[FIC - Salto Temporal] Quetzalli Jr
#1
Dia 52 de Primavera , Año 16
Nuevo Mundo, Isla Hachinosu

Despues de un largo periodo de tiempo, salimos de aquella isla sumergía y entramos a lo que Ñorgo, nuestro navegante y mapero, habia denominado el nuevo mundo, un lugar hostil y ridículamente más peligroso que el archipiélago de mierda aquel. Durante un tiempo todo estuvo tranquilo, me dedique a entrenarme, a hacerme mucho más fuerte, no podia volver a perder una pelea contra un marine, tenia que mejorar mis hakis, tenia que pulir mis tecnicas, tenia que adueñarme de mi akuma y claramente tenia que escribir más y mejores canciones.

Mientras navegamos en esto que se llama nuevo mundo, veía a Gaeru cada vez más y más ausente y apagado, hasta su característico color rojo se iba a pagando, no entendia a que se debía, pero intentaba animarlo, esa era una de mis tareas principales, ademas del entrenamiento de los 2 hakis.

Pasado un tiempo llegamos a una isla en el nuevo mundo, Hachinosu se llamaba o al menos eso escuche, era una isla donde reinaba un Shichibukai, un pirata perro del gobierno y la marina, sin embargo, al ser una isla reinada por un pirata podriamos quedarnos sino hacíamos una locura, al menos no por ahora, porque sinceramente no tenemos el poder ninguno de nosotros para hacer una locura.

Cada día, antes de irme a entrenar, iba a charlar con mi hermano de otra madre, el seguía insistiéndome que se encontraba bien, pero mi haki de observación detectaba que no era asi. Los entrenamientos decidi hacerlos solo, primero me dedique a entrenar el haki de armamento, el que creo se me daba mejor de los 2. Asi pues en primera instancia lo que hice fue intentar mantenerlo por el mayor tiempo posible, podia activarlo y desactivarlo como queria, pero el punto estaba en sostenerlo, por lo que me dedique a golpear el casco de un antiguo barco que habia encallado en un rincón de la isla, no paraba de golpear hasta que mis manos sangraran o completara series de 2000 puñetazos, asi estuve haciéndolo día tras día, semana tras semana, mes tras mes, Hasta que empece a notar como con el pasar del tiempo mi cuerpo y mi haki de armamento se iba fortaleciendo, por lo que el entrenamiento estaba dando sus frutos.

Pasados unos 4 meses de arduo entrenamiento y de casi consumir el casco al que le daba puñetazos, note como el aura que recubría mis puños se hacia cada vez mas fuerte y era aun más sencilla de apreciar, pues se podia apreciar como los brazos se me “ennegrecían” cada que activaba el haki, mientras entrenada, iba alterando entre los brazos y las piernas, puños ibas y patadas venían,  algo que no puedo pasar por alto y que siento que me ayudo mucho a entrenar, es que desde que me comi esa akuma no mi, mi resistencia y regeneración es mucho mejor y más eficiente.

Un día de invierno, mientras regresaba de mi entrenamiento de haki de armamento, decidi pasar por el camarote de Gaeru para charlar con él, tenia esperanza de poder enseñarle como habia dominado el haki, toque la puerta un par de veces y no respondió, cosa que me parecio super extraña. Active el haki de observación para intentar ubicar a mi amigo por el barco y al hacerlo no lo ubique tampoco, mi cara hizo una mueca de extrañeza, asi que decidi ampliar el haki de observación a su punto maximo, unos 170 metros de diámetro y nada, el aura de mi rana hermana con katana no estaba, si esto fuera sucedido en otra oportunidad no me abría preocupado, pero sabiendo como estaba Gaeru últimamente decidi abrir la puerta, la misma no tenia llave y entre al cuarto de mi hermano, encendí una vela para poder ver mejor y vi que su cama estaba ordenada, su ropa seguía en el armario, pero lo que me alarmo fue que tanto su espada como su bufanda amarilla reposaban en su cama… era extraño… Gaeru nunca dejaría su espada, empece a mirar por toda la habitación y vi que habia una cartita perfecta en el escritorio, cuando me acerque me percate que tenia mi nombre, pero mi nombre real.. “Tenoch”, cerre la puerta de la habitación y me sente, las manos me temblaban, tragué grueso y de a poco abri el sobre, dentro estaba la carta, pude descifrar que era la letra de mi hermano, comencé a leer.

