[Presente relativo] - Rojos que no ven, corazón que no miente... O algo así
#1
Día 6 del año 14, Otoño - 6:48 a.m.
Corriente Akai - Isla Chika - Refugio subterráneo

- Ya iba siendo hora de retomar este entrenamiento... - Habló en alto a la nada Garnet - pues la tan pronta hora hacía que aún no hubiera prácticamente nadie despierto - mientras se dirigía hacia el lugar acordado. Por fin, después de una eternidad y de prometerle a Triana que le enseñaría el Haki de Observación en agradecimiento por haber aprendido gracias a ella el de Armadura, el pelirrojo había decidido cumplir su palabra. Ciertamente, la espiral negativa y mental en la que había andado metido durante tanto y tanto tiempo, no le hubiera permitido haber sido un buen maestro e impartir algo que requería tener una gran concentración y una mente tan fuerte como lo hacía el Haki de Observación. Afortunadamente, llevaba ya varios días, e incluso semanas, en los que se encontraba notablemente mejor. Estaba preparado y, por eso mismo, fue a la vicecapitana de los Alas Negras a proponerle entrenar a la mañana siguiente, en el mismo lugar que le enseñó el Bokushoku Haki.

- Muy bien, ya está el menda por aquí, ¿es o no es? - Soltó un Garnet cubierto tan solo por la gracia de un tanga azul, después de haber estado varios minutos andando y recorriendo múltiples y pasajes hasta llegar a la cámara subterránea. Al llegar al lugar, pudo admirar lo intimidante que era el paso del tiempo, y lo mucho que había cambiado aquel lugar desde la última vez que habían estado allí. Parecía ser que aquel rincón debía ser una especie de zona de ampliación, pues había varios edificios y vivendas de una planta, tanto a medio construir como finalizados. Por suerte, a pesar de que en la zona de ahora parecía vivir gente, gracias a la temprana hora, todavía no había ni un alma en el exterior, lo que les facilitaría en demasía el entrenamiento.- Ahora solo queda esperar a que venga la Trini, ¿es o no es? -Dijo, encarando al punto de acceso del lugar, esperando a que la rubia espadachina llegara al lugar para, de ese modo, comenzar con el entrenamiento que le daría a Triana la capacidad de leer, sentir y medir presencias y auras. Detrás de él, había una especie de descampado - subterráneo, pero descampado - con dos tubos de cemento tumbados, con otro último tubo sobre el primer par.

INFO
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#2
Nunca hubiese imaginado que Garnet estuviese tan motivado con sus entrenamientos. Nada más aprender el haki que le enseñé me propuso entrenar al día siguiente por la mañana otro tipo de haki que él conocía. Mi maestro de Skypiea ya me había hablado de él, pero me faltó tiempo para poder entrenarlo. Afortunadamente, algunos de mis compañeros también lo conocían. Esto sí que era formar un buen equipo, yo les enseñaría el mío y ellos el suyo. Aquella mañana me desperté temprano, como siempre solía hacer, y me preparé para salir de la habitación donde me encontraba y dirigirme hacia dónde me había indicado el músico. No sabía qué esperar. Por las malas había aprendido que Garnet podía ser tanto un fiel compañero de entrenamiento, disciplinado y talentoso, como un baboso al que solo le interesan las zonas blandas de una mujer. Y también las duras, ¿por qué no? No tenía ni idea de a qué Garnet me encontraría esa mañana dispuesto a entrenar conmigo, pero si se desviaba de su camino ya me encargaría de recordarle a qué habíamos venido.

Tampoco pensé en ello demasiado durante el camino. Estaba demasiado emocionada por aprender un nuevo tipo de haki. Esperaba volverme un poco más fuerte y, desde luego, que fuese tan alucinante como el que ya conocía. Cuando llegué al lugar acordado Garnet ya estaba allí. La buena noticia era que había llegado temprano y que seguramente estaba también emocionado. La mala noticia era que iba vestido tan solo con un tanga. Lo peor era que ya me había acostumbrado. No me sorprendía demasiado el atuendo que había elegido para entrenar. Solo esperaba que su forma de vestir no tuviese nada que ver con el tipo de entrenamiento que iba a tener lugar. El lugar era lamentable y la estampa que formaba junto al músico casi desnudo, esperpéntica. Solo esperaba que la gente del lugar no soliese pasear por allí, especialmente con niños. En la mayoría de ocasiones ver a Garnet no era un espectáculo apto para menores.

