[P. Absoluto] Novedades a la vista
#31
Ahora si la había liado parda. En mi novatez y apuro mi golpe impacto sólidamente en Apolo en lugar de Marcia quienes fueron empujados 6 metros al fondo del océano. Quizás fuera por el efecto de mi técnica – seguramente no – o por lo desprevenido e ilógico de mi objetivo – estaba claro que era esto segundo – pero Marcia había soltado a Apolo quien se hundía cual ancla en el mar.

Sintiéndome culpable decidí que debía salvar lo mas pronto posible a Apolo, siendo un Gyojin no podía imaginar lo horrible que ha de ser la sensación de no poder respirar bajo el agua. Pegando las patadas más rápidas y fuertes posibles, recorrí la distancia de 13 metros que nos separaba (ya que Apolo se había hundido 2 metros bajo Marcia tras ella soltarle) aguantándolo sobre mi espalda dejando libres mis brazos y piernas para nadar de vuelta a la orilla.

Aunque quería mantener a Marcia bajo el agua, era mucho más importante la vida de mi compañero. Como bien dice el dicho ‘soldado que huye sirve para otra guerra, quien en tiempo huye, en tiempo acude’. Recorriendo los 9 metros entre la posición donde rescaté a Apolo y la orilla de la playa, salí 5 metros sobre el mar pegando una fuerte patada antes de romper el agua.

Una vez en la orilla de la playa, sobre la arena, administraría el botiquín médico que me quedaba en Apolo para ayudarle a volver en acción mientras vigilaba la orilla esperando la inminente salida de Marcia hacia la playa.

Resumen

Bélico

Gastos

Inventario

OFF
[Imagen: Firma-Fuguwu.png]
  Responder
Cambios en estadísticas
Vitalidad: 1566 + 0 = 1566
Energia: 2327 + 17 = 2344
Espiritu: 642 + 0 = 642
#32
El marine gyojin hizo lo que tenía que hacer para salvar a su compañero. Su principal instinto fue protegerle antes que intentar atacarme aprovechando su supuesta ventaja bajo el agua o incluso huir. No estaba mal para ser unas ratas del Gobierno. Fue corriendo a agarrarle y salió del agua también a toda velocidad para evitar que su compañero humano se quedase sin aire bajo el mar. Siempre me habían parecido muy curiosos los poderes que podía otorgar una de esas frutas del diablo, pero en ocasiones no valía la pena teniendo en cuenta el riesgo al que te exponías, especialmente cuando habia en El Mundo más agua que tierra.

Me impulsé hacia arriba y luego hacia la orilla de la misma forma de la que había entrado. Me situé a cinco metros de ellos sin ninguna actitud hostil ni intención de evitar que el gyojin curase a su compañero. Me lo había estado pasando también que se me había ido el Santo al cielo. Al mirar mi reloj me di cuenta de que ya había pasado el tiempo que Gol me había establecido. A estas alturas me tendría que haber hecho su señal, lo cual no había ocurrido, y eso significaba que debía retirarme cuanto antes. Resoplé con fastidio sabiendo que la emisión se había torcido de alguna forma, ya no necesitábamos a esos marines ni que continuase distrayéndoles. Tenía bastante curiosidad por saber que había ocurrido y cómo se había desarrollado el combate de Gol contra el jefazo de estos marines. Me extrañaba que este le hubiese derrotado.

—¡Lo flipas! Bueno chicos, no os voy a mentir diciendo que ha sido un placer, pero no ha estado mal. Yo de vosotros aprovecharía para descansar y luego intentaría reunirme lo más rápido posible con vuestros compañeros. Quién sabe cuántos de ellos seguirán con vida. Vosotros habéis sido afortunados, os habéis defendido bastante bien, pero no olvidéis nunca que si seguís con vida es porque a mí me ha dado la gana. Bye bye —fue lo último que les dije antes de expandir mi haoshoku para dejarles desmayados. Me extrañaba que cualquiera de ellos pudiese resistirse. Tras eso, me marché del lugar para dirigirme hacia donde se encontrarían el resto de mis compañeros. No ganaba nada acabando con su vida. Al fin y al cabo, eran unos mindundis que no causarían demasiados problemas.  