“Antes de que empieces a leer esto, me gustaría pedirte disculpas… Ya que si estás leyendo esto es que no he tenido las fuerzas para continuar. Durante estos años que he estado contigo me he dado cuenta de los monstruos que hay ahí fuera, y que, aunque siempre me decían que era fuerte, nunca pude demostrarlo y mucho menos ahora haciendo lo que voy a hacer.
Tenoch, si encuentras esto, quiero pedirte un último favor, lleva mi espada contigo y llévala hasta aquel lugar que siempre soñé con ver, esa tierra de guerreros conocidos como samurais, quiero que, aunque mi cuerpo descanse en otro lugar, mi espada pueda volver a su tierra de origen. La verdad, es que el tiempo que pasé junto a ti lado y al de Oxxy en swallow, ha sido posiblemente de los años más felices que he vivido, y ojalá volver a ser esos imbéciles que nos colábamos en mansiones ajenas a robar sus fortunas. Pero quisimos jugar en las grandes ligas demasiado pronto.

Mientras escribo esto… Me da miedo que ahora no me veas con los mismos ojos, que ya no me veas como un guerrero, pero, he perdido tanto mi brazo como mi voluntad para seguir… y aunque sea un acto egoísta, quiero que tú continúes mi sueño por mí, hazte fuerte, yo te estaré viendo donde quiera que vaya, y al fin me reuniré con mi familia de una vez, espero no haber decepcionado a nadie, ni a ellos ni a ti. Gracias por todo lo que he vivido contigo hermanito, y espero que no vengas conmigo hasta dentro de mucho”.

Quede frio, congelado en el tiempo, no podia reaccionar, senti que el pecho me apretaba y empece a hiperventilar, la mascara me apretaba, los ojos me picaban, trague grueso otra vez y me tuve que quitar la máscara, la deje a un lado y el ardor en los ojos se transformo en lágrimas, lagrimas no de decepción, sino lagrimas de tristezas, Gaeru habia perdido la voluntad de pelear y me habia legado a mi su sueño. Me quede llorando no menos de 20 minutos en la silla, cuando pude incorporarme me levante, me volvi a poner la mascara y me acerque a la cama, me sente en ella y tome la espada de mi hermano, la desenvaine y pude leer al inicio de que decia “Escultora de Marfil”, yo no tenia idea de como usar una espada, pero ahora esta espada era mía y ahora cargaba con la responsabilidad de llevarla allá a la tierra de los samuráis, pero primero deberia convertirme en el mejor espadachín del mundo, no pude evitar reir por la ironia.

No pude quedarme más tiempo alli, debía irme, Sali y me fui directamente a mi cuarto, al entrar cerre la puerta y guarde mi nueva espada en mi armario, luego cuando me fui a acostar me percate que habia dejado la bufanda amarilla en la cama, asi que Sali disparado de mi habitación entre a la de Gaeru y tome lo que ahora era mío, al cerrar la puerta, pense que al día siguiente deberia hacerle algun homenaje a mi hermano.

Entre una vez más a mi cuarto y me acosté, intenté “dormir” pero me fue imposible, en mi cabeza intenta armar una canción para Gaeru, pero nada, mi mente estaba en blanco, estaba triste, estaba solo.

A la mañana me levante y me sente en el escritorio, tome mi libreta donde escribía mis canciones y un lápiz, suspire y empece a escribir:

“Para ti, mi querido hermano.
Espero que algun día encuentres estas palabras, allá donde sea que te encuentres, primero quiero dejarte en claro que jamas pensare mal de ti, estoy muy orgulloso de ti, no te culpo por dejar este estilo de vida, entiendo que no es para todos.
Quiero dejarte en claro que cumpliré todo aquello que me pediste, por más irónico que sea yo el mejor espadachín del mundo, llevare tu espada “La Escultora de Marfil” a la tierra de los samuráis, lo que si me quedare conmigo será tu bufanda y los recuerdos que tengo junto a ti.