—¿Listo para entrenar?— le pregunté nada más aproximarme a él. Estaba demasiado emocionada para saludos, quería darlo todo y demostrarle que yo también tenía la motivación y la capacidad de aprender rápido, aunque una parte de mí seguía preocupada por tardar demasiado, tal y como me ocurrió en Skypiea. Eso mancharía mi reputación y no pensaba permitirlo.
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#3
La espera de Garnet no se hizo para nada larga pues, a los pocos minutos de llegar, ya pudo ver a, la que ahora sería su pupila, llegando hasta el lugar al que habían acordado. Nada más verla aproximarse hacia él poco a poco, el pelirrojo pudo ver lo implacable que iba como siempre, no pudiendo evitar sacar la lengua y babear por ella.- ~Trianaaaaa~ - Canturreó su nombre cuando ya estaba a pocos metros de él. Pero no, aquel no era momento para andar con sus juegos de pagafantas, y la actitud de Triana lo demostraba aún más. La motivación con la que debía sentirse por aprender ese nuevo haki debía ser tal que ni se apuró en saludar a Garnet.- ¡Buenos días a ti también, colegui! - Reprochó a la espadachina su falta de educación, después de cambiar su faz de baboso por una más seria, poniendo su boca en forma de morritos.- Bah, no importa, ¡te veo a tope para entrenar! ¡Y eso al menda le flipa! ¿Es o no es? - Sonrió por ver el aparente interés que tenía la rubia con el entrenamiento para hacerse con el Kenbunshoku Haki. Garnet dio una vuelta, lentamente, sobre sí mismo, contemplando el paisaje que rodeaba al solar, de sección rectangualr, en el que se encontraba. Quitando los tubos de cemento, a unos 20 metros de ellos aproximadamente - y rodeando las lindes del descampado - había varias viviendas construidas.- Va, parece que este sitio puede ser uno bueno para entrenar, ¡sí es! - Se dijo convencido, volviendo a mirar a la doctora.- Vamos a darle al tema, no sin antes soltarte un poco de que va esto del haki, claro. - Introdujo lo que sería el inicio de su entrenamiento, una sesión teórica.

- Muy bien... - Cerró los ojos y se cruzó de brazos.- El haki de observación, al igual que el que me enseñaste, es una habilidad que nace de tu alma que hace que puedas coscarte de las almas de las personas y seres que te rodean. - Abrió los ojos, a la par que descruzaba sus brazos y los colocaba sobre sus caderas, en forma de jarra.- Gracias a esta vaina, se puede saber que siente una persona, dónde está, que intenciones tiene y como de fuerte es... - Siguió explicando, arqueando la ceja y sonriendo de forma pícara.- Alucinante y útil, ¿es o no es? - Concluyó con las bases del haki de observación, dando una palmada habiendo acabado la explicación.- Bien, a Sasha y a Tobi les mandé unos ejercicios algo... Extraños, porque con mi compitruena ni de coña valdrían los ejercicios normales... - Comentó, recordando los momentos de esquizofrenia que tuvo al tener que imaginarse a él mismo tocando y cantando canciones.- Pero a ti se te da de puta madre mantener la calma, o al menos aparentarlo, ¿es o no es? - Señaló a la vicecapitana de los Alas Negras.- Por eso mismo, lo primero que vamos a hacer va a ser meditar y estar de chill, ¿es o no es? - Explicó, mientras se iba sentando en el suelo a unos tres metros de Triana y adoptaba la postura de la flor de loto.- Mi maestro Kaelith me soltó que la clave para usar bien el haki era encontrar la paz interior o algo así. El menda estará aquí contigo y me iré coscando de si vas bien o mal, ¡si necesitas algo aquí me tienes! - Se quedó expectante por ver con que pie iniciaba Triana el entrenamiento, haciendo uso de su haki de observación y extendiéndolo hasta a 10 metros de distancia para comprobar, en todo momento, como se sentía su amiga.

