25-06-2024, 05:03 PM
Al empezar a describir el inicio de los Shogun Gari, Ikirami se quedó pendiente, prestando atención, mientras observaba como, ella misma, jugueteaba con el pelo de Garnet. No pudo observar durante todo el tiempo las reacciones que iba poniendo la marine conforme contaba el comienzo de la banda pirata pero si que pudo ver que, cuando mencionó lo pacifista que era Gronn, se quedó con una cara llena de perplejidad e incredulidad. De primeras no entendió Garnet a cuento de qué iba esa cara, pero luego cayó en que claro, acaba de decir que un gyojin pez luchador prefería dialogar antes que luchar, lo cual podía sonar completamente absurdo, claro. Salvo un pequeño comentario por parte de la mujer respecto a lo estrafalario que era su antiguo capitán Xas, Ikirami siguió en silencio, hasta que el músico, al recordar a Nekah, sufrió un episodio de estrés post-traumático, acariciándole la espalda la marine y besando tiernamente su hombro, para relajarle y hacerle saber que estaba allí, cosa que funcionó. Con una sonrisa, entonces, le dijo, llamándole amor, que no necesitaba preocuparse con ella, que todo estaba bien. Con cada gesto y acción que realizaba la pelirroja, más sentía que podía contar y compartir con ella, no solo sus alegrías y buenos momentos, sino también sus inquietudes y malas vivencias. La deseaba, la anhelaba y la quería.
Una vez que el skypiean se recompuso, prosiguió, llamándole la atención a su amada la parte en la que mencionaba que mostraban sus poderes. Se anotó mentalmente esa curiosidad que le picó a la marine para resolvérsela más adelante. Garnet se acercó al final de esa parte de su anécdota, llegando al momento en el que conocieron a Sasha, a la que se refirió como su hermanita y compitruena, viendo, antes de besarla, como el rostro de Ikirami cambiaba por completo, abriendo sus ojos como platos y apretándose sus labios.- ¿Igual se ha rallado con que Sasha y el menda sean brothers? Es verdad que no nos parecemos en nada...- Intentó buscarle un sentido a la cara de la marine. Al final, la semioni era la persona más importante en la vida del pelirrojo y, por ello, era tan importante para él que, por encima de todos los demás, aceptara a su compañera de travesuras.
Al finalizar, Ikirami pidió un momento, agachando su cabeza con los ojos cerrados y llevándose su mano a la barbilla, posiblemente para digerir todo.- ¿Estará todo chill?- No podía evitar ponerse algo nervioso de pensar en que se pudiera tomar mal la marine la mera presencia de sus amigos en la vida del pirata. Después de cinco segundos que se hicieron eternos para el músico, con una sonrisa incómoda, que hicieron saltar aún más las alertas del pelirrojo, Ikirami respondió que, por lo que contaba, todos ellos parecían majos, dudando casi de esta última parte, y haciendo que Garnet arqueara una ceja al respecto. Se venía un "pero", un "pero" que se quedó a medias pues, antes de seguir, agarró las dos manos del pirata, poniéndolas entre los dos y dirigiendo su mirada - antes de exhalar un suspiro - hacia ellas. Entonces, comenzó a preguntar, encarándole visualmente, que su familia escogida, si de verdad eran piratas, qué que clases de crímenes habían cometido, aclarando que, aunque les agradecería que fueran el lugar seguro de Garnet, necesitaba saber todo para hacerse una idea. Luego, bajando nuevamente su mirada hacia las manos, a las cuáles acariciaba, especifico también que le hablara sobre Sasha, recordando tanto su recompensa como la peligrosa fruta que la semioni poseía, aterrorizándole lo que sería capaz de hacer. Al escuchar esto, el músico podía sentir un gran pichazón y tensión en su pecho, ¿cómo era posible que a alguien le aterrorizara Sasha? Si era la niña de sus ojos. No podía entenderlo, pero siguió escuchando a Ikirami, quién terminó diciendo que le costaba creer que todos fueran tan buenas personas como el músico, haciendo que esa tensión en su pecho aumentara, alzando, a continuación, su mirada para invitarle a explicarse.