Resumen

Bélico

Inventario

Moderación
  Responder
Cambios en estadísticas
Vitalidad: 4006 + 0 = 4006
Energia: 1631 - 94 = 1537
Espiritu: 1996 - 108 = 1888
#33
Durante un breve instante, el ir y venir de las olas del mar era el único sonido que podía escuchar estando Marcia dentro del mar y Apolo medio inconsciente por los efectos del mar. Estando en la orilla de la playa, sobre la arena, logré administrar el botiquín médico que me quedaba en Apolo para ayudarle a volver en acción mientras vigilaba la orilla esperando la inminente salida de Marcia.

Marcia rompió la tensión superficial del mar segundos después situándose a 5 metros de nosotros sin mostrar ninguna actitud hostil cosa que me pareció muy raro. Apenas unos minutos atrás estábamos tundiéndonos a golpes (mas ella a nosotros que al revés, pero eso son detalles innecesarios) y no hacía nada que parecía hubiese optado una actitud mas seria durante la pelea.

En realidad no entendía que estaba pasando, pero he de aceptar que su actitud poco hostil me hizo sentir ligeramente agradecido, parecía que había logrado sacar del mar a tiempo a Apolo y justo había terminado de aplicar el botiquín médico con lo cual debería estar en un ligero mejor estado.

Aun me sentía culpable por aquel golpe que asesté a Apolo mientras estaba bajo el mar sobre la espalda de Marcia, por lo que un poco nervioso empecé a hablar – “Discúlpame Apolo, quería liberarte de Marcia …” – en ese instante sentí un golpe completamente diferente a cualquier otro que hubiera experimentado en mi vida, era un ataque que calaba en lo mas profundo de mi ser, la presencia de Marcia se había amplificado de tal forma que fui incapaz de mantener la consciencia cayendo en ese momento de espaldas sobre la arena.

Resumen

Bélico

Gastos

Inventario

OFF
[Imagen: Firma-Fuguwu.png]
  Responder
Cambios en estadísticas
Vitalidad: 1566 + 0 = 1566
Energia: 2344 + 17 = 2361
Espiritu: 642 + 0 = 642
#34
Habían pasado unos segundos después de haber sentido aquel impacto en la espalda que me hundió más todavía en la profundidad del océano cuando, de repente, noté el contacto de algo que me sostenía y empecé a sentir un movimiento mucho más rápido en dirección contraria a la que estaba yendo. Sin duda algo me estaba intentando sacar del mar, pues la presión del agua cada vez se sentía menor. Tras notar mi cuerpo atravesar la superficie del mar, volví a sentir el aire a mi alrededor y, tras ello, la arena en mi espalda cuando mi compañero me dejó en la playa.

De forma automática tomé una bocanada de aire, lo normal cuando uno deja de estar a punto de morir asfixiado y de forma progresiva notaba como la energía volvía poco a poco a mi cuerpo, siendo capaz de moverme y pudiendo abrir los ojos. Al hacerlo, el contraste de la luz tras haber estado a oscuras sólo hizo que pudiese ver una silueta cerca, la cual poco a poco se fue dibujando hasta poder ver que se trataba de mi compañero, el cual traía un botiquín consigo que decidió usar sobre mí.

— No me digas que has sido tú quién me ha golpeado, casi me muero ahogado ¡KAKAHAHA! ¡bwah! — tras comenzar a reír vomité un poco de agua salada, lo cual no era muy agradable — Al menos me has sacado de ahí, te debo una. Ahora tenemos que planear... — no me dio tiempo a acabar mi frase cuando vi que del mar, volvía a salir Marcia impulsada— ¡Qué pesada!

A la vez que ella empezó a hablar, me erguí, apoyé mi mano derecha en la arena y me puse en pie lentamente. Estaba dolorido por los golpes recibidos y esa aventura submarina agotó mis fuerzas pero jamás me había rendido y ese no iba a ser el lugar para la primera vez. Eché mi pelo mojado hacia atrás con mis dedos, clavé mis ojos sobre ella, desplacé mi pierna hacia atrás y me puse en guardia agachándome levemente, moviéndome de lado a lado en un juego rítmico de piernas, con una ginga de capoeira. Ella seguía empeñada en nombrar a no sé qué compañeros, como si a mí me importase o como si conociese a alguien en esta isla y haciéndose la dura. ¿Descansar? No entraba en mis planes por supuesto. Iba a despedirse cuando le interrumpí — ¡Sigo vivo por amor, te concedo una lambada agradecido! ¿me... — No me dio tiempo a acabar mi coletilla cuando de la nada empecé a notar una vibración extraña en la cabeza, acompañada de una fuerte presión que se sucedía en un mareo. La imagen de la vista se me nubló como si alguien me estuviese sacudiendo el cerebro y mi último recuerdo es la figura distorsionada de Marcia.