INFO
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#4
Garnet parecía emocionado de verme. Por un momento pensé que iba a hacer alguna de las suyas, pero se contuvo y se presentó de forma bastante tranquila. Aún así, podía ver en él las ganas de comenzar con el entrenamiento. No tenía ni idea sobre el otro tipo de haki. No me hacía una idea de qué podría ser capaz con él, así que me vino muy bien la explicación que el músico comenzó a darme antes de empezar. En ocasiones la explicación era un poco confusa, pero hablaba con tanta naturalidad que pude hacerme una idea. Era un poder que provenía del mismo lugar que el otro haki, pero se empleaba de forma muy distinta. Por lo visto servía para percibir las intenciones de la gente y poder apreciar a grandes rasgos su poder. Parecía bastante útil, especialmente si se combinaba con el que ya conocía.

Por lo que Garnet mencionó supe que ya se lo había enseñado a Tobías y a Sasha. Eso era una muy buena noticia, significaba que ya teníamos adelantado mucho camino. Además, él y Sasha se llevaban muy bien, así que era el maestro perfecto para ella, sobre todo en este tipo de entrenamiento. El haki que yo le enseñé podía entrenarse de diferentes maneras, pero el objetivo era el mismo, fortalecer zonas del cuerpo o incluso el cuerpo entero. Eso sonaba bastante interesante, a diferencia de lo que él me acababa de contar. A mí me pareció bastante curioso, pero si le diésemos a elegir a Sasha seguro que escogía el primero sin dudar. Este requería más paciencia y atención, algo de lo que carecían muchos en la banda. Tal vez así comenzasen a darle importancia a la meditación.

Tal y como esperaba, el músico me avisó de que el entrenamiento consistiría principalmente en la meditación. De vez en cuando no estaba mal, realizar entrenamientos de este estilo. Pero lo que más llamó mi atención era que mencionó a Kaelith. No sabía qué Garnet también había entrenado con él, aunque tenía sentido, creía recordar que me contó que no había demasiados maestros que enseñasen el haki. -¿Kaelith? En Skypiea y él también fue mi maestro. Era bastante estirado, no me imagino el aburrimiento que tiene haber sido para ti entrenar con él -le dije recordando mis tediosas sesiones de entrenamiento.

Tal vez él hubiese tenido suerte y podría haberle ido mejor, pero no me quería ni imaginar cómo sería un entrenamiento basado en la meditación con ese tío. De momento Garnet lo estaba haciendo bien, aunque tenía algunas dudas. -Podemos empezar cuando quieras, estoy lista.
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#5
Garnet estaba seguro de que alguien como Triana cogería el concepto y la teoría que había detrás del Kenbunshoku Haki, y aún más teniendo en cuenta que ella estaba ya familiarizada con el haki, cosa que, sin lugar a dudas, facilitaría el entrenamiento. De esta forma, la mujer, sin mediar ninguna palabra y sin mostrar casi ninguna expresión, prestó suma atención a la explicación que estaba dando el músico de los Alas Negras. Que no preguntara nada sobre la marcha era un buen indicativo de que estaba pillando todo al bueno. 