Pero la mente de Garnet, en esos momentos, estaba ofuscada, encapotada, todo mientras su respiración se acentuaba y miraba hacia a sus manos entrelazadas con la de Ikirami, ¿cómo era posible que no creyera en que eran buenos tíos como él? ¿Es que acaso que fueran sus amigos no era una prueba suficiente? Toda esa línea de pensamientos circulaban a través de la insegura mente del músico. Entonces, alzó su vista, encontrándose con el precioso y bello rostro de la marine, transformándose, por un momento, en la expresión con la que se encontró de ella cuando paró de llorar, después de que le tocara aquella melodía. Estaba siendo un completo insensible. Por un instante, cerró los ojos, mientras controlaba su respiración y separaba sus manos, lentamente, de las de Ikirami, para situarse, cada una en una mejilla y, con las palmas abiertas, golpearse con fuerza un buen bofetón, dejando sus mofletes algo hinchados y colorados.- Relaja la raja, tronco... Ella misma te ha contado el infierno que ha vivido...- Meditaba para, seguidamente, abrir los ojos y mirarla con pena.- Perdona Iki, por un momento, he sido un completo tolai...- Suspiró, y volvió a situar sus manos sobre las de la marine, enfocándose en ellas.- Como has soltado, los Shogun Gari son mi lugar seguro, y me cegó por completo querer que...- Miró con cierta vergüenza a Ikirami.- Mi nuevo lugar seguro los aceptara, ¿es o no es?- Negó con su cabeza y con los ojos cerrados.- Pero nanai, mucho estás haciendo por intentar entender a un pirata como yo y mis coleguis, aún más después de por la movida que has pasado.- Emitió una suave sonrisa.- Gracias, Iki, nada de intentar venderte la moto.- Se acercó para darle un beso en la frente, separándose seguidamente, y adoptando una expresión más seria.
¿Que si mis coleguis cometieron algún crimen como piratas?- Puso cara de duda, alzando su vista ahora hacia el cielo.- Bepso, Xas y...- Tragó saliva.- Nekah, nanai...- Dijo apenado.- No les dio tiempo siquiera, la palmaron los tres en los Cabos Gemelos...- Suspiró con suma tristeza, separando sus manos de las suaves manos de la pelirroja para sacar su Fallen Sound, mostrándoselo a ella.- Nekah fue el que murió por ese hijo de puta de Finn...- Cerró los ojos, recordando el cadáver de su amigo que era como un hermano, y tiritando en agonía con la respiración entrecortada.- Aghhh, le hizo tremendo boquete en el pecho frente a mis narices... Agh...- Inspiró entonces profundamente, buscando calmarse, tras lo cual, con su diestra, señaló la pluma que colgaba del mastil de su instrumento.- Esta pluma era de Nekah, me gusta maquinar que sigue vivo, de alguna forma, en el instrumento del menda.- Guardó, entonces su Fallen Sound, y volvió a posar sus manos sobre las de Ikirami, agarrándolas con fuerza.- Xas murió ahogado, a saber por qué, la verdad que el desgraciado era muy torpe, pero nos traumó a todos... Pueje- Rio incómodamente.- Y Bepso...- Cambió su cara a una de frustración.- Era demasiado puro e inocente para esta mierda de mundo. Quiso ayudar a alguien pero un puto chochobukake de estos lo pulverizó con un rayo laser... Solo quedaron dos botitas y un bracito...- Exhalo una buena bocanada de aire. Era duro recordar todo aquello.- En los mismos Cabos se nos emperchó Kuraku, el lunarian de magma.- Aclaró en referencia a lo que mostró en la prueba de resistencia.- Que junto a tres nuevas uniones que se dieron en la Isla Toko, cometimos lo que podría interpretarse que podía ser un crimen, mires según mires.- Dijo seriamente, refiriéndose al asalto de la mina de Toko.- Las tres adiciones, por cierto, eran Ariel, una gyojin, Sage otro mink ornitorrinco y Aurora...- Desvió su mirada por un segundo, con vergüenza.- Mi anterior amada...- Volvió centrar sus ojos en Ikirami, acariciando sus manos con delicadeza y suavidad.- Ejem, el caso es que el viejo Gronn, cuando llegamos a Toko, se encontró una exploración minera...- Alzó durante un segundo su vista hacia arriba de morros, mirando seguidamente de reojo a la marine.- ¿Lo ha dicho bien el menda?