Gracias por enseñarme que era el amor de un hermano, espero que sepas de mí, cuando me convierta en el mejor cantante y espadachín de todo el mundo, prometo ademas de escribirte una canción, espero ademas que Oxxy entienda tu situación, espero poder volver a verlo.

Te contare todo lo que viva, gracias por dejarme ser tu hermano mayor.”

Termine de leer y me seque las lágrimas, me calce mi mascara, me puse la bufanda amarilla y Sali de mi cuarto, me parecio escuchar que alguno de mis compañeros me llamaba, creo que era el Senpai, pero no me importo, salte de la cubierta y empece a caminar sin rumbo fijo.

Camine durante no menos de 2 horas, buscando un sitio donde rendirle homenaje a mi rana hermana. A pesar de que esta isla de mierda donde nos encontrábamos estaba totalmente habitada por piratas y no todos entendia el concepto de bañarse, pude encontrar el lugar más hermoso de este sitio, era un pequeño peñasco que sobresalía de una de las montañas, a este lo bañaban los rayos del sol sin disimulo, se podia escuchar sin problemas el rugido del mar y lo mejor de todo es que crecía un césped hermoso y no habia ni rastro del bullicio de la isla. Me arrodille en la tierra, saque una petaca llena de licor que compre de camino acá, la abri y las lagrimas aparecieron en mis ojos una vez más, acerque mis labios a la petaca y me la tome de un largo y lastimero sorbo, era tequila “Josehp Crow”, me salio algo caro, pero no me importo, Gaeru valía todo el dinero del mundo y más. Al terminar la bebida, me levante un poco mareado, pero apele al control de mi akuma para que me ayudara a procesar el licor, acto seguido, abri un hueco con mis manos y deje dentro la carta para Gaeru, la cual envolví en plástico para que no se pudriera, al cerrar el hueco dije en tono tranquilo. – Espero mi querido hermano, que puedas encontrar esto, te extraño Gaeru, con tu partida se fue lo mejor de mí, es evidente que no me queda nada, salvo los Mushoku….Tal vez, he decidido entregarme por completo a su causa, he decidido que Tenoch partió contigo, De ahora en más Quetzalli Jr será un arma más para el capitan y en ese camino me convertiré en el mejor de todos los espadachines, asi deba matar al mismo capitan cuando ya haya matado a todos los demas, lo hare por ti y luego iré a la tierra de los samuráis y dejare tu espada en el mejor de los altares, adios hermano.

Me erguí y me seque las lagrimas de los ojos, el viento azotaba mi ser y unas ganas terribles por salir corriendo me invadieron, pero recordé que habia un poder conmigo, uno que me permita moverme por donde quiera, asi que simplemente me deje caer por el risco y me transforme en el caballo alado que me permite mi Akuma no mi y con un aleteo violento de mis alas comencé a surcar el cielo, a una velocidad impresionante, casi ridícula, era una centella blanca, por mi cabeza solo pasaban las imágenes de Gaeru, las risas, las charlas, los viajes, nuestras peleas juntos, eso jamas se iria, sus recuerdos vivirán conmigo hasta el día que muera o alguien me mate.