Lo que si sorprendió a Garnet fue que Triana también hubiera entrenado con Kaelith, ¿fue él quién le enseñó el haki de armadura acaso? No pudo evitar reír nasalmente - deshaciendo su postura de meditación - cuando mencionó lo estirado que era y lo aburrido que debió ser entrenar con él.- Ni te imaginas... - Comentó casi derrotado, recordando la somanta de palos que se había llevado casi por cualquier acción que realizaba.- Sólo ir a su dojo en tanga el muy tolai me golpeó con toda la funda de la katana, ¿es o no es? - Replicó de morritos, cambiando su rostro por uno más serio.- Aún así, fue un buen maestro, y gracias a él pude hacerme con ese haki en cosa de un día o así... - Declaró con los ojos cerrados, cruzándose de brazos y meditativo, para seguidamente volver a abrir sus párpados para mirar directamente a la mujer rubia.- Sí, sé que soy la repera, pero me huelo a que tú lo sacarás en menos tiempo, ¿es o no es? - Confió el pelirrojo en la capacidad que poseía Triana para mantenerse en aparente calma, cosa que le podría ayudar en demasía a conseguir concentrarse para alcanzar el haki.- Así que eso... -  Dio unas palmadas en el suelo, en frente suyo.- Vamos a darle al tema. Como he soltado antes, lo primero que tendrás que hacer será meditar, intentar dejar la mente en blanco... Es raro, pero la base del haki de observación es, aún sin coscarte de nada, coscarte de todo, ¿es o no es? - Explicó, volviendo a adoptar la postura de la flor de loto.- No sé si irá contigo, pero es importante que durante la meditación te aceptes a ti y a todo lo que te ata. O si no, no podrás dejar el cogote en blanco y alcanzar la paz interior, ¿es o no? - Añadió, cerrando los ojos y recordando como, cuando el aprendió el Kenbunshoku Haki, tuvo que hacer las paces consigo mismo por todo lo que había ocurrido con los Shogun Gari desde que su viaje comenzó. Aceptar que esa gran mancha de muerte, destrucción, desolación y pérdidas no se iría nunca de su vida, fue clave para que Garnet pudiera avanzar en el dominio del Haki de Observación.

INFO
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#6
Garnet rápidamente confirmó mis sospechas. Su entrenamiento con Kaelith había sido soporífero. También era cierto que, aunque Kaelith era un estirado, Garnet tampoco tenía que ser un alumno fácil, sobre todo para alguien tan estricto y disciplinado como él. No me imaginaba su cara al verle llegar al entrenamiento en tanga. Hace unos años yo tampoco lo habría permitido, pero la costumbre me había vuelto blanda, o, tal vez, más permisiva. Ya lo veía hasta normal. Supongo que como mi madre era otra de esas siesas incapaces de desviarse un milímetro del camino establecido tampoco lo habría permitido. De ahí me venía esa mentalidad de la que había sido capaz de desprenderme. Mientras sacase adelante el entrenamiento, como si quería venir desnudo. Pero mejor no le comentaría esto último para no darle ideas o nuestros ojos lo sufrirían.

Supongo que tenía que alegrarme de entrenar con alguien como Garnet y no como Kaelith, aunque no me imaginaba como alguien como él iba a ayudarme a meditar correctamente. Ya me sorprendió en nuestro entrenamiento, tal vez me sorprendiese ahora también con una habilidad innata e inesperada para la meditación. Además, su confianza en mí me daba ánimos. Si él estaba tan convencido de que podría dominarlo rápidamente, sería verdad. Seguiría sus instrucciones al pie de la letra, aunque algunos aspectos todavía me resultaban confusos. Podía dejar la mente en blanco fácilmente, ya lo había hecho más veces, pero me costaba entender lo de enterarme de todo sin enterarme de nada. Era bastante contradictorio. Si dejaba la mente en blanco no iba a poder centrarme en otras cosas a las que debería prestar atención para dominar aquel haki. Tampoco entendía lo de aceptarme a mí y a lo que me ata. Nunca había sabido hacer eso y no estaba segura de ser capaz en este momento. Tal vez no fuese tan importante y pudiese obviarlo.

