31-08-2023, 05:02 AM
"No olvides que nosotros cazamos peces" sería lo que terminó por llamar la atención de Kovashi, que afirmaría con la cabeza, como orgulloso por la frase. — Buen estilo. — Susurró al tiempo que escupía otra vez un poco de sangre. Khruner muchas veces tenía falta de sutileza, que era la vida sin un poco de escenografía, un puto coñazo.
Apareció un perro y con él una actuación memorable del monstruo de cuatro metros con el que Kovashi estaba luchando. Los pasos del Shimatsu le dejaron entorno al metro y medio del animal. — Como le hagas daño, te corto el cuello. — Alzó la katana en forma de amenaza, pero la bajó enseguida al ver que Derya también estaba allí. Darle la espalda a Khruner no sé si sería buena idea. Para Kovashi en muchas ocasiones la vida animal era incluso más importante que la humana, humanos habían por todas partes, muchas veces hasta le agobiaban, algo que no solía pasarle con los animales.
La escena era grotesca, el combate parecía haber llegado a un extraño parón, tanto que ahí estaban, intentando que el chucho abandonara la escena para no ... ¿Pisarlo? es que era muy pequeño. Y feo, el cabrón era feo de cojones. Derya le tiró un palo para ver si iba detrás, estaban intentando todos los trucos posibles.
— Leí hace tiempo que había un señor, con mucho tiempo libre, que dominaba a los chuchos con la mirada, hay que intimidarlo. — Dijo con serenidad. — Cesarius Millanius. — No tardó en darse cuenta de la mierda de información que había dado. - Que coño haces hablando con ellos, ataca al puto panda - Hubo mirada furtiva, lo cierto es que le estaba dando un blanco fácil de acertar, más teniendo en cuenta su gran ventaja con la velocidad. El metal de su arma vibró, pero no terminó por moverse. -¿Y si se mete Derya?- Debatió mentalmente. - Si la mato a ella también, luego igual podríamos seguir la fiesta, han traído mucho alchol ... Que sed tengo - Cierto bajón se precipitó sobre el peli blanco. Nuestro querido protagonista flexionó las rodillas, quedando de cuclillas.
¿Volverían los ciudadanos? Seguramente no, estaban atemorizados. Hubo un lapso de tiempo en el que les hicieron un círculo, expectantes por verlos pelear, pero el oso y el panda de mierda los ahuyentaron. Eran un coñazo.
Apareció un perro y con él una actuación memorable del monstruo de cuatro metros con el que Kovashi estaba luchando. Los pasos del Shimatsu le dejaron entorno al metro y medio del animal. — Como le hagas daño, te corto el cuello. — Alzó la katana en forma de amenaza, pero la bajó enseguida al ver que Derya también estaba allí. Darle la espalda a Khruner no sé si sería buena idea. Para Kovashi en muchas ocasiones la vida animal era incluso más importante que la humana, humanos habían por todas partes, muchas veces hasta le agobiaban, algo que no solía pasarle con los animales.
La escena era grotesca, el combate parecía haber llegado a un extraño parón, tanto que ahí estaban, intentando que el chucho abandonara la escena para no ... ¿Pisarlo? es que era muy pequeño. Y feo, el cabrón era feo de cojones. Derya le tiró un palo para ver si iba detrás, estaban intentando todos los trucos posibles.
— Leí hace tiempo que había un señor, con mucho tiempo libre, que dominaba a los chuchos con la mirada, hay que intimidarlo. — Dijo con serenidad. — Cesarius Millanius. — No tardó en darse cuenta de la mierda de información que había dado. - Que coño haces hablando con ellos, ataca al puto panda - Hubo mirada furtiva, lo cierto es que le estaba dando un blanco fácil de acertar, más teniendo en cuenta su gran ventaja con la velocidad. El metal de su arma vibró, pero no terminó por moverse. -¿Y si se mete Derya?- Debatió mentalmente. - Si la mato a ella también, luego igual podríamos seguir la fiesta, han traído mucho alchol ... Que sed tengo - Cierto bajón se precipitó sobre el peli blanco. Nuestro querido protagonista flexionó las rodillas, quedando de cuclillas.
¿Volverían los ciudadanos? Seguramente no, estaban atemorizados. Hubo un lapso de tiempo en el que les hicieron un círculo, expectantes por verlos pelear, pero el oso y el panda de mierda los ahuyentaron. Eran un coñazo.
