Comenzó a enumerar casi todos los sinónimos de tetas que se le iban pasando por la cabeza. Entonces confesó, antes de apoyar su cabeza en la de Garnet, que sí, estaba saliendo con un pirata, un macarra y un gamberro, pero que también con alguien romántico, sensible, dulce, precioso y amable músico minino. Aquellas palabras hicieron que el rostro del pelirrojo se tornara normal, y serio, evitando que fuera a darle un lametón a Ikirami en su teta izquierda.- Iki...- Murmuró, sonrojándose y juntando con fuerza sus dos labios. Por si no fuera poco, la mujer prosiguió, entendiendo por completo la situación de Garnet, contando como, a su parecer, él solo era un joven con ganas de expresarse a través de la música, indignándose ante el hecho de que lo que le habían hecho no tenía nombre, y deseando haber estado allí para apoyarle. En ese momento, las lágrimas que se había guardado en su interior, comenzaron a florecer de sus ojos, descendiendo y cayendo sobre sus tetas y, aferrándose con más fuerza en el abrazo que los unía.
Justo en aquel instante, Ikirami separó su cabeza de sus dos almohadas, quizás después de notar que se las estaba empapando, hasta que sus miradas se cruzaron. Garnet debía tener la cara hecha un asco, hasta el punto que la marine desvió su mirada. O eso pensó al principio pues, cuando explicó que no entendía la actuación de esos marines, ya que deberían estar para ayudar a los necesitados y no oprimir al resto, concluyendo, con suma determinación y devolviéndole la mirada, que esa no era su justicia, el músico entendió que no debía sentirle bien como, la organización en la que confiaba no hacía su trabajo como era debido. Cuando cruzó su lacrimógena mirada con la de la marine, pudo ver en sus rojizos iris y pupilas como una llama de convicción ardía en ellos, haciendo que el pirata sonriera, aún con el rostro húmedo por las lágrimas.- ¿Dónde?- Se aspiró los mocos.- ¿Dónde había estado metida una chica como tú todo este tiempo?- Cerró entonces sus ojos y emitió una sonrisa mayor.- El menda sabía que no se equivocaba contigo, ¿es o no es?- Dijo para, seguidamente, seguir sus instintos y sus necesidades para aproximar sus labios a los de la mujer, dándole un beso lleno de amor, separándose, al instante de la marine, quién rodeó entre sus brazos el pecho del pirata, dejando sus manos a su espalda y comenzando a acariciar, mientras apoyaba su cabeza en el hombro del skypiean. Dijo que estaba lista para que le hablara sobre sus compañeros piratas. Garnet apartó por un momento uno de sus brazos con el que rodeaba a Ikirami para quitarse las lágrimas y humedad con el antebrazo.- Aghh, listo.- Murmuró para volver a abrazar a la mujer. Ni en broma se iba a pasar un segundo sin su calor.
-Pues eso, justo el día que me mandaron a la puta calle, me fui, sin rumbo, ¿es o no es?- Comenzó a narrar, con melancolía en su tono.- De eso hará cosa de casi un año, si mi cogote no me falla. El caso es que me fui a la zona de la reserva de la isla.- Desvió su mirada hacia la nube.- En ese momento, como siempre en verdad, me sentía un lobo solitario, y quise irme al rincón más marginado del lugar, a tocar y que nadie me escuchara.- Volvió a mirar hacia la marine, esta vez con una sonrisa meláncolica.- Pero entonces, alguien me llamó... Pero era raro, ya que el menda no veía ni un alma, hasta que miré hacia abajo... Puejeje.- Sonrió genuinamente al acordarse del encuentro con su primer amiguito.- ¡Era una persona minúscula! Es para cagarse encima, ¿es o no es? Un putísimo tontatta... Su nombre era Bepso, y fue el primer Shogun Gari al que el menda conoció. Estuvimos un buen rato hablando hasta que nos coscamos de un rugido fuera de lo normal, puejeje- Era imposible que no se empezara a reír de recordar sus batallitas.