Me senté frente a él en el suelo frío y duro con las piernas cruzadas sin prestar demasiada atención a lo que la falda dejase a la vista y cerré los ojos intentando concentrarme en no pensar en nada, en dejar la mente en blanco, tal y como él me había indicado. Sin embargo, nada más cerrar los ojos no fui capaz de concentrarme sin preguntarle antes para despejar mis dudas antes de comenzar. —Voy a intentar seguirte en todo. Si esto se trata de dejar la mente en blanco no me va a resultar difícil, pero no sé qué se supone que debo ver o sentir si tengo la mente en blanco. ¿No puedes darme alguna pista más?— pregunté intentando sonsacarle algo más de información. Me ponía de los nervios no saber qué hacer. Tal vez por eso este tipo de entrenamientos tan intuitivos para dominar el haki se me daban tan mal. Prefería seguir instrucciones claras, por complicadas que fuesen.
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#7
Conforme Garnet percibía como Triana se sentaba en el suelo, frente a él y dispuesta a entrenar, pudo sentir también, gracias a su haki de observación, como una cierta inseguridad por algo nacía de su espíritu, ¿en qué estaría pensando su pupila temporal en ese momento? ¿Desconfiaba de sus capacidades para lograr dominar las bases del Kenbunshoku? ¿Dudaba por otro lado de las aptitudes de Garnet como maestro? ¿O sería otra caso? Todas esas preguntas surgían y circulaban por la mente del pelirrojo, no pudiendo evitar entreabrir los ojos para ver como estaría Triana. Allí estaba, en posición de loto y con los ojos cerrados, buscando esa paz interior que le había mandado el músico con tal de que superara el entrenamiento. Sin embargo, un pequeño desvío en la mirada de Garnet hizo que mirara un poco hacia abajo, viendo como mantenía las piernas cruzadas y con la falda ligeramente abierta, no llegando a ver nada desde su perspectiva. Los ojos del marrano se abrieron de golpe.- Pueje pueje, viva la imaginación... - Murmuró, sonrojado, ante las barbaridades que pudieran estar pasando por su cabeza e intentando ver más allá de la prenda. 

No obstante, la espadachina interrumpió el comportamiento deplorable del músico al preguntar consejos y pistas, ¿qué es lo que debería sentir? - Pues... - Inició la explicación, sacudiéndose la cabeza para quitarse toda la perversión de encima y atender las demandas de Triana.- Es algo parecido a lo que sientes cuando usas el otro haki... - Extendió su mano hacia delante, abriéndola y cerrándola frente a Triana.- Si en el de armadura extiendes y cubres lo que quieras con tu alma... - Seguidamente, se llevó esa misma mano a su pecho.- Aquí sería como llevar más allá tu alma, ¿es o no es? - Continuó explicando, cruzándose ahora de brazos.-  Pero si algo tiene bueno el haki de observación, es que es más fácil coscarte de cuando lo estás haciendo bien... En el momento en el que te salga bien, deberías poder sentir mi alma, ¡como si vieras una especie de bolandro de color! - La señaló con el índice de su mano derecha sin descruzar sus manos.- Puede ser chungo de cojones, lo sé... - Suspiró Garnet, para luego, mirar con determinación a la rubia.-Pero eh, el menda confía en ti. Prueba a darle un try a esto de la meditación, y si no te sale bien, pruebo a darte otro consejo por si te ayuda. - Finalizó, volviendo a cerrar los ojos y manteniendo el haki activo.- Es mejor ir poco a poco y darse, aquí que podemos, hostias las veces que hagan falta, así se aprende mejor, ¿es o no es? - Añadió. Esperaba haberle dado un pequeño empujón a Triana, aunque era consciente de que era complicado que con tan sólo eso le saliera a la primera... O quien sabe.

INFO
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#8
Garnet hizo todo lo posible por explicarme que se suponía que debía sentir o percibir. Parecía sencillo, según decía era una sensación similar al emplear el otro haki, pero eso no era tan fácil. Precisamente si me centraba en aquella sensación lo único que hacía era activar el haki que ya conocía. Además, era todo mucho más abstracto. En lugar de fortalecer, endurecer, lo que se suponía que debía sentir era su alma. ¿Cómo narices se sentía un alma? Y encima teniendo qué centrarme para dejar la mente en blanco. Si dejaba la mente en blanco no podía pensar en nada más. Cerré los ojos frunciendo el ceño de forma inconsciente. -No prometo nada -le contesté algo malhumorada al no haber logrado comprender del todo su nueva explicación. Tampoco quería hacerle sentir mal porque estaba segura de que no era su culpa y lo estaba dando todo por hacerse entender.

Probé primero a mantenerme en silencio y con la mente en blanco. Otra de las tareas que parecía sencilla, pero se complicaba por momentos. Habitualmente no me costaba meditar. Era bastante útil para desestresarme, pero esta vez no podía dejar de pensar en que tenía que estar a punto de ver o sentir algo. ¿Qué sería? ¿Solo una sensación o también tenía que ver algún color? ¿Era algo claro o sutil? Según Garnet, cuando lo percibiese lo sabría con claridad. Respiré con fuerza intentando pensar y no pensar en nada a la vez. Me negaba a rendirme tan rápido y pedirle otra pista.