Día 75 de otoño del año 13. Playa del orgullo, Isla Momoiro. Apolo Bahía no fue exterminado, tampoco hay que ser dramáticos, pero allí se encontró la primera piedra en su camino. En sus manos tenía un gran potencial dormido pero tenía que centrarse, la revolucionaria Marcia no estaba a su alcance y el Grand Line le había dado la bienvenida de una forma que no esperaba. La contienda había terminado a través de una habilidad y unas fuerzas que él todavía desconocía, dejándole inconsciente a mitad de su discurso, con espuma en su boca, haciéndole caer de frente sobre la arena rosada de aquella rara playa, bajo una luz solar cálida que iluminaba el zorro tatuado que recorría toda su espalda.


Resumen

Bélico

Gastos

Inventario

Karmas a tener en cuenta

Off
  Responder
Cambios en estadísticas
Vitalidad: 1653 + 100 = 1753
Energia: 2184 + 44 = 2228
Espiritu: 906 + 0 = 906
#35
El fragor de la batalla había sido como el replicar de las gotas de lluvia en una ventana. Un eco continuo en el paso del tiempo y del que, si estás a salvo tras el cristal, no te preocupas. Así como los habitantes de todo el reino de Momoiro no tomaban en cuenta que, sus adalides hubiesen salido a poner en su sitio a los infames Marines que se escondían en su tierra, sin intenciones de formar parte de sus filas. Hoy el sol se pondría con ausencias y derrotas, victorias, y situaciones aun por resolver.

Marcia había jugado como había querido con los tres presentes. Ikirami había estado a la altura de las expectativas puestas en ella: no había hecho nada. Apolo había descubierto que por más que fuera un Logia, no era invulnerable y que el mundo podía comérselo en cualquier momento. Fuguwu por su parte entendía cuan lejos estaba del nivel que se esperaba de él en la zona del mundo en la que se encontraba y sabía, o debería saber, cuánto y cómo tenía que entrenar para poder lograr estar a la altura de su división: la división del héroe.

Tras aquellos encuentros, la división de Joe Joestar tendría que reunirse y hacerse a bordo del barco de sus compañeros sobrevivientes, el Zoodiacool, dando así un uno a uno al marcador. El zoodiacool habían tenído que huir con dos bajas, y los revolucionarios habían tenido que huir con una de ellas. Esto no solo dejaba un poco en mal lugar a los Zoodiacools en comparación con Joe Joestar, si no que ensalzaba aun más la figura de este, quien no se había enfrentado a Piratuchos de tres al cuarto - por más renombre que empezasen a tener - como los elegidos de Tucrow, si no que se había batido en duelo con una de las figuras más representativas y famosas de la Revolución y lo había hecho huir. Era todo un hito, una nueva hazaña que se sumaba a los ya varios y numerosos destellos de gloria y fama que, aquel huérfano sin nombre, estaba acumulando bajo su ala.

La turba de revolucionarios se amontonaba aquí y allá, buscando acabar con estos Marines en cuanto tuvieran oportunidad pero dudando si hacerlo en vista de lo acontecido y al despliegue de poderes del mismo. Aun así, aunque dudasen, en algún momento aquellas hordas atacarían a los Marines, quienes no tenían más opciones que escapar y replegarse, y así lo hicieron.
Bajo las órdenes de su Comodoro, y tras haber recogido sus enseres y a sus compañeros debilitados, la División 21 se desplazó hacia el buque de los marines ubicado en la costa, y zarparon con prestreza de aquella isla fuera de la ley. Y ahora, se disponían en un reparador y seguro viaje hasta su próximo destino, la isla Chika, donde otras aventuras los esperarían, y las olas del mañana llevarían los susurros de sus nombres hasta los oídos más recónditos.





Resumen

Recompensas
  Responder


Salto de foro:


Usuarios navegando en este tema: 1 invitado(s)