- Encaró nuevamente a Ikirami entonces.- Bah, da igual, eso, que se encontró con una explosión minera y y vio como maltrataban tanto a animales como trabajadores...- Dijo con suma seriedad, al recordar la situación tan precaria en la que tuvo que vivir Bobby, el amigo que hizo allí.- Así que nos colamos y fuimos allí a darle una paliza a esos cerdos capitalistas y liberar a los oprimidos.- Explicó brevemente una de las intenciones por las que fueron a asaltar la mina.- Pero claro...- Pausó, quedándose en silencio durante 2 segundos, y suspirando.- Tampoco somos unos justicieros de esos, así que aprovechamos y birlamos algo de la mina.- Se sinceró, poniéndose de morros a continuación y apartando sus pupilas de las de Ikirami.- Aunque como conseguimos liberar a toda la "peñuqui tostada", nos trataron de héroes y nos acabaron dando todo el oro...- Volvió a mirar a Ikirami nuevamente.- Creo que llegó a salir en el periódico lo del asalto, pero por alguna movida, no nos subieron la recompensa hasta después de que nos hincháramos a hostias con Finn.- Apretó sus labios, al mismo tiempo que observaba sus manos, que agarraban con firmeza las de la pelirroja.- Como ves no somos ningunos santos, no.- Alzó su mirada, nuevamente a Ikirami.- Pero ni de blas podemos ver como la sociedad pisotea a peña que no ha hecho nada para merecerlo, ¿es o no es?- Confesó, con determinación, tras lo cual negó en silencio con la cabeza.- ¿Sabes? El sueño de Gronn era establecer no sé qué de un sindicato, y asegurarse que los trabajadores que estuvieron en lo más bajo de la cadena de mando tuvieran una vida digna... Cuando el viejo vino a pedirnos ayuda, ¿cómo se iba a negar el menda sabiendo por lo que había pasado y por lo que estaba pasando tanta peña?- Suspiró entonces el pelirrojo, mirando con pena a Ikirami.- Ese diría el menda que ha sido el único crimen que ha cometido los Shogun Gari...- Frotaba con sus dedos las manos de la marine, con cierto nerviosismo, de solo pensar como se tomaría esto su amada.- Perdóname, Iki.- Dijo, tras lo cuál, se quedó varios segundos en silencio.
-En cuanto a Sasha, mi hermanita... Las razones por las que vio aumentada su recompensa son las mismas que las del menda, ¿es o no es?- Volvió a arrancar tras su silencio, manteniendo una expresión seria.- Sí, tiene un frutón, y sí, es super fuerte, ¡y sí! A veces puede ser muy bruta, puejeje.- Expresó con cariño, recordando todos los momentos y travesuras que ha vivido con la semioni.- Pero es muy inocente, muy buena, tiene muchas agallas, y un corazón que no le cabe en el pecho.- Miró hacia arriba, hacia las estrellas, recordando el pasado que le contó su compitruena. No quiso comentárselo a Ikirami, no aún, porque era algo personal de Sasha, no de él. Si alguien le tenía que contar ese pasado donde se quedó completamente sola, esa debía ser la propia semioni.- Mi colegui me dijo una vez que, cuando las personas palman, no desaparecen por completo, más bien, suben al cielo y se transforman en estrellas, o algo así.- Meneó su cabeza hacia los lados, en señal de negación.- Al principio maquiné que era una cosa de niños, pero después de todas las muertes que he visto...- Explicó, apartando su diestra y extendiéndola hacia el basto, nocturno y estrellado cielo.- Me mola pensar que tiene razón, y que todas las personas que queremos y las mandaron al cielo de las perrakas nos observan y se coscan de todo lo que hacemos, ¿es o no es?- Situó su diestra, entonces, en la mejilla izquierda de Ikirami, posando su mirada en ella también.- Iki, te quiero, y por eso, aunque me duela en el alma, no te voy a pedir que aceptes ni a mi hermanita ni al resto de mi familia, no al menos de momento.- Le dirigió una mirada llena de determinación.- Pero si que me molaría que le dieras una oportunidad... No tiene por qué ser ahora mismo, ni mañana... Que va, pero si que no tires la toalla en ellos, tal y como hiciste en el menda, ¿es o no es?- Finalizó, dedicándole una tierna sonrisa y quedándose casi embobado fijamente durante varios segundos.