No sé cuánto tiempo, estuve intentándolo. Seguramente menos del que me parecía, porque la espera se me hacía una eternidad. En ocasiones me daba la sensación de que sí podía sentir algo, pero estaba convencida de que era mi sugestión. No era nada evidente ni estaba segura, como él dijo que debía estarlo. Probé a dejar la mente en blanco, a imaginarme su silueta delante de mí para intentar percibir su alma o su intenciones, incluso a intentar sentir lo mismo que cuando activaba el otro haki, pero en esos momentos me desconcentraba al pensar tan solo en endurecer mi cuerpo. Tal vez ese era mi error y lo que debía hacer era centrarme en tan solo la sensación inicial, como la vez que lo desperté. En ese momento tampoco sabía que era que lo que se suponía que debía sentir, pero cuando lo logré lo tuve claro. Todas las explicaciones de mi maestro cobraron sentido de repente, aunque al principio no lo tenían para mí. Esta vez debía ser igual.

Necesitaba algo más, una pequeña chispa que me hiciese abrir la mente y pillarle el truco.  Cada vez que me daba la impresión de que estaba a punto de sentir algo mi mente la apagaba al convencerme de que me lo estaba imaginando y que realmente no sentía nada, solo quería sentirlo. Podía seguir intentándolo durante más tiempo, pero si el músico tenía alguna clave más, necesitaba conocerla. Abrí los ojos para mirarle fijamente. -Vas a tener que darme alguna pista más si no quieres que estemos aquí hasta mañana, esto es más complicado de lo que pensaba -dije sincerándome para acortar aquella locura. Puede que tuviese razón y que con el tiempo lo hubiese pillado por mí misma, pero ya me estaba desesperando y eso imaginaba que no sería nada bueno para este tipo de entrenamiento.
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#9
El pelirrojo había intentado explicarlo todo lo mejor que podía detallar algo tan abstracto como era el haki de observación, mas pareció ser insuficiente para Triana, o al menos su reacción y respuesta malhumorada así lo dejaba claro. No hacía ni falta haber escuchado el tono de su voz para sentir la superficial disconformidad que emitía el aura de la mujer por este entrenamiento. Era complicado, sí, y por esto mismo no se lo tuvo en cuenta, pues entendía la frustración que podía sentir la doctora de los Alas Negras. Sin embargo, sí que debería buscar otra manera de explicar el modus operandi si, en un futuro, debía transmitir estas enseñanzas a Jolyne o a Kenzo.

Quitando eso, que Triana no le pusiera ganas, era una mentira como un templo pues, seguidamente, se quedó en silencio, en busca de la nada y el todo mental y espiritual, esa paz interior. Durante todo el rato que intentó dejar todo su ser en blanco, Garnet intentó "monitorear" el aura de la espadachina. ¿Qué sentiría? ¿En qué estaría pensando? ¿Estaría tomando un buen camino? Necesitaba encontrar cuestionarse esas preguntas para, en base a la respuesta que encontraba, idear otro planteamiento o consejo como el que le había prometido. Su aura fluctuaba tenuemente, como si estuviera intentando realmente concentrarse en relajarse pero no pudiera por más que lo intentara. Además, transmitía cierta inseguridad, pero no era una inseguridad igual a la de antes, ¿estaría perdida en el ejercicio?