Me tomé un tiempo para procesar la partida de Gaeru, en este tiempo me aislé mucho de los chicos, sin embargo, intentaba pasar algo de tiempo con ellos, al menos solo un poco, mi relación con el terremotos Gin Senpai era excelente, tal vez podria encontrar en el un nuevo hermano, de eso seguro, pero no queria volver a pasar por este dolor, no voy a negar que lo aprecio como un hermano, pero prefiero guardar ese sentimiento por si este tambien prefiere partir. Luego estaba el capitan, Ashura el Demonio, ya habíamos cruzado puños anteriormente, fue justamente con el que entendi donde radicaba mi fuerza y mi valía para el grupo, sin embargo ahora a sabiendas que debo convertirme en el mejor espadachín del mundo, debo aprender aun más de el y luego simplemente derrotarle con aquello que me enseñe. El pequeño navegante y mapero siempre era un enigma, pero tambien compartí algo de tiempo con él, donde me enseño a jugar al juego de cartas “Magias la Arena” o algo así, este me enseño el nombre de la combinación de colores, pero me llamaba mucho la atención que el pobre aun creía que el rojo era verde y el verde rojo, no podia parar de reírme para mis adentros cada que Korg se equivocaba con las cartas, al parecer el daltonismo tambien es visual, pensaba cada que eso sucedía. Con el doctor Powers las cosas habían mejorado un poco, ya no se le notaban tanto las ganas de matarme por comerme la fruta, lo que más me sorprendía del doctor es la cantidad de licor que puede tomar sin embriagarse, era totalmente absurdo, en un día donde lo acompañe a una de sus interminables juergas, lo vi tomarse no menos de 31 litros y lo se porque los Conte, aunque yo ese día me tome 23 litros de leche.

Los dias se fueron transformando en semanas y estas en meses, yo no pare de entrenar mi haki de armamento, del cual ya dominaba a otro nivel o al menos asi se sentía, pues mis puños recubiertos con este eran mucho más intensos y violentos, este era mi nuevo poder. Pero no debía dejar de lado al haki de observación, entendi que si pude mejorar el de armamento, este deberia mejorar tambien, asi que mientras entrenaba lo mantenía activo en todo momento, decidi que basicamente debía tenerlo activo desde que me levantara hasta irme a dormir, asi pasado el tiempo empece a notar un monton de otras cosas que al principio mi haki no podia sentir, este se volvio tan agudo hasta el punto en que pude empezar a percibir las intenciones de todos aquellos que estaban en mi rango de acción, que con el pasar del tiempo se fue ampliando mucho más. Una tarde decidí poner aprueba esto que sentía y me sente en un bar, activé el haki y las imágenes de acciones, intensiones, etc empezaron a fluir por esta, aunque lo que más me sorprendió fue que pude percibir las intenciones de un pirata que queria matar a otro pues este estaba haciendo trampa en un juego de cartas al que jugaban el “AJILEI” o algo asi. Este poder era increible, pensé en señárselo a los demás, pero luego decidí que no, que se jodan, estoy muy molesto y triste, pero si lo quiero usar para causar daño.
 
Con mis Hakis de armamento y de observación mejorados hasta donde creía eran su tope maximo, me dedique a mejorar mi canto, sabia que con algunas notas desafinaba, asi que usando mi haki descubri a un pirata que sabia de musica, al cual amedrente para que me diera clases, estuve con el un par de meses, donde aprendi a leer partituras, afinar mejor, hacer trabajos de calentamiento de cuerdas vocales para evitar. Todo iba bastante bien, pero un día cuando fui a buscarle me enteré de que habia decidido ahorcarse, bueno un problema menos pense.

Escribí un par de canciones, todos corridos bien bélicos, había uno que no podía dejar de tararear “Águila de Oro y Plata” decidí llamarle, esta hablaba sobre que, a pesar de todas las adversidades, siempre, siempre había que seguir peleando, mi parte favorita de la letra era esta que decía.

“A la Flaca la he visto de cerca.
Y todavía no me ha agarrado.
Pues sigo pegando.
Rayas Traigo por todo mi cuerpo.
Tambien uno que otro balazo.
Pero yo me siento como nuevo.
Seguiré dando Vergazos, ¡AGUILA AL MANDO! CHAUUUUUUUUUUUU”
También le escribí una a Gaeru, pero esta la guardaría para algo especial, tal vez cuando llegue al país de los samuráis, de un concierto y la cante allí.