Una vez que el skypiean se recompuso, prosiguió, llamándole la atención a su amada la parte en la que mencionaba que mostraban sus poderes. Se anotó mentalmente esa curiosidad que le picó a la marine para resolvérsela más adelante. Garnet se acercó al final de esa parte de su anécdota, llegando al momento en el que conocieron a Sasha, a la que se refirió como su hermanita y compitruena, viendo, antes de besarla, como el rostro de Ikirami cambiaba por completo, abriendo sus ojos como platos y apretándose sus labios.- ¿Igual se ha rallado con que Sasha y el menda sean brothers? Es verdad que no nos parecemos en nada...- Intentó buscarle un sentido a la cara de la marine. Al final, la semioni era la persona más importante en la vida del pelirrojo y, por ello, era tan importante para él que, por encima de todos los demás, aceptara a su compañera de travesuras.
Al finalizar, Ikirami pidió un momento, agachando su cabeza con los ojos cerrados y llevándose su mano a la barbilla, posiblemente para digerir todo.- ¿Estará todo chill?- No podía evitar ponerse algo nervioso de pensar en que se pudiera tomar mal la marine la mera presencia de sus amigos en la vida del pirata. Después de cinco segundos que se hicieron eternos para el músico, con una sonrisa incómoda, que hicieron saltar aún más las alertas del pelirrojo, Ikirami respondió que, por lo que contaba, todos ellos parecían majos, dudando casi de esta última parte, y haciendo que Garnet arqueara una ceja al respecto. Se venía un "pero", un "pero" que se quedó a medias pues, antes de seguir, agarró las dos manos del pirata, poniéndolas entre los dos y dirigiendo su mirada - antes de exhalar un suspiro - hacia ellas. Entonces, comenzó a preguntar, encarándole visualmente, que su familia escogida, si de verdad eran piratas, qué que clases de crímenes habían cometido, aclarando que, aunque les agradecería que fueran el lugar seguro de Garnet, necesitaba saber todo para hacerse una idea. Luego, bajando nuevamente su mirada hacia las manos, a las cuáles acariciaba, especifico también que le hablara sobre Sasha, recordando tanto su recompensa como la peligrosa fruta que la semioni poseía, aterrorizándole lo que sería capaz de hacer. Al escuchar esto, el músico podía sentir un gran pichazón y tensión en su pecho, ¿cómo era posible que a alguien le aterrorizara Sasha? Si era la niña de sus ojos. No podía entenderlo, pero siguió escuchando a Ikirami, quién terminó diciendo que le costaba creer que todos fueran tan buenas personas como el músico, haciendo que esa tensión en su pecho aumentara, alzando, a continuación, su mirada para invitarle a explicarse.