Muy pronto, esa inseguridad fue sustituida por impaciencia, vibrando con más intensidad su aura, momento en el que Triana pidió por una pista más para aligerar el proceso. Al menos esta vez lo había intentado, así que no podía negarle un consejo.- Me huele a que has intentado dejar la mente en modo chill, pero de sólo pensar en como hacerlo te has impacientado, ¿es o no es? - Vaticinó Garnet, mientras se ponía de pie y se acercaba a Triana, que aún permanecía sentada, hasta quedar a un metro cercano a ella.- El problema diría que es ese, si te digo que dejes la mente en blanco, estarás más coscada en dejarla en blanco... - Teorizó, chasqueando los dedos y señalándola con el índice derecho.- Hagamos una cosa... - Inició, pasando a apoyar el dedo índice con el que la estaba señalando en el cielo de su cabeza.- Vas cerrar los ojos de nuevo, pero esta vez, antes de ponerte a meditar, vas a pensar en el momento más feliz que hayas vivido. - Dejó de presionar el dedo sobre su cabeza, y se alejó, hasta quedarse a tres metros frente a ella nuevamente, poniéndose de cuclillas.- Algo me dice que puede ser el empujón que te haga falta, ¿te hace? - Concluyó Garnet, creyendo firmemente en que, el hacer que se relajara al vivir el recuerdo que más atesoraba, fuera la llave que abriera la puerta hacia su paz interior.

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#10
Como si me hubiese leído la mente, Garnet adivinó que se me estaba pasando por la cabeza mientras intentaba, meditar y concentrarme. Tal vez a él le hubiese pasado lo mismo, o lo hubiese visto con Tobías o Sasha mientras les entrenaba. Asentí con la cabeza sin decir nada más para que supiese que había dado en el clavo. Ahora que lo pensaba, no parecía tan poco común. Debía ser habitual en este tipo de entrenamientos, un despiste como aquel. Esperar y esperar, intentar buscar algo que no sabes lo que es, podría desesperar a casi cualquiera. Tal vez incluso lo hubiese podido notar con ese poder extraño del que hablaba. ¿Con ese haki se podría leer la mente? Esperaba que no.

Mientras divagaba sobre por qué podría haberme distraído e intentaba pensar una nueva forma de explicármelo se puso en pie para acercarse a mí. Me quedé mirándole prestándole toda la atención que me era posible. Quería quedarme con todas sus palabras, cualquiera podía darme la clave. Lo que no esperaba era que me pidiese que pensase en mi momento más feliz. ¿Qué era esto ahora? ¿Un cuento infantil sobre hadas? -¡Pero...! -me cagué antes de continuar quejándome y respiré un par de veces. Garnet lo estaba dando todo y ofreciendo sus mejores consejos, lo menos que podía hacer era aceptarlos e intentar hacerle caso. Y más ahora que no parecía estar diciendo ninguna tontería. Era extraño, pero tal vez esa cosa funcionase. Si más miembros de la banda lo habían conseguido, yo no pensaba ser menos.

-De acuerdo -dije a regañadientes sin ofrecer demasiada resistencia. Él se volvió a lijar un poco más de mí y yo cerré los ojos para intentar seguir sus instrucciones. Me quedé un rato pensando en algún momento feliz de mi vida. Suponía que había tenido varios, pero ninguno especialmente relevante o que destacase por ser extremadamente feliz. Al menos ahora mismo no lo recordaba. En ese momento pensé en Yamamura, en cuando nos encontramos por primera vez. Desde luego, aquel no era un recuerdo feliz. Estaba extremadamente furiosa, pero después recordé las palabras que dijo que me hicieron unirme a él. El muy bobo quería ser el rey de los piratas y no le importaba gritarlo a los cuatro vientos delante de quien fuese. Eso me llevó a pensar en cuándo nos fuimos encontrando a Peixe, Joline y a Aspros. Y, como no, con nuestros nuevos compañeros. No era un solo momento, pero el conjunto sí me hacía sentir feliz. Al principio no pude dejar la mente en blanco, todos los recuerdos me vinieron de golpe, pero luego me quedé tan solo con la sensación de felicidad. No pensaban nada más, solo sentía.

Tal vez fuese a eso a lo que Garnet quería referirse. No estaba segura, aunque no me importaba. Estaba tranquila, así que decidí permanecer en ese estado. Poco a poco, comencé a sentir algo más dentro de mí. Tal vez estaba equivocada, pero me daba la impresión de que ese algo estaba oculto en mi interior, en un lugar que ya me resultaba familiar. No terminaba de dar el paso, tan solo sentía el potencial, que podría ser capaz de sentir algo más. ¿Garnet se habría dado cuenta de ello o seguiría siendo mi imaginación?
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