Una noche mientras cenábamos, comida totalmente horrible, pues nuestro cocinero se había ido, cuando el capitán comenzó a hablar diciendo que habíamos estado un poco (bastante) quietos durante mucho tiempo, que asumía que cada uno andaba en la suya, yo solo me limite a escucharle, el capitán siguió con su verborrea, esta se centraba en que básicamente quería asaltar la isla y reclamarla para nosotros, esta loco, con el nivel que tenemos ahora mismo nos harían mierda a cualquier de nosotros, pero mostrando una sensatez que pocas veces hacia relucir, dijo que no era el momento, pero que debíamos prepararnos, cada uno como pudiéramos, porque esto sería un baile con la muerte, sonreí, tal vez en el pasado le habría dicho “Si capitan, matemos gente” en un tono irónico, pero ahora que habia decidido entregarme totalmente a su locura, asi que me levante de la mesa, lo mire y le dije.- Cuenta con mi velocidad, yo no soy tan fuerte como tú capitan, pero tú no eres tan rapido como yo, es más ninguno en esta tripulación lo es, asi que si deseas desatar el caos, yo sere la montura sobre la que cabalgues mientras nuestros enemigos yacen bajo mis pezuñas, ahora dicho esto, me retiro, debo seguir entrenando, adios.

Y sin esperar respuesta por parte de mis compañeros, Sali de la cocina, ya en la cubierta me transforme una vez más en mi forma completa y Sali volando. Habia notado que desde que deje de hacerlo de manera asidua me tomaba mucho más tiempo el transfórmame, eso para los planes del jefe, no me venía bien, asi que ademas de mejorar mis hakis, mis tecnicas de canto, debía controlar mi akuma, que esta fuera tan parte de mi que pudiera transformarme con solo pensarlo, sin necesidad de concentrarme.

Asi pues, decidi que de ahora en más me mantendría transformado una gran parte del tiempo, pero para evitar las miradas indiscretas, esto lo haría en el aire, es decir bien elevado, para que nadie me viera.

Este entrenamiento fue un poco intenso debo aceptar, pues lo que hacia era subir a unos 200 metros de altura, des transformarme, caer en picada, volver a transformarme y remontar el vuelo, esto era un poco peligroso, pues mas de una vez logre frenar la caída a solo 5 metros del mar, sin embargo, al igual que con el haki, pasadas unas semanas, logre transformarme a voluntad, solo pensándolo, no tenia que concentrarme, era como respirar.

A pesar de que sentía que tenia todo controlado con mi cuerpo, mis tecnicas y mis otras habilidades no pare de entrenar, no pare de escribir, no pare de pensar en mi hermano, en otra persona en la que no deje de pensar fue en Oxxy, hace ya muchas lunas que no nos veíamos, esperaba que estuviera vivo y de ser asi, tenia mucho miedo en encontrármelo y cuando este me preguntara por Gaeru, no saber que decir.. bueno la verdad, eso deberia decirle, seguramente me mataría, yo no me dejaría, intentaría dialogar con él o con la cosa esa que lo controla cuando se pone la máscara.

Una fría noche, despues de volver de mi entrenamiento, entre a mi habitación, tome una ducha y me vestí, me puse mi mascara y Sali a tocarle la puerta al capitan, sabia que estaba alli pues mi haki no se habia apagado en ningún momento. Toque la puerta y este me dejo entrar, su cuarto apestaba a sangre, sudor y muerte, el coco estaba con él como siempre, haciendo gala de su forma de ser, no me invito a sentarme, simplemente me pregunto que queria, asi que le dije. – Buenas noches, no voy a quitarle mucho tiempo, estoy listo, para lo que sea que quiera hacer, estoy a su entera disposición y no pienso cuestionar ninguna orden que me dé, Quetzalli Jr “El Águila de Oro y Plata” , preparado para la acción.

Sin esperar respuesta me di media vuelta y Sali del cuarto de mi capitan, directo al mío, me acosté a dormir para el día siguiente seguir entrenando a la espera de que la orden de actuar sea dada por Ashura “El Demonio”.

Off
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