Pero la mente de Garnet, en esos momentos, estaba ofuscada, encapotada, todo mientras su respiración se acentuaba y miraba hacia a sus manos entrelazadas con la de Ikirami, ¿cómo era posible que no creyera en que eran buenos tíos como él? ¿Es que acaso que fueran sus amigos no era una prueba suficiente? Toda esa línea de pensamientos circulaban a través de la insegura mente del músico. Entonces, alzó su vista, encontrándose con el precioso y bello rostro de la marine, transformándose, por un momento, en la expresión con la que se encontró de ella cuando paró de llorar, después de que le tocara aquella melodía. Estaba siendo un completo insensible. Por un instante, cerró los ojos, mientras controlaba su respiración y separaba sus manos, lentamente, de las de Ikirami, para situarse, cada una en una mejilla y, con las palmas abiertas, golpearse con fuerza un buen bofetón, dejando sus mofletes algo hinchados y colorados.- Relaja la raja, tronco... Ella misma te ha contado el infierno que ha vivido...- Meditaba para, seguidamente, abrir los ojos y mirarla con pena.- Perdona Iki, por un momento, he sido un completo tolai...- Suspiró, y volvió a situar sus manos sobre las de la marine, enfocándose en ellas.- Como has soltado, los Shogun Gari son mi lugar seguro, y me cegó por completo querer que...- Miró con cierta vergüenza a Ikirami.- Mi nuevo lugar seguro los aceptara, ¿es o no es?- Negó con su cabeza y con los ojos cerrados.- Pero nanai, mucho estás haciendo por intentar entender a un pirata como yo y mis coleguis, aún más después de por la movida que has pasado.- Emitió una suave sonrisa.- Gracias, Iki, nada de intentar venderte la moto.- Se acercó para darle un beso en la frente, separándose seguidamente, y adoptando una expresión más seria.
¿Que si mis coleguis cometieron algún crimen como piratas?- Puso cara de duda, alzando su vista ahora hacia el cielo.- Bepso, Xas y...- Tragó saliva.- Nekah, nanai...- Dijo apenado.- No les dio tiempo siquiera, la palmaron los tres en los Cabos Gemelos...- Suspiró con suma tristeza, separando sus manos de las suaves manos de la pelirroja para sacar su Fallen Sound, mostrándoselo a ella.- Nekah fue el que murió por ese hijo de puta de Finn...- Cerró los ojos, recordando el cadáver de su amigo que era como un hermano, y tiritando en agonía con la respiración entrecortada.- Aghhh, le hizo tremendo boquete en el pecho frente a mis narices... Agh...- Inspiró entonces profundamente, buscando calmarse, tras lo cual, con su diestra, señaló la pluma que colgaba del mastil de su instrumento.- Esta pluma era de Nekah, me gusta maquinar que sigue vivo, de alguna forma, en el instrumento del menda.- Guardó, entonces su Fallen Sound, y volvió a posar sus manos sobre las de Ikirami, agarrándolas con fuerza.- Xas murió ahogado, a saber por qué, la verdad que el desgraciado era muy torpe, pero nos traumó a todos... Pueje- Rio incómodamente.- Y Bepso...- Cambió su cara a una de frustración.- Era demasiado puro e inocente para esta mierda de mundo. Quiso ayudar a alguien pero un puto chochobukake de estos lo pulverizó con un rayo laser... Solo quedaron dos botitas y un bracito...- Exhalo una buena bocanada de aire. Era duro recordar todo aquello.- En los mismos Cabos se nos emperchó Kuraku, el lunarian de magma.- Aclaró en referencia a lo que mostró en la prueba de resistencia.- Que junto a tres nuevas uniones que se dieron en la Isla Toko, cometimos lo que podría interpretarse que podía ser un crimen, mires según mires.- Dijo seriamente, refiriéndose al asalto de la mina de Toko.- Las tres adiciones, por cierto, eran Ariel, una gyojin, Sage otro mink ornitorrinco y Aurora...- Desvió su mirada por un segundo, con vergüenza.- Mi anterior amada...- Volvió centrar sus ojos en Ikirami, acariciando sus manos con delicadeza y suavidad.- Ejem, el caso es que el viejo Gronn, cuando llegamos a Toko, se encontró una exploración minera...- Alzó durante un segundo su vista hacia arriba de morros, mirando seguidamente de reojo a la marine.- ¿Lo ha dicho bien el menda?- Encaró nuevamente a Ikirami entonces.