- Mi minicolegui entonces, como solía hacer, se subió encima de mi cabeza, agarrando sus manitas a mis mierdiantenas y fuimos a echar un ojo, encontrándonos a una bestia mazo chunga que estaba fuera de control en la zona del lago. Encima, allí mismo aparecieron Tobías y Gronn, atraídos por el rugido de ese bicharraco.- Volvió a echarle una mirada llena de nostalgia.- Tobías es posible que te suene, estuvo en los juegos del macaco este ¿es o no es? En cuanto a Gronn...- Desvió su mirada por un segundo.- Bueno... Él llegó a tener recompensa, era un gyojin pez luchador, lo que era gracioso porque al pavo no le molaba nada meterse en barullos...- Tragó saliva y volvió a mirar a la marine. Recordar a sus amigos que ya no estaban con él dolía.- Ese viejo prefería dialogar antes que llegar a los puñetos, era como el padre de la banda puejeje...- Meneó entonces su cabeza hacia sus lados, se estaba yendo por las ramas.- El caso, que se me va la perola, es que unimos fuerzas ¿los cuatro? Nanai, había otro tontatta, pero no volví a saber de ese pavo. Bueno, que unimos fuerzas los cinco y le dimos una "golpiza" a ese animal. Resultó que estaba protegiendo a sus crías, así que los dejamos de chill y, como me cayeron de puta madre, nos fuimos Bepso, Tobías, Gronn y el menda a una taberna de Lvneel para conocernos mejor. El menda iba de incógnito, obviamente, al final me habían echado a patadas de allí ese mismo día, puejeje...- Aclaraba el pelirrojo.- Pos eso, fuimos a una taberna, estuvimos de bebercio y allí conocimos al que sería el primer capitán de los Shogun Gari... Xas, un mink ornitorrinco punk que andaba haciendo el pino y que lo único que quería era libertad, hay que joderse, ¿es o no es?- Echó otra carcajada.- Al menda le cayó genial también, y fue cuando decidimos navegar los 6 juntos...- Miró de reojo a Ikirami, con picardía.- Y sí, digo 6 porque Xas nos contó como había un amigo suyo que estaba esperándole.- Tragó saliva al recordar a Nekah, sintiendo más escalofríos y agudizándose su respiración, hasta el punto de que se volvía incontrolable, hasta que se llevó, momentáneamente, su diestra al mástil de su laúd, Fallen Sound, y, con la siniestra abrazaba con fuerza a Ikirami, tranquilizándose por completo.- Perdona y gracias, Iki...- Dijo, no queriendo darle demasiada importancia a lo que acababa de suceder.-... Bueno el menda aún no tenía ni idea de que querían ser piratas, pero sabía que quería irme con ellos... Por primera vez, no me sentía un lobo solitario, sino que era parte de una mamad... ¡Digo! Manada, ¿es o no es?- Confesó con una sonrisa, mirando a los ojos a Ikirami.-Total, nos largamos de la taberna para ir junto al amigo de Xas, un lunarian llamado Nekah...- Suspiró profundamente, tomándose su tiempo para seguir hablando.- Y, después de mostrar nuestros poderes, fuimos a un crucero para salir de allí y partir al Grand Line.- Sonriendo, entonces con una mayor intensidad y alegría.- Y en ese crucero conocí a quién a día de hoy es mi compitruena y mi hermanita pequeña, Sasha, estuvo en tu equipo, así que seguro que te coscas de quién es puejejeje.- Suspiró, esta vez con nostalgia y melancolía.- Mandando a tomar por culo mogollón de detalles, así fue como nos conocimos los primeros 7 miembros de los Shogun Gari...- Finalizó, depositando un dulce beso en su cabeza y posando su diestra ahora sobre la misma.- Perdona, que me he enrolladoq ue te cagas, pero... ¿Qué te parece, Iki?- Preguntó, lleno de curiosidad y nervios por saber que opinaba la marine, con lo poco que le había contado de su familia. Era normal pues era muy importante para el pelirrojo que su novia aceptara y le cayera bien los que eran sus amigos y su hogar.
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![[Imagen: Tb4Z3O3.png]](https://imgur.com/Tb4Z3O3.png)