- Bah, da igual, eso, que se encontró con una explosión minera y y vio como maltrataban tanto a animales como trabajadores...- Dijo con suma seriedad, al recordar la situación tan precaria en la que tuvo que vivir Bobby, el amigo que hizo allí.- Así que nos colamos y fuimos allí a darle una paliza a esos cerdos capitalistas y liberar a los oprimidos.- Explicó brevemente una de las intenciones por las que fueron a asaltar la mina.- Pero claro...- Pausó, quedándose en silencio durante 2 segundos, y suspirando.- Tampoco somos unos justicieros de esos, así que aprovechamos y birlamos algo de la mina.- Se sinceró, poniéndose de morros a continuación y apartando sus pupilas de las de Ikirami.- Aunque como conseguimos liberar a toda la "peñuqui tostada", nos trataron de héroes y nos acabaron dando todo el oro...- Volvió a mirar a Ikirami nuevamente.- Creo que llegó a salir en el periódico lo del asalto, pero por alguna movida, no nos subieron la recompensa hasta después de que nos hincháramos a hostias con Finn.- Apretó sus labios, al mismo tiempo que observaba sus manos, que agarraban con firmeza las de la pelirroja.- Como ves no somos ningunos santos, no.- Alzó su mirada, nuevamente a Ikirami.- Pero ni de blas podemos ver como la sociedad pisotea a peña que no ha hecho nada para merecerlo, ¿es o no es?- Confesó, con determinación, tras lo cual negó en silencio con la cabeza.- ¿Sabes? El sueño de Gronn era establecer no sé qué de un sindicato, y asegurarse que los trabajadores que estuvieron en lo más bajo de la cadena de mando tuvieran una vida digna... Cuando el viejo vino a pedirnos ayuda, ¿cómo se iba a negar el menda sabiendo por lo que había pasado y por lo que estaba pasando tanta peña?- Suspiró entonces el pelirrojo, mirando con pena a Ikirami.- Ese diría el menda que ha sido el único crimen que ha cometido los Shogun Gari...- Frotaba con sus dedos las manos de la marine, con cierto nerviosismo, de solo pensar como se tomaría esto su amada.- Perdóname, Iki.- Dijo, tras lo cuál, se quedó varios segundos en silencio.
-En cuanto a Sasha, mi hermanita... Las razones por las que vio aumentada su recompensa son las mismas que las del menda, ¿es o no es?- Volvió a arrancar tras su silencio, manteniendo una expresión seria.- Sí, tiene un frutón, y sí, es super fuerte, ¡y sí! A veces puede ser muy bruta, puejeje.- Expresó con cariño, recordando todos los momentos y travesuras que ha vivido con la semioni.- Pero es muy inocente, muy buena, tiene muchas agallas, y un corazón que no le cabe en el pecho.- Miró hacia arriba, hacia las estrellas, recordando el pasado que le contó su compitruena. No quiso comentárselo a Ikirami, no aún, porque era algo personal de Sasha, no de él. Si alguien le tenía que contar ese pasado donde se quedó completamente sola, esa debía ser la propia semioni.- Mi colegui me dijo una vez que, cuando las personas palman, no desaparecen por completo, más bien, suben al cielo y se transforman en estrellas, o algo así.- Meneó su cabeza hacia los lados, en señal de negación.- Al principio maquiné que era una cosa de niños, pero después de todas las muertes que he visto...- Explicó, apartando su diestra y extendiéndola hacia el basto, nocturno y estrellado cielo.- Me mola pensar que tiene razón, y que todas las personas que queremos y las mandaron al cielo de las perrakas nos observan y se coscan de todo lo que hacemos, ¿es o no es?- Situó su diestra, entonces, en la mejilla izquierda de Ikirami, posando su mirada en ella también.- Iki, te quiero, y por eso, aunque me duela en el alma, no te voy a pedir que aceptes ni a mi hermanita ni al resto de mi familia, no al menos de momento.- Le dirigió una mirada llena de determinación.- Pero si que me molaría que le dieras una oportunidad... No tiene por qué ser ahora mismo, ni mañana... Que va, pero si que no tires la toalla en ellos, tal y como hiciste en el menda, ¿es o no es?- Finalizó, dedicándole una tierna sonrisa y quedándose casi embobado fijamente durante varios segundos.
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![[Imagen: Tb4Z3O3.png]](https://imgur.com/Tb4Z3